CON LA MIRA EN OTROS CLUBES

Trancazo en el fútbol femenino

Jugadoras de Nacional reafirman denuncias contra el director técnico que fue cesado.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Jugadoras se unieron para que el club despidiera a su entrenador. Foto: Gentileza Jessica Kirchnitz

Lejos de calmarse los ánimos con la separación del técnico del Club Nacional de Fútbol femenino, Ignacio Chitnisky, las chicas que denunciaron la semana pasada sufrir violencia de género por parte del hombre, dieron la cara y hablaron con El País para explicar lo que pasaron durante toda la temporada futbolística del pasado año.

Luego de una serie de charlas que las componentes del plantel de fútbol femenino mantuvieron con algunos dirigentes de Nacional, en las que según dicen no fueron escuchadas, fue que decidieron dar a conocer públicamente una carta que explicaba los motivos deportivos y personales por los cuales al menos 20 jugadoras se irían del cuadro de fútbol si el club mantenía en su puesto al director técnico.

La carta menciona hechos que vulneran a las mujeres desde el punto de vista físico y personal. "Ha sido su burla, junto con parte del cuerpo técnico, del aspecto físico de las jugadoras, incurriendo a criterio de las comparecientes, en conductas encuadradas dentro de la definición de violencia de género", asegura el texto difundido.

Después de que la problemática llegara hasta la Secretaría de Deportes, dependiente de la Presidencia de la República, las jugadoras enfatizaron a El País que "el objetivo de todo esto no era perjudicar a la institución ni tampoco armar tanto revuelo", sino que lo que se pretendía "era sacar al director técnico con quien la relación estaba muy desgastada y desde el punto de vista deportivo no estaba aportando nada".

Pelota al medio.

Jessica Kirchnitz, jugadora del plantel principal, relató a El País que ahora quieren "concluir con todo esto, porque ya se logró el objetivo, que era remover al técnico". Asimismo denunció actitudes personales y deportivas que Ignacio Chitnisky llevó a cabo con la mayoría de las chicas en 2016.

"Él se burlaba de compañeras por su aspecto físico, o de cómo iban vestidas, mil cosas que una persona como referente de un equipo de fútbol femenino no debería hacer, más allá de que nadie tendría que burlarse por las apariencias físicas de nosotras", enfatizó Jessica.

En este sentido, la jugadora que viste la camiseta tricolor número 18, señaló que estos episodios por parte del técnico "fueron recurrentes, y con diferentes jugadoras".

También, y con ánimo de aclarar "por última vez lo que dice la carta", Jessica explicó detalladamente por qué en uno de los puntos se expuso que "el DT ofreció 100 dólares por quebrar a una rival".

"Él (Ignacio Chitnisky) se pasaba apostando cosas por plata; nos apostaba plata por hacer goles de taquito, por ganarle al Play Station en un juego, (...); entonces lo que pasó con la compañera Juliana Castro —hermana del reconocido exjugador tricolor, Gonzalo "Chori" Castro— fue que, como lo conocía de otros cuadros, prefirió irse a River cuando se enteró que iba a asumir en 2016 como técnico de Nacional. Entonces, cuando nos tocó jugar contra River él nos dijo que si alguna quebraba a esta compañera él nos pagaba 100 dólares", aseguró Jessica, quien agregó: "él ya había estado como técnico en Colón y también lo habían echado, se había ido mal en la temporada 2013-2014".

Por su parte, Ximena Velazco, otra de las jugadoras del equipo tricolor aclaró a El País que "con el tema de la carta siempre se trató de destacar las malas condiciones en las que estábamos jugando, siempre desde el punto de vista deportivo; a la prueba está que salimos últimas en la Copa Libertadores, fue un desastre y en uno de los partidos nos comimos una goleada de 7 a 0".

Ximena, que al igual que Jessica quiere dar por concluido el tema, aseguró que "todo lo que está escrito en la carta es lo que pasó, estamos contentas con el club que finalmente nos escuchó y separó del cargo al técnico".

