OPINIÓN

Mujeres en Afganistán

Es preocupante que grupos como ONU Mujeres, se hayan quedado en silencio ante esta situación.

Protesta de mujeres en Afganistán. Foto: AFP
Protesta de mujeres en Afganistán. Foto: AFP - Archivo

El grupo Talibán se ha vuelto a hacer con el control de Afganistán casi dos décadas después de la rendición ante la campaña militar de Estados Unidos y la Alianza del Norte contra Al-Qaeda como respuesta a los atentados del 11 de setiembre.

Como pudimos observar tras las desgarradoras imágenes de los últimos días, la población está realmente desesperada por escapar del nuevo régimen. Vivir en un lugar donde no existe la libertad o la democracia condena a todos los individuos que allí viven, y si ponemos el foco en Medio Oriente, aún más a las mujeres.

Es importante remarcar una diferenciación para no generalizar: la religión islámica representa el segundo grupo religioso con más adeptos en el mundo y la gran mayoría de los musulmanes no son extremistas, se rigen por interpretaciones del Corán distintas a las de los fundamentalistas.

Los afganos no viven por primera vez una invasión Talibán. En 1996, este movimiento se hizo con el país respaldado por Arabia Saudí, Pakistán y las fuerzas árabes de Osama bin Laden. Luego de los atentados del 11 de setiembre, perpetrados por militantes de Al-Qaeda que eran a su vez respaldados por los Talibán, la OTAN invadió Afganistán como respuesta a la guerra contra el terrorismo internacional.

La invasión de Estados Unidos cumplió con algunos de sus objetivos como dar muerte a Osama Bin Laden y derrocar a Al-Qaeda, pero no tuvo éxito con otros, como la instauración de un gobierno democrático. En febrero de 2020 la rama política de los Talibán estuvo en negociaciones de paz con el gobierno de Donald Trump donde se acordó por parte de Estados Unidos la retirada de las tropas en los siguientes 18 meses.

Si bien por parte de los Talibán no se cumplió con lo pactado para que las tropas estadounidenses se retiraran, Joe Biden decidió continuar con la línea de retirada.

Los Talibán, una vez en el poder, lanzaron una serie de prohibiciones estrictamente para las mujeres que van desde la prohibición a trabajar fuera de sus hogares, salir de sus casas sin estar acompañadas de hombres, estudiar en escuelas o universidades, a usar burka, prohibición de andar en moto o bicicleta, azotes en público por llevar descubierto tobillos o manos, o lapidación pública sin son acusadas de tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Todo esto se suma a decenas de nuevas reglas y prohibiciones que según el grupo fundamentalista se basa en la Sharia, pero sabemos que lo proponen es una interpretación extremista de la ley santa.

Desde LILA econtramos preocupante que Organizaciones Internacionales, como por ejemplo ONU Mujeres, cuyo espíritu es defender los Derechos de las mujeres en el mundo, se hayan quedado en silencio ante una situación de tal magnitud nos genera mucha impotencia como feministas. Desde LILA, y como miembros de Ladies of Liberty Alliance, una organización que también tiene presencia en Medio Oriente, no nos vamos a quedar en silencio ante el sufrimiento de millones de civiles por la barbarie de regímenes fundamentalistas y trataremos desde todos los lugares de donde podamos de visibilizar su situación y sufrimiento, y exigir a la comunidad internacional accionar.

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