Tasa a bolsas de nylon no soluciona el problema de la contaminación

ANDRÉS LÓPEZ REILLY

Blancos, colorados y supermercadistas criticaron la tasa que la Intendencia aplicará a las bolsas de nylon y los envases descartables. Señalan que no soluciona la contaminación y que se transformará en un nuevo impuesto municipal.

La Intendencia Municipal de Montevideo anunció su decisión de declararle la guerra a los envases de plástico y las bolsas de nylon. Con lo que recaude por la nueva tasa ($ 0,08 por bolsa o envase) pagará sueldos para que una cuadrilla se encargue de recogerlos.

También aspira a que los montevideanos vuelvan a utilizar la "chismosa" o "bolsa de los mandados" para ir al supermercado, disminuyendo el uso del nylon en el empaque de los artículos que se compran.

El objetivo final tiene un apoyo unánime: disminuir la contaminación. Pero no pasa lo mismo con el camino escogido por la comuna y que pasa por la aplicación de una nueva tasa.

"Es nuevamente trasladarle a la población una competencia propia de la administración municipal. Que además, los supermercadistas van a trasladar a los costos para el cliente. La tasa se va a transferir a los alimentos y a los distintos insumos cotidianos. Me parece una barbaridad, un disparate. Lo que hay que hacer es otra cosa: regularizar los servicios, adaptarlos, y promover verdaderas estrategias de aprendizaje y sensibilización mediante otro tipo de programas", declaró a El País el edil del Partido Nacional Álvaro Viviano.

El legislador dijo que la metodología propuesta por la comuna para resolver el problema de la contaminación se contradice con una reciente iniciativa emanada del Palacio Municipal: la de las bolsas de color naranja para los artículos reciclables. "La administración se muestra cada vez más inoperante. Han venido fracasando sistemáticamente todas las estrategias, como pasó hace poco con las bolsas de color naranja", destacó Viviano.

En el mismo sentido se pronunció el edil colorado Fitzgerald Cantero. "Está claro que las bolsas son una plaga, en eso no hay dos opiniones. Pero esto no es la solución. Tarde o temprano, va a llegar al bolsillo de la gente. No lo van a asumir ni los fabricantes de bolsas ni los comercios, se va a trasladar al público", aseguró.

El edil colorado dijo que en lugar de aplicar una tasa "habría que incentivar las bolsas de papel". Y coincidió con Viviano en cuanto a que se trata de "una medida contradictoria con las bolsas naranjas que impulsó la propia intendencia y que fracasaron rotundamente", aun cuando se gastó "muchísimo dinero en materiales y campañas publicitarias".

INCONSULTA. Por su parte el presidente de la Asociación de Supermercados del Uruguay, Fernando Vieites, dijo a El País que la medida se tomó sin consultar a los sectores involucrados. "Nos enteramos por la prensa. No nos han llamado ni convocado para saber lo que opinamos. Nos parece un disparate que se reglamente sin siquiera haber consultado a las partes", declaró.

"Lo único que va a hacer es que los supermercados -desde los pequeños a los más grandes- paguemos un nuevo impuesto a la comuna", añadió Vieites, director de Multiahorro.

"El problema no se soluciona con esta medida. Seguramente hay mejores soluciones que la planteada", sostuvo.

"Vamos a pedir una entrevista a la Intendencia para ver si esto lo tienen avanzado y plantearle posibles soluciones al problema", argumentó el presidente de la Asociación de Supermercados del Uruguay.

La cifra

1.600 Toneladas diarias de residuos sólidos se recogieron en 2006. En 2005 levantaban 940 toneladas: aumentó 70% en un año. (INE)

¿Quién paga el impuesto?

A nivel internacional, quien introduce el elemento contaminante al ambiente debe hacerse cargo de las consecuencias. No queda claro en el caso de las bolsas de nylon, por ejemplo, si el responsable es el fabricante, el supermercado o el cliente. Una de las alternativas que maneja la comuna es que el cliente del supermercado pague por la bolsa y que el dinero le sea devuelto al regresarla.

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