Patrimonio Cultural

A puro tango en el día de Gardel

Clarín emite durante todo el día 400canciones del Mago, fallecido el 24 de junio de 1935.

Carlos Gardel por Arotxa
Carlos Gardel por Arotxa

Desde 1996 rige en Uruguay la ley 16.742 que declara al 24 de junio como el Día de Gardel, estableciendo que Tacuarembó es la sede de los actos conmemorativos "por ser el lugar de nacimiento" del zorzal criollo.

Sin una norma que obligue, cada 24 de junio la radio Clarín tiene una transmisión especial, durante toda la jornada, como está ocurriendo hoy domingo, cuando solo se oye cantar a Carlos Gardel.

Esa emisora de AM, la única que nunca cambió su nombre, parece que tuviera cien años, que fuera del año del jopo o de la tarasca, o más aún, que siempre hubiese existido. Pero, en realidad, recién cumplirá los 60 años el 12 de octubre de este 2018 y fue a partir de 1990 que comenzó a transmitir las 24 horas del día.

Desde su inauguración siempre cantó Gardel y fue ganando tanto espacio que un día se quedó con las horas pares, como más adelante se quedaría con algunas impares la música folclórica.

De los 957 temas que grabó Gardel, algunos perdidos o mal registrados, Clarín tiene 700, de los cuales irradia regularmente 400 (96 por día) y los restantes son reproducidos en pocas ocasiones, casi a modo de reliquias para fanáticos y oyentes fieles, como los temas acústicos de los primeros tiempos.

En el ala del piso 9 que ocupa Clarín, desde hace décadas, en un edificio de la Avenida 18 de Julio y Vázquez, reina el silencio, como debe ser o se pide que sea en las cercanías de las cabinas de radio, pero también porque la 580AM funciona casi en piloto automático, con un operador al frente de las pantallas en donde puede rastrearse digitalizada la música típica y folclórica para la Cuenca del Plata, como decía el histórico eslogan, superado en las últimas épocas porque gracias a internet Clarín tiene oyentes en todo el mundo, unos 600 en forma continua, según el servicio "Ciudad Digital".

Tesoros y publicidad.

A espaldas del puesto de ese operador se conservan en varias estanterías miles de discos, entre ellos los RCA de pasta de 78 y 45 RPM, los más antiguos, o los de 33 RPM, algunas cintas y los compactos, con lo cual la cobertura abarca casi un siglo, desde la década de 1920.

Todo eso ya es parte de una especie de museo íntimo, que suma equipos a válvula, teléfonos a magneto, placas que le dedicaron a Clarín en distintos aniversarios instituciones tangueras, fotos en donde quedó documentada la visita a la radio de Golda Meir en 1959, o la estatuilla del Premio Morosoli que se le otorgó en 1999.

Y a eso habría que sumar las grabaciones de manifestaciones políticas de Luis Alberto de Herrera, o desde un mensaje presidencial que en 1993 envió el argentino Carlos Saúl Menem, oyente cautivo de Clarín, hasta los carteles en contra del tabaco, y esto último porque nunca la radio aceptó incluir la publicidad de cigarrillos.

Antes de llegar al éter, en 1957 había publicistas que recomendaban que la radio irradiara exclusivamente a Gardel; eso sostenía Luis Caponi, socio de la agencia Impetu. La motivación era hacerse conocer de un día para otro.

A los 90 de edad, el fundador y alma mater de Clarín, el ingeniero Francisco Tourreilles, confiesa que la verdad es que no se animó a tanto y solo se incluyó en la programación algunos bloques de Gardel. ¡Qué acierto hubiera sido seguir la idea de Luis Caponi! Habríamos ganado cinco años".

Mitos y ratings.

La decisión de ubicar a Gardel en las horas pares se tomó después de que la radio había entrado en la pubertad, a principios de los ´70, aunque falta un registro exacto.

Cuando Clarín había cumplido los 40 ya se pasaban 12 programas de Gardel de media hora cada uno, un total de 6 horas, unas cien grabaciones al día. Pero la gente reclamaba más y así se llegó a un domingo tan especial como el de hoy.

En 2003 la Unesco incorporó la voz de Gardel en el Programa Memoria del Mundo, un mérito del uruguayo Horacio Loriente, que reunió 800 discos originales. En Uruguay, la obra de Gardel es de dominio público desde 1985, no paga derechos. ¿Qué le deja ese cancionero a Clarín, a la radio uruguaya que nunca tuvo un vínculo comercial con el diario argentino del mismo nombre? Para empezar, un muy buen rating.

Ya no está la voz en vivo de Derly Martínez, de aquel operador de perillas que un día pasó a convertirse en locutor y sin querer marcó a Clarín con un formato sonoro muy singular, instalando su fraseo en competencia con el de Gardel. No obstante, gracias a las grabaciones y otras voces, la magia perdura en la radio como lo reflejan las cifras de audiencia.

