PROTOCOLO DE ACTUACIÓN

Violencia de género: nueva guía policial suscita un debate político

Varias organizaciones feministas e integrantes del Frente Amplio siguen advirtiendo que no están de acuerdo con la modificación.

Movilización de organizaciones feministas. Foto: Marcelo Bonjour
Movilización de organizaciones feministas. Foto: Marcelo Bonjour

La nueva guía de la Policía para momentos en que tiene que tomar denuncias por casos de violencia doméstica y de género, sigue generando polémica. El régimen para el tratamiento de las denuncias fue presentado el 14 de setiembre y suscitó críticas de varias organizaciones feministas e integrantes del Frente Amplio que, pese a algunos cambios, siguen advirtiendo que no están de acuerdo con la modificación.

En un principio, objeciones principales fueron que se les requería a las denunciantes pruebas de la violencia ejercida, y que el método para ingresar las denuncias llevaba a una subrepresentación de las mismas.

La guía fue enmendada posteriormente, pero eso no satisfizo. Las diputadas y senadoras del FA emitieron una declaración el 23 de setiembre en la que afirmaron que “la aplicación de esta guía pone en riesgo la vida de las mujeres víctimas de violencia basada en género (VBG) y además las revictimiza”.

La abogada Mariella Demarco -convencional del Partido Colorado- dijo a El País que ella estima que las críticas parten de una actitud “prejuiciosa”. De acuerdo a Demarco, ya no se exigiría la presentación de pruebas, sino que se preguntará si las hay. “No está bien condicionar la denuncia a que una persona tenga pruebas, pero me parece que lo que siempre quiso decirse es que se pregunte si existen, porque para el procedimiento la existencia de pruebas puede ser importante. Cuando se denuncia violencia de género en una comisaría o en una unidad especializada, se abren eventualmente dos procedimientos: uno, el cautelar (como ser la orden de no acercamiento, o la colocación una tobillera), pero también se puede abrir un proceso penal. Y en él, las pruebas son determinantes. No así en el cautelar, donde rige el principo: ‘ante la duda, protejo’. Está bueno que si la persona tiene pruebas las aporte”. Demarco también descartó que el método propuesto para ingresar las denuncias lleve a que se registren menos casos.

La colorada agregó que le parece bien “estar vigilante”: “En materia de violencia de género, si algo nos pasa, es que las fuerzas que pretenden que se retroceda son muy activas, siempre. No creo que esta guía de actuación policial se encuadre en una voluntad oficialista”, de retroceso.

Raquel Hernández, de la Red Uruguaya Contra la Violencia Doméstica y Sexual, intrepreta, justamente, que se trata de un retroceso. “Estamos en una lucha a brazo partido para que no se vulneren los derechos de las mujeres”. De acuerdo a Hernández, actualmente hay “maltrato” contra las mujeres en las comisarías, algo que, sostuvo “se había erradicado”.

Hernández cuestionó la definición misma del procedimiento: “No se admite que esto es una ‘Orden de servicio’”, no una “guía”. Para ella, el problema “de fondo” persiste, aunque se haya enmendado la primera versión.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error