El gobierno uruguayo decidió hoy aumentar los controles fronterizos, especialmente con Argentina, luego que se anunció la existencia de la aparición de aftosa en Bolivia y un presunto foco de esta enfermedad que afecta al ganado bovino en Paraguay.
El director de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Recaredo Ugarte, dijo a la prensa que ya se puso en contacto con las autoridades sanitarias de los países involucrados y con los jerarcas regionales que controlan la aftosa.
Tras confirmar que se empezó a efectuar un control más minucioso de los vehículos que ingresan a Uruguay tras estas noticias, Ugarte consideró que en esa ocasión no se va a repetir la expansión de la aftosa, como sucedió en 2001.
"En estos momentos tenemos otras herramientas y otros controles. Estamos frente a casos puntuales que van a quedar circunscriptos a las zonas donde se detectaron", agregó.
Uruguay contaba con el estatus de país libre de aftosa sin vacunación hasta que en abril de 2001 registró una nueva epidemia de este mal que afecta al rodeo vacuno y que llegó, según las autoridades de gobierno, a través de Argentina.
De inmediato se comenzó la vacunación contra la enfermedad y en mayo de este año la Organización Internacional de Epizootias, son sede en París, le confirió la categoría de país libre de aftosa con vacunación, al no haberse detectado nuevos casos tras el inicio del proceso de inoculación del ganado, que en el país ronda las 10.000 cabezas.
Antes de la reaparición de la aftosa, Uruguay exportaba más de 300.000 toneladas de carne por más de 400 millones de dólares. La enfermedad cerró todos los mercados y el gobierno debió comenzar a reabrirlos en una paciente labor, en un proceso que aún no ha culminado.
AP