LA AGENDA DEL GOBIERNO

Vázquez: el país necesita abrirse

En el “diálogo social” preparó el clima para nuevos acuerdos; el mercado interno no alcanza, sostuvo.

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Estuvieron el BID, la ONU, el PIT, el sector privado y la UdelaR. Foto: F. Ponzetto

En el lanzamiento del "diálogo social", el presidente Tabaré Vázquez pareció querer preparar al país para la negociación de acuerdos comerciales enfatizando que la economía no puede crecer en base al mercado interno y recurriendo al proteccionismo. En un contexto marcado por un enlentecimiento de la economía, el alza del desempleo y la preocupación oficial por el nivel de la inflación, Vázquez quiso hacer una pausa analítica. En medio del trajín de la gestión del gobierno y en la Torre de las Telecomunicaciones, lanzó en compañía de buena parte de su gabinete, dirigentes sindicales, empresarios y representantes de organismos multilaterales, el "diálogo social", que en su sesión inaugural se centró en los desafíos de la inserción internacional.

De la convocatoria del gobierno para el "diálogo social" participan más de 330 instituciones y organizaciones sociales. Apunta a generar propuestas para la implementación de una estrategia de desarrollo nacional.

Vázquez llegó con unos minutos de retraso a la sede de Antel y se encontró con dos personas autoidentificadas como frenteamplistas que le entregaron un largo manifiesto con críticas a algunos aspectos de su gestión, como las alzas tarifarias. Vázquez dijo "bueno, gracias" y siguió avanzando hacia el interior del edificio.

Una vez inaugurada la reunión y ayudándose con un power point, el presidente hizo una síntesis de la historia económica de Uruguay y enfatizó que la evolución del país demostraba que "no se puede depender de un mercado" porque eso incrementa la vulnerabilidad de un país pequeño como Uruguay y que "se debe construir una matriz productiva mucho más madura".

"Para un país pequeño como Uruguay la escala y la barrera demográfica imponen que sea imposible el crecimiento exclusivamente basado en el mercado interno y mucho menos el cierre de la economía detrás de muros de aranceles", resumió Vázquez, y consideró imperioso que el país agregue valor tecnológico a sus exportaciones.

El presidente se cuidó de cuestionar a gobiernos previos de otros partidos porque eso no valoraría la evolución económica del país desde la vuelta a la democracia en 1985 "por la falta de perspectiva temporal", aunque valoró la "estabilización institucional" desde esa etapa.

Uruguay no podrá crecer, según Vázquez, si no es abriendo la economía y consideró que se requiere "una intervención inteligente y estratégica del sector público". Luego planteó una serie de preguntas: "¿cómo será el trabajo del futuro con empleos que entran y otros que salen de escena?", "¿cómo diversificar la matriz exportadora?", "¿cómo conjugar productividad con justicia social?", "¿cómo profundizar el Mercosur?".

Actores sociales.

Milton Castellano, director del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt, pidió que el "diálogo social" no desemboque en análisis "de laboratorio sino que tengan correlato con el presente" y que no demore dos años. En su opinión, debe estar terminado en no más de cinco meses y resultar en acuerdos que, sean numerosos o escasos, igualmente se cumplan. Castellano pidió que se analicen cambios en la tributación, el rol del Estado y sus empresas como palanca de desarrollo, y la necesidad de diversificar la economía. "Uruguay no puede ser solamente un país de servicios o de agro y para el desarrollo industrial son importantes las compras públicas porque el Estado es el principal comprador", sostuvo.

Teresa Aishemberg, secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores, consideró fundamental que el país busque nuevos acuerdos comerciales para evitar, por ejemplo, que los productores de carne deban pagar millones de dólares por vender al exterior. "Quedarnos quietos es retroceder porque los otros avanzan. El mundo es el límite. No podemos decir acá sí y acá no", enfatizó.

José Miguel Benavente, técnico chileno de la división de Innovación y Competitividad del Banco Interamericano de Desarrollo, señaló que Uruguay, al igual que Chile, tiene un nivel educativo por debajo de lo que correspondería a su nivel de ingreso y consideró baja la cobertura de la educación universitaria. También advirtió como una debilidad que el 70% de los montos exportados se explique por solamente 25 productos. Advirtió que los acuerdos comerciales "abren puertas pero no garantizan los mercados. La globalización desarrolla más competidores", dijo.

Todavía se investiga demasiado poco.

Los países ricos no invierten en investigación y desarrollo porque tienen altos ingresos, sino que llegaron a su actual posición por haber destinado muchos recursos a la innovación, explicó José Miguel Benavente, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Benavente dijo que Uruguay destina hoy el 0,23% de su Producto Interno Bruto a la investigación y desarrollo y necesitaría incrementar ese porcentaje a 1,3% en 2030. Tanto el Estado como los privados deberían por lo menos triplicar los fondos que van a ese fin si se pretende que Uruguay mejore de forma importante su nivel de ingresos, señaló.

Lo que se investigue debe ser "funcional" al desarrollo y no ser un producto simplemente de la "curiosidad". "Sin dar la espalda a los recursos naturales, hay que sumarse a la innovación porque esta genera que la renta se distribuya en más manos", dijo Benavente.

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