HONRAR LA VIDA

Movida en la Rambla para ayudar a pacientes con cáncer de mama

ONG que trabaja en el Pereira Rossell convoca a un mega-strogonoff.

Voluntarios de la ONG. Foto: Facebook Honrar la Vida Hospital Pereira Rossell
Voluntarios de la ONG. Foto: Facebook Honrar la Vida Hospital Pereira Rossell

Un grupo de voluntarias que acompaña a pacientes con cáncer de mama en el Hospital Pereira Rossell, y que integran la ONG Honrar la Vida, preparará mañana un "strogonoff gigante" al aire libre, en la Rambla y Bulevar Artigas.

Los chefs Daniel Guasco y Martin Schwedt, acompañados por un grupo de voluntarios, serán los encargados de preparar unas 300 porciones de strogonoff para los participantes, que se espera superarán ampliamente el centenar.

Cada plato cuesta $ 250 y todo lo recaudado será destinado a comprar prótesis mamarias para las mujeres en tratamiento por cáncer de mama. El almuerzo estará pronto a las 12:00 pero las actividades comenzarán a las 9:00 y culminarán a las 17:00 horas. Habrá juegos inflables, música y actividades para toda la familia.

"La idea es estimular a que la gente se acerque, no solo a comer sino a conocer lo que hace la organización Honrar la Vida", explicó Manuela García, voluntaria de Rotaract, un programa de Rotary Internacional que organiza este evento.

El ticket puede adquirirse en Redpagos o directamente en el lugar el domingo.

"Con lo recaudado pretendemos adquirir prótesis mamarias, que cuestan entre 10.000 y 12.000 pesos", contó la periodista Elsa Levrero, madrina de la organización.

"Sabemos que es una meta muy ambiciosa. El objetivo es adquirir 50 pares, ya que por semana, en promedio, 10 mujeres son operadas por ese tipo de cáncer en el Pereira Rossell", agregó Levrero.

La ONG.

Honrar la Vida es una asociación civil sin fines de lucro que desde hace 10 años se dedica al acompañamiento de pacientes internadas o en tratamiento por cáncer de mama en el citado hospital. Está integrada por entre 30 y 40 mujeres, muchas de las cuales padecieron esa enfermedad o se encuentran en tratamiento.

En los inicios, el movimiento surgió como un grupo de pacientes de "sala de espera" que se contenían, se prestaban pañuelos, pelucas, y se acompañaban mutuamente. En el año 2012 el hospital les pidió que hicieran extensivo su trabajo a todas las pacientes que estaban pasando por esa enfermedad, muchas de las cuales se encontraban solas O recibían pocas visitas. Desde ese año pasaron a convertirse en "Madrinas de compañía".

Para ser voluntaria no es necesario ser paciente o ex paciente, sino que "cualquier mujer que tenga ganas de brindar amor, escuchar y apoyar", puede integrarse al equipo, explicaron desde la ONG.

Las Madrinas les dan todo lo que necesitan desde el punto de vista afectivo y también intentan cubrir ciertas necesidades que no están contempladas por el hospital. Muchas voluntarias se reúnen a tejer mantas y hacen talleres donde enseñan a las pacientes a fabricarse sus propias pelucas. También las asesoran sobre cómo usar los pañuelos.

La recreación, el esparcimiento y el buen humor son factores imprescindibles para la recuperación y calidad de vida de las pacientes, por lo que constantemente realizan talleres de teatro, danza, plástica, estética personal y manejo de las emociones, entre otros.

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