CONFERENCIA EN EL TEATRO DEL CENTRO

Zubía contra las "penas de papel"

Comparó la corriente “abolicionista” con el “Código Penal del Enemigo” y el nuevo CPP.

Gustavo Zubía. Foto: Marcelo Bonjour
Gustavo Zubía. Foto: Marcelo Bonjour

El exfiscal Gustavo Zubía disertó el miércoles sobre dos de las principales corrientes del Derecho Penal: el "abolicionismo", desarrollado por Michel Foucault en Francia, y el Derecho Penal del Enemigo, un concepto que el alemán Günther Jakobs defendió a mediados de la década de 1980.

Invitado por la Embajada de Mujeres de América Latina, Zubía describió ambas visiones jurídicas y analizó las peculiaridades del nuevo Código del Proceso Penal (CPP). La charla, denominada "Penas de Papel", tuvo lugar en el Teatro del Centro "Carlos Eugenio Scheck".

Destacó que el código tiene ideas "abolicionistas" que provocan que en Uruguay sea "buen negocio delinquir" ya que el sistema lleva a que el infractor "pague en cuotas".

Foucault se hizo famoso por sus estudios críticos de las distintas instituciones sociales. Se metió en la psiquiatría, la medicina, la sexualidad humana y el complejo sistema de prisiones europeo.

Zubía recordó que el "abolicionismo" de Foucault es una teoría defendida por el pensamiento de izquierda, y que apunta a erradicar toda forma de represión en el entendido que es necesario apostar a formas alternativas a la prisión, similares a las que se instalaron en el nuevo CPP.

No obstante, el exfiscal concedió "algo de razón" a los "abolicionistas" vernáculos porque las prisiones en América Latina "no se parecen a las que hay en Austria, donde el preso tiene una bella vista a las montañas". Como ejemplo, aseguró que el Módulo VIII del Comcar es "el infierno" pero destacó que "en el interior hay cárceles que son dignas".

A fines de la década de 1980 gran parte de Europa aplicaba algunas de las ideas de Foucault respecto a la "prisionización" de personas. "Fue cuando el delito creció y de a poco se volvió a otro tipo de legislaciones", explicó Zubía.

Para sorpresa del auditorio, en determinado momento el exfiscal tomó con sus manos un fajo de más de cien hojas. Era uno de los libros de Günther Jakobs. "Curiosamente, este libro está agotado en las librerías de Montevideo", afirmó.

"El Derecho Penal del Enemigo implica sancionar más por la conducta antisocial intensa o reiterada. Concuerdo con Jakobs en su Código Penal del Enemigo, más allá de la forma en que se aplique en estas latitudes", sostuvo.

En esa línea resaltó que el pensador alemán "se atrevió a decir una gran verdad: a aquel que me quiere destruir, no tengo que darle los beneficios del que cometió un error. No es lo mismo una persona enojada que comete un error que un profesional de la rapiña y el homicidio; deben ser tratados de manera diferente".

"El hombre común no tiene por qué considerar como socio de la vida en comunidad a alguien que pretende destruirlo para su beneficio propio personal", dijo el exfiscal.

A continuación, Zubía recordó que el comportamiento del ser humano "es mucho más animal de lo que se supone". Recordó el libro "El mono desnudo" de Desmond Morris. "Somos animales territoriales que defienden lo suyo, la vida en particular", dijo.

Zubía resaltó que es necesario construir "muchas más cárceles para ingresar en un camino de dignidad y evitar el abolicionismo".

El nuevo CPP es una "picadora de carne"

La Embajada de Mujeres de América le obsequió a Zubía una gorra azul. Graciela Rompani tomó la palabra en nombre del grupo, y le pidió que no detenga su prédica. El exfiscal renunció al cargo y se jubiló cuando le quedaban seis años más en el cargo, tras chocar con el Fiscal de Corte, Jorge Díaz, por la implantación del nuevo CPP. Zubía define el nuevo Codigo como una "picadora de carne". En su conferencia contó que en una noche de guardia recibió "209 llamados" de la Policía.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)