del Interior elaboró manual de lenguaje inclusivo y no sexista para su personal

Ellas, ellos y "trans" en guía policial

El aprendizaje de l*s niñ*s comienza en casa. El Ministerio del Interior viene haciendo hincapié en este concepto y por eso elaboró el año pasado una guía de educación sexual para la familia policial.

Ahora se prepara a distribuir una guía sobre "lenguaje inclusivo" o "no sexista", en la que aconseja el empleo de términos neutros como "l*s esperamos", al entender que este uso del asterisco valida la frase tanto para hombres como para mujeres. Algo similar se acostumbra a hacer con el arroba, con expresiones bastante chocantes como "[email protected] [email protected]".

La lengua española no es sexista, pero sí lo es muchas veces el uso que se hace de ella. Y las raíces del problema están muchas veces en la educación inicial. Así como el presidente Tabaré Vázquez transformó en consigna la frase "festejen uruguayos", también popularizó el saludo "a todas y todos", que hoy forma parte de la oratoria de varios jerarcas.

La nueva guía del Ministerio del Interior coincide en que hablar en términos de lenguaje no sexista implica nombrar tanto a varones como a mujeres, en cada caso intentado hacer visibles a ambas partes. Quienes defienden el lenguaje no sexista también entienden que con el mismo criterio se deben manejar los cargos y profesiones: "jefe" y "jefa", "intendenta" e "intendente", "presidente" y "presidenta".

Aunque también es cierto que esto no siempre es viable: no es lo mismo "zorro" que "zorra" o "callejero" que "callejera".

Según la guía del Ministerio del Interior, el problema no necesariamente se reduce al uso de la doble forma femenino/masculino. También sugiere evitar por ejemplo la descripción de la vestimenta de las mujeres, lo cual puede ser visto como un acto sexista en el momento en que no se toma la misma iniciativa con sus pares varones.

El Ministerio del Interior pretende que la lengua no sexista abarque a todos sus documentos e incluso a los comunicados de prensa que acostumbran a utilizar expresiones como "femenina" o "masculino". ¿Cómo pararse ante los casos de transexuales? La guía sugiere cambiar las expresiones "hombre vestido de mujer" y "mujer vestida de hombre" por "mujer trans" y "hombre trans".

El manual fue elaborado en el marco del Programa Integral de Lucha Contra la Violencia de Género (respaldado por varias instituciones públicas), con financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), aunque esta última aclara al inicio que los textos de la publicación "no necesariamente" reflejan sus opiniones.

Autocrítica.

Además de las planillas de empleo para ingresar a la Policía, la documentación interna y los comunicados de prensa, la guía del Ministerio del Interior entiende que hay otras cosas que cambiar.

"El uso de imágenes también colabora profundamente con los estereotipos que transmitimos, sobre todo porque éstas no suelen evaluarse con el mismo detalle", advierte el trabajo que lleva la firma de la licenciada en psicología Nancy Chenlo.

En este sentido, se menciona como ejemplo una de las publicidades de la Escuela Nacional de Policía (foto superior), en la que la mujer aparece muy pequeña ("visualmente se alimenta la idea de fortaleza vs. fragilidad") y el hombre tiene el sol del pabellón nacional sobre su cabeza como "coronándolo", otorgando "desde lo simbólico un valor diferencial a cada una de las partes".

Otro ejemplo que se utiliza son los dibujos que se encuentran en la reglamentación sobre uniformes de la Policía Nacional (imagen inferior), donde se señala que la mujer "parece estar posando, con su mano en la cadera y una postura que resalta sus curvas". Según la guía, podría ser tanto una agente de Policía como "una mujer probándose ropa en una tienda mientras verifica que ésta le ajusta adecuadamente".

Por el contrario —pese a que el dibujo parece haber sido tomado de un concurso escolar— en el varón se aprecia una postura recia, seria, con grandes hombros que dan la idea de una persona fuerte y "puños cerrados en pose de lucha".

"Este tipo de estereotipos en relación a varones y mujeres colaboran a cristalizar la idea de sexo fuertesexo débil, por lo que desaconsejamos su uso", señala la guía sobre lenguaje inclusivo y no sexista del Ministerio del Interior.

SABER MÁS

Manual que se remonta al neolítico


La guía del Ministerio del Interior señala que la "cosificación" de la mujer comenzó en el neolítico, cuando era considerada "botín de guerra y moneda para intercambios comerciales", por el valor que tenía como "elemento para procrear".

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