"Nosotras, cuando hicimos la carta pensamos poner los aspectos de violencia de género para que también se lo conozca a él como persona; él quería que las jugadoras fuéramos más agresivas con las rivales; cuanto más agresivas éramos, mejor, y en ese sentido tomaba partido decidiendo quién jugaba de titular o no", explicó Ximena.

Desde la raya.

El País se comunicó telefónicamente con el extécnico Ignacio Chitnisky, quien fue bastante escueto en sus declaraciones: "Yo nunca me burlé ni me reí de algo que sea estético de ellas, es verdad que se les medía el índice de masa corporal y si estaban pasadas de peso se les pedía que bajaran, pero eso era una decisión consensuada del equipo técnico, jamás se me cruzaría por la cabeza burlarme de ellas". Consultado sobre otras acusaciones que hicieron las jugadoras, Chitnisky prefirió "no seguir alimentando esto", y se llamó a silencio porque así se lo recomendó su abogado.

Ediles citarán a las futbolistas.

La Comisión de Equidad y Género de la Junta Departamental de Montevideo citará a las 20 mujeres denunciantes para que expliquen lo acontecido con el extécnico tricolor, Ignacio Chitnisky.

Cristina Ruffo, edil del Partido Nacional y presidenta de la mencionada Comisión, apoyó a las mujeres y aseguró que le parece bien "el hecho de que la directiva de Nacional haya tomado las previsiones del caso separando del cargo al director técnico". Según Ruffo, el 14 de febrero será la primera reunión en la Junta Departamental y en esa instancia se citará a las jugadoras "para poder tener de primera mano la información y hacer extensiva esta preocupación a los demás cuadros de fútbol femenino del país".

La edil señaló que "la problemática de las chicas abre un capítulo que se tiene que estudiar a niveles generales, hay que ver cómo se están manejando en otros clubes".

PARA LA PRESIDENTA DE FÚTBOL FEMENINO DE NACIONAL “NO ESTÁ TAN CLARA LA DENUNCIA”.

"Al club lo pusieron en una situación horrible".

María Laura Muxi, presidenta de Fútbol Femenino del club Nacional informó a El País que "el técnico fue cesado el miércoles por temas netamente deportivos, aunque la carta hablaba también de aspectos referidos a la violencia de género".

Según Muxi, "el fútbol femenino de Nacional ahora tendrá un gerente deportivo que será Alejandro Lembo, el mismo que para los masculinos. Es lo mejor porque antes no había nadie que tuviera un poco de control en este sentido. Antes nadie podía evaluar si el técnico daba bien un entrenamiento o no, de este modo creemos que vamos a mejorar".

En cuanto a la denuncia de violencia de género, la presidenta prefirió apartarse del tema para que actúe directamente la Justicia. "Son un grupito de 20 jugadoras las que firmaron la carta, de las cuales muchas después se dieron vuelta y querían disculparse sobre lo que había pasado. Al club lo pusieron en una situación horrible porque es muy difícil denunciar a alguien por violencia de género. A Nacional no le corresponde dirimir sobre este tema, eso debe ser evaluado en la Justicia, como tema legal", afirmó Muxi.

Según la dirigente, "no está tan claro que las denuncias que hicieron las jugadoras sean tal cual se expresó en la carta, incluso en una reunión con parte de la directiva de Nacional las chicas pidieron disculpas porque se les había ido el tema de las manos". Sin embargo, las jugadoras consultadas por El País siguieron reafirmando la denuncia y una de ellas, que prefirió no dar su nombre, aseguró que "solo una de las jugadoras fue la que le escribió al director técnico para pedirle disculpas, pero lo hizo por miedo, porque cuando se dio cuenta de que nos teníamos que ir del cuadro dio marcha atrás".

Jessica Kirchnitz, jugadora del plantel principal aseguró en este sentido a El País que "un montón somos muy hinchas de Nacional, pero sinceramente prefería irme del cuadro que seguir pasando las cosas que pasé el año pasado".

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