VERANO 2017

Más vale tener protector en mano

Cómo no tener que lamentar los efectos dañinos del sol en la piel, según los expertos.

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En verano es fundamental aplicar protector solar con factor superior a 30. Foto: archivo El País

Con la llegada del verano, el sol y las vacaciones, las personas aprovechan a realizar esas actividades que durante el año no pudieron hacer, sobre todo ir a la playa y tomar sol. Lograr un bronceado express se convierte en un objetivo primordial, pero a la larga —y también en el corto plazo— ese afán puede traer problemas que afecten la salud de las personas. Por eso se deben tomar ciertas precauciones a la hora de estar al aire libre.

En primer lugar, es necesario saber que desde las 11:00 de la mañana hasta las 16:00 horas es la franja horaria donde se desaconseja exponerse al sol, ya que es cuando los rayos ultravioletas son más intensos.

Asimismo, fuera de esos horarios "se recomienda estar siempre con ropa que proteja la piel y de colores firmes, además de lentes de sol, sombrero, y fundamentalmente foto protector con un factor de protección solar por arriba de 40", explicó el dermatólogo Néstor Macedo, para quien los factores 6,8,15 y 20 "son insuficientes".

Según explica, no hay ningún protector que bloquee el pasaje de rayos ultravioletas, por lo que de igual modo la persona va a poder broncearse. Asimismo agregó que el hecho de usar un factor adecuado no quiere decir que se pueda exponer más al sol.

"No hay que confiarse y pensar que estás protegido por tener un buen fotoprotector y que por eso pueden estar horas al sol", sostuvo el dermatólogo.

Otro aspecto relevante, que muchas veces no es tenido en cuenta por los veraneantes es que a pesar de que el día esté nublado, el sol continúa quemando. De acuerdo a los expertos, el hecho de no sentir tanto calor como los días en los que hay sol, hace que las personas se excedan en el tiempo de exposición o aprovechen para dormirse en la playa, cuando la realidad es que —dependiendo de la densidad de las nubes— puede llegar a pasar entre 50% y 85% de radiación ultravioleta.

Principales problemas.

Es sabido que la exposición a los rayos ultravioletas genera una serie de problemas, que en parte varían dependiendo de la frecuencia.

"Si las exposiciones son intensas y esporádicas, eso es un factor de riesgo para el desarrollo de melanoma, el peor tipo de cáncer de piel debido a que tiene una gran capacidad de generar metástasis y diseminarse a otros órganos de manera muy precoz", contó Macedo.

"En los primeros 20 años de la vida de una persona, 2 o 3 episodios de quemadura solar intensa es un factor de riesgo importante para el desarrollo de ese tipo de cáncer", agregó.

En tanto, cuando la exposición al sol es crónica, es decir, más permanente, se promueve sobre todo el surgimiento de carcinomas. Un tipo, el más frecuente, es el "vaso celular", que tiene "una gran malignidad local pero es muy poco habitual que genere metástasis".

El segundo tipo —el más agresivo de los dos— es el espino celular: "además de malignidad local tiene también la capacidad de diseminación a otros órganos", explicó el dermatólogo Macedo. Además del cáncer, la exposición al sol trae consigo el envejecimiento prematuro de la piel.

"Por motivos cronológicos la piel envejece muy lentamente. Basta con ver cómo es la piel de una persona en las áreas que no están expuestas al sol, en comparación con las que sí lo están. El envejecimiento de la piel, el que se produce por factores ambientales, se debe a la exposición al sol, a los rayos UV, y el otro factor que influye es el tabaquismo", contó Macedo.

Pero el envejecimiento a causa del sol, de acuerdo al experto, también depende del tipo de piel.

"Las pieles más claras, los que son rubios, pelirrojos o tienen ojos claros, sufren mucho más el daño solar; entonces ahí es mucho más grave la promoción de tumores y el fenómeno de envejecimiento cutáneo es mucho más intenso", indicó el dermatólogo.

En el caso de las pieles más oscuras se afirma que enfrentan el mismo riesgo pero es menos intenso, "debido a que tienen un mecanismo natural de fotoprotección".

Problemas oculares a causa de los rayos ultravioletas, condiciones de salud que se agravan por el sol como el lupus, la rosácea, alergias y erupciones en la piel, son otros de los males que puede conllevar el exceso de exposición al sol.

Insolación.

El hecho de querer broncearse lo más rápido posible y en la menor cantidad de días puede provocar que las personas que se expongan al sol sufran una insolación.

El enrojecimiento de la piel, la formación de ampollas, el dolor de cabeza, el decaimiento y una sensación febril son algunos de los síntomas. La forma de combatir la insolación es tomar mucha agua e hidratar muy bien la piel.

Lentes "truchos" y protector vencido.

Más allá de los recaudos necesarios, como colocarse protector solar y exponerse al sol en las horas recomendadas, es necesario tener en cuenta otros factores, entre ellos que la loción protectora no esté vencida. Se recomienda siempre seguir la indicación que está rotulada en el envase y en caso de que haya expirado, descartar la loción ya que no protegerá con la misma efectividad que antes. Otro de los aspectos que los expertos no recomiendan es el uso de lentes de sol "truchos", ya que dañan la vista. Puede ser hasta peor que no usar nada.

Para proteger la vista los lentes deben tener un buen filtro y la calidad de los cristales debe ser óptimas.

FACTORES A TENER EN CUENTA EN VERANO.

1 - Horarios para estar al sol.

Los expertos en dermatología recomiendan que el mejor horario para estar expuesto al sol es antes de las 11:00 de la mañana y luego de las 16:00 horas. Exhortan a utilizar protector solar con un factor de protección entre 40 y 50.

2 - Cuidados en días nublados.

A pesar de no recibir el calor de los rayos del sol directamente en la piel, en días nublados también hay que tomar recaudos ya que dependiendo de la intensidad de las nubes pueden pasar entre un 50% y un 85% de rayos ultravioletas.

3 - Enfermedades por mucho sol.

Cáncer de piel, envejecimiento prematuro, alergias, problemas oculares, condiciones de salud que se agravan a causa del sol como el lupus o la rosácea, y erupciones en la piel, son algunos de los problemas que trae tomar mucho sol.

4 - Lentes "truchos".

El uso de lentes que no están certificados por un experto y que carecen tanto de un buen filtro como de una óptima calidad del cristal, puede ser, en algunos casos, más riesgoso que no usar lentes, coinciden los especialistas.

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