En un resumen del rating a fines de 2017, Mediciones y Mercado hizo conocer promedios que ponían a Clarín a la par de Radio Oriental desde las 6:00 al mediodía, y por encima, por ejemplo, de Carve, Universal, Centenario, Nacional, Imparcial, Fénix, Ciudad de Montevideo, AM Libre, Uruguay, Rural o Clásica. Solo la superaban Montecarlo, El Espectador, Sarandí y Sport 890.

Gardel es un mito que se mantiene vivo porque cada día canta mejor, valoración que ya es un clisé (de los compartibles) y nadie sabe a ciencia cierta quién la hizo por primera vez. Y también es un mito vigente porque se reescribe en distintas versiones, como ha dicho el semiólogo Oscar Steimberg.

El otro mito vivo es Clarín, defendido por Gardel y más artistas, como Julio Sosa o Edmundo Rivero, por las típicas del 40 y las orquestas de Troilo, DArienzo, Canaro, Racciatti o el primer Pugliese. Y, por supuesto, por el folclore, que se pliega a las canciones criollas de Gardel.

Si bien escuchar radio todos los días es una práctica que disminuye progresivamente, como se concluye en el último informe difundido del Observatorio Universitario de Políticas Culturales de la Facultad de Humanidades, el 70% de los uruguayos aparece aún como un gran consumidor de radio, de mucho folclore en todo el país, y también de tango.

Francisco Tourreilles y una radio con aires de museo
Al aire: el ingeniero Francisco Tourreilles entre los tesoros, algunos reunidos gracias a donaciones de oyentes.

El forjador de la radio Clarín, el ingeniero Francisco Tourreilles, cuenta que solo una vez vio a Carlos Gardel, en el Teatro 18 de Julio. Pero es un recuerdo de la primera infancia que sus padres le fueron recordando al pasar de los años. Para él, no importa en dónde nació Gardel sino cómo cantó. Descarta de plano que fuera argentino pero tiene sus dudas acerca de las otras dos versiones: la del Gardel francés y la del nacido en Tacuarembó.

Tourreilles confiesa que la radio no le saca mucho tiempo, "marcha sola, y con personal de muchos años", y agrega que si bien como oyente no hay otra como Clarín, le gusta mucho la ópera, sea italiana, alemana o rusa. pero hace un tiempo que no asiste a espectáculos en vivo.

Entre risas, comenta que hoy está más dedicado a cuidar a los bisnietos, pero por teléfono, porque toda la familia emigró a Estados Unidos, por ejemplo un hijo ingeniero y una hija médica, ambos ya jubilados. Esa realidad abre una pregunta aún sin respuesta: ¿Qué va a ser de Clarín? ¿Podría un día comprarla el Estado, el Sodre? Tourreilles no se cierra ante esta posibilidad y mientras camina por las salas de la radio compartiendo los recuerdos que le provocan algunas fotos, como una de Aparicio Saravia en su lecho de muerte, valora una canción de Jaime Roos: "Que el letrista no se olvide/de los tangos de Clarín".

Recuerdos de juegos juveniles

"Yo quiero que la radio siga así; la audiencia es muy buena. Nos llaman continuamente y recibimos cartas de todo el mundo", dice el permisario de la onda radial de Clarín, el ingeniero Francisco Tourreilles. "Mucha gente que escucha por internet está continuamente mandando cartas. Los soldados que están en las misiones en el exterior, también. Esa es la satisfacción, la audiencia. El negocio está muy justito, porque hay mucha competencia, hoy es un problema general. Mientras yo pueda, sigo tirando". Por alguna razón, no sabe cuál, siempre le gustó el canto del Mago. "Cuando éramos muchachos, con otros amigos a los que les gustaba Gardel, anotábamos los temas que oíamos en las distintas radios y después, en los fines de semana, comparábamos las listas, para ver quién había oído más canciones de Gardel, era un juego, otras épocas".

Entre Miss Mundo y José Mujica

En Clarín no todo siempre fue música y en especial, tango. Hubo audiciones políticas, transmisiones de torneos futboleros y hasta un concurso coorganizado con Iberia y la tienda La Ópera para representar a Uruguay en Miss Mundo 1958, cuando la radio era CW3. También los oyentes tuvieron su tiempo para pedir un disco, pero esas y otras pruebas un día quedaron atrás y la radio se volcó a difundir el tango, que estaba perdiendo vigencia a fines de los 50, y el folclore. "En los años duros, nos escuchaban en los cuarteles y comisarías, de donde nos llamaban a diario, pero también nos escuchaban las tupamaras y tupamaros presos. Cuando Clarín cumplió 40 años, Korzeniak (senador socialista) habló en el Senado; y una vez Mujica se fue a operar llevando una Spika en la barriga, escuchando Clarín", recuenta Tourreilles mientras revisa papeles históricos en una carpeta.

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