Uruguay y el fútbol

Reviven en un museo de Moscú el Mundial de 1930

El fútbol y sus glorias celestes se exponen en el Multimedia Complex de Moscú.

Monumento histórico: el Centenario durante la final entre Uruguay y Argentina en el Mundial de 1930. Foto: CDF
El Centenario durante la final entre Uruguay y Argentina en el Mundial de 1930. Foto: CDF

Quedó inaugurada ayer en el Museo de Arte Multimedia de Moscú la exposición "1930: El primer Mundial", realizada por el Centro de Fotografía de Montevideo.

El secretario nacional del Deporte, Fernando Cáceres, alma mater de la iniciativa, afirmó que, además de ayudar a impulsar y difundir la candidatura de Uruguay para organizar la Copa Mundial de la FIFA en 2030 junto con Argentina y Paraguay, la muestra contribuye a la promoción del país desde la perspectiva deportiva en general.

"Rusia le ha dado al deporte un nivel de consideración similar al que pretendemos en Uruguay, porque ambos países rescatan la dimensión vinculada con esta actividad como factor de desarrollo", sostuvo Fernando Cáceres.

Desde Presidencia se informó que el jerarca ya sostuvo en Rusia un encuentro con la ministra francesa del Deporte, Laura Flessel. Y a partir de esa reunión se abrió un espacio de diálogo para identificar áreas de cooperación y trabajo conjunto y fue enfatizado el hecho de que París será la sede de los Juegos Olímpicos en 2024, cuando se cumplan 100 años de aquellos en los cuales Uruguay se consagró campeón en fútbol.

Populares: construcción de los dos anillos de la Tribuna Amsterdam y su talud. Al fondo el Hospital Pereira Rossell. Foto: CDF
Construcción de los dos anillos de la Tribuna Amsterdam y su talud. Foto: CDF

Goles y relatos.

La exposición que en plena disputa del Mundial 2018 puede apreciarse en Moscú se compone de 61 imágenes seleccionadas dentro del Grupo de Series Históricas del Centro de Fotografía, perteneciente a la Intendencia de Montevideo.

Pero además de las fotos, la propuesta integra textos que explican el proceso de construcción del Estadio Centenario y su inauguración el 18 de julio de 1930 (a cien años de la Jura de la primera Constitución de Uruguay como estado independiente), el campeonato en otros escenarios (como el de los Pocitos o Parque Central), un audiovisual con tomas de la final que Uruguay le ganó 4 a 2 a la Argentina, y objetos proporcionados por el Museo del Fútbol, ubicado debajo de la Tribuna Olímpica. Las fotografías de esta exposición fueron realizadas por miembros de la Oficina de Propaganda e Informaciones de Montevideo, una dependencia del gobierno municipal que desde 1915 producía imágenes de promoción institucional y turística de la ciudad.

La colección ahora presente en Rusia se cotiza por cada escena captada, desde obras de construcción hasta celebraciones, pero asimismo como testimonio de una etapa del oficio y arte de la fotografía.

En el Montevideo de 1930, cuentan los especialistas del Centro de Fotografía, aún se utilizaba la técnica de gelatina y plata sobre placas de vidrio para producir negativos de grandes formatos, que constituyen uno de los procesos fotográficos más estables en la historia. Esto implicaba un trabajo laborioso para el fotógrafo, quien, para pasar de una toma a otra utilizando placas de 18x24 cm (entre otros formatos) debía retirar el chasis de la cámara, darlo vuelta, descubrir el negativo y tomar otra fotografía a velocidades limitadas.

La previa: pupilas del Instituto Nacional de Señoritas con capitanes de Uruguay y Yugoeslavia. Foto: CDF
Pupilas del Instituto Nacional de Señoritas con capitanes de Uruguay y Yugoslavia. Foto: CDF

Desafíos y triunfos.

De todo lo que puede apreciarse, desde las formas de vestir de aquellos tiempos, dentro y fuera de las canchas, hasta la gestualidad en los gritos de gol o los festejos callejeros, la arquitectura y sus desafíos aparecen como un eje temático muy poderoso.

En 1929, año en que la Asociación Uruguaya de Fútbol le propone a la FIFA que Montevideo sea la sede del Primer Campeonato Mundial, con el apoyo de un gobierno que puso la bolsa de dinero encima de la mesa, Uruguay ya ostentaba galardones importantes en materia de fútbol: había salido vencedor de las Olimpiadas de Colombes en 1924 y de Amsterdam en 1928, así como de torneos de la Copa América, incluyendo su edición inaugural en 1917. Pero no tenía todavía un estadio monumental.

La piedra fundamental fue colocada el 21 de julio de 1929. En su estructura de hormigón armado se emplearon 14.000 metros cúbicos de hormigón y 1.400 toneladas de acero. Se excavaron 160.000 metros cúbicos. El costo de la construcción de la obra en ese entonces fue de $ 1.000.000, las dimensiones del campo de juego eran de 105 metros por 68 y la capacidad de las tribunas llegaba a 65.235 espectadores, cuando la estimada en el proyecto original del arquitecto Scasso fue de 102.000 personas, cifra que debió reducirse porque los tiempos se acortaron y los problemas aumentaron, como explican las crónicas de época que los historiadores han ido sumando en el correr del tiempo, pero sin llegar nunca a escribir un libro minucioso que contenga desde aquellos impulsos faraónicos hasta todos los eventos congregados en el Centenario, no solo futbolísticos.

Aunque se trabajaba sin descanso hasta la Comisión Nacional de Educación Física debió salir un día a vender bonos "pro field", porque ya en la prensa comenzaban a circular las dudas acerca de la posibilidad de terminar el estadio en la fecha estipulada.

Sin embargo, entre lluvias intensas o falta de luz, en los primeros meses de trabajo, aquellas gradas iban levantándose como por arte de magia sobre la zona naturalmente fangosa, empozada en medio de un parque. Por ejemplo las cabeceras de dos anillos y talud, la tribuna oficial más bajita y la Olímpica, que ya tenía su Torre de los Homenajes de 100 metros, y albergaba los vestuarios y los baños.

A ambos lados de aquella torre, hace casi 90 años, estaban los sectores para locatario y visitante y para salir al campo los players debían bajar por largas escaleras de madera a la vista de todo el público.

Centenario: gol uruguayo en la final del mundo contra Argentina disputada el 30 de julio de 1930. Foto: CDF
Gol uruguayo en la final del mundo contra Argentina el 30 de julio de 1930. Foto: CDF

Entre los barcos, las copas y los monumentos

El 18 de julio de 1983 el Estadio Centenario fue declarado por la FIFA "Monumento Histórico del Fútbol Mundial", siendo la única construcción de esta índole que ostenta ese título en el planeta. Ahora todo el proceso de su construcción, la fiesta que se vivió en él y en su entorno hace casi 90 años, llegó a Moscú gracias a una muestra de fotografías históricas que verán miles de visitantes congregados en Rusia por el Mundial de fútbol que se disputa en la actualidad. Uruguay había sido elegido por unanimidad como sede del torneo y confirmado en el congreso de la FIFA de Barcelona en 1929. El escultor francés Abel Lafleur creó para ese torneo un trofeo llamado la Diosa de la Victoria. Desde Europa habían llegado después de un largo viaje en bar-co las selecciones de Yugoslavia, Francia, Bélgica y Rumania.

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