Lacalle dijo que añora el país que le permitió a Vázquez llegar a presidente

Talvi: "Violencia por narcotráfico refleja la ausencia del Estado"

El cerno del Herrerismo, acompañado por dirigentes de otros sectores del Partido Nacional, celebró ayer tres décadas del Instituto Manuel Oribe con una disertación de Ernesto Talvi, director académico del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), y un discurso, que ofició de cierre, del expresidente Luis Alberto Lacalle, fundador del instituto.

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Según Talvi, "los tupamaros no cambiaron al Uruguay como querían, sino que el país los cambió a ellos".

Mientras el director de Ceres optó por hacer un análisis de la realidad política mundial de los últimos 30 años, Lacalle realizó una intervención netamente política.

Talvi resumió los últimos 30 años en cuatro revoluciones (globalización económica, la de la información, la evolución de la sociedad y las libertades, y la política) y fue limitando la mira hasta llegar al Uruguay actual.

Dijo que el país tiene un sistema político institucional maduro, sólido, sano y con capacidad de decisión. Destacó de inmediato el sistema económico y criticó por primera vez al Frente Amplio.

"El sistema sale muy fortalecido después que todos los partidos optaran por una economía de mercado con impronta social y descartando el populismo o el colectivismo", sostuvo Talvi.

El director de Ceres nombró directamente a los tupamaros. "Cuando llegaron al poder no cambiaron a Uruguay como querían, sino que Uruguay los cambio a ellos", afirmó.

Talvi reclamó que el país pase a tener un rol activo en el acuerdo global TISA y cuestionó la reforma de la Constitución que analiza el Frente Amplio. "En este país nadie tiene un mandato para alterar el orden institucional ni buscar atajos constitucionales o reformas electorales para consolidarse en el poder", indicó.

Recordó sus alertas sobre el "vaciamiento de la clase media", reiteró la constante migración de ciudadanos calificados, el aumento de la exclusión social y la desigualdad educativa y afirmó que las mafias de narcotraficantes "se transforman en empleadores atractivos".

"La principal justificación de la legalización de la producción, distribución y consumo de marihuana fue que iba a disminuir la violencia social asociada al narcotráfico, algo que no resiste el menor análisis", dijo, y citando un artículo estadounidense, agregó que narcomafias "hay en todos lados, pero la violencia asociada al narcotráfico solo está presente porque el Estado no es capaz de tener una presencia fuerte y efectiva".

Lacalle.

"Yo sueño con que vuelva el país de Tabaré Váz-quez", largó con voz firme Lacalle después de enaltecer la figura de Talvi y los rostros del auditorio, incluido el de su hijo, el senador Luis Lacalle Pou, que lo escuchaba de pie al fondo de la sala, reflejaron desconcierto.

"Ya se horrorizaron", agregó el expresidente con una sonrisa y se explicó: "El país de Tabaré Vázquez no es el que gobierna, es el que permitió que el hijo de un obrero metalúrgico yendo a la escuela de la esquina, al liceo del barrio y a la universidad, fuera profesor grado cinco, millonario y llegara a ser presidente de la República. Ese es el país que queremos".

Lacalle dijo que la realidad de la educación es "tremenda". "Hoy el chico que vive en esa cuadra no llega a terminar el liceo (...) Hay que hacer profesores nuevos, devolver el concepto de los valores y dar destrezas, oficios, profesión".

El expresidente cuestionó a la coalición de izquierda también porque "habla de futuro pero nunca arregla el presente".

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