Entrevista a María Roca

"La memoria no es una cámara de video ni un fiel recuerdo"

La neuropsicóloga argentina María Roca conversó con El País sobre los cambios que vive el cerebro en relación con la revolución tecnológica de la última década afectada en mayor medida por la irrupción de los teléfonos inteligentes.

María Roca, neuropsicóloga
Foto: Marcelo Bonjour

En el marco de su disertación en el MP Update, la científica dijo que hay funciones del cerebro que se están perdiendo y otras sobreviven. En este sentido, habló del impacto de Google en la memoria del hombre y cuáles son las diferencias entre el cerebro del hombre y la mujer. También se refirió a cuáles son los episodios que más se recuerdan y por qué la memoria no es una reproducción exacta de todo lo que se vivió.

—¿Cuánto cambió el cerebro humano desde que aparecieron los teléfonos inteligentes en la última década?

—El cerebro humano es un órgano sumamente adaptable. Lo que sí podemos es tener conciencia en el ambiente al que se adapta. El mundo cambió y el cerebro pudo adaptarse a eso. No es que cambió su forma, ni su tamaño, ni su peso. Sí con la evolución estas cosas han ido modificándose, pero no es que en 20 años cambian algunas de estas cuestiones. Lo que cambia es a qué dedica sus funciones: qué funciones sobreviven y cuáles se van perdiendo. Y esto tiene que ver directamente con la tecnología.

—¿Y qué funciones se han perdido y qué se han ganado?

—Se han perdido y ganado muchas más cosas de las que están estudiadas científicamente (…) Una de las cosas que más se pregunta la gente es el tema de la memoria. Antes uno tenía en su memoria un montón de datos que ahora sentimos que ya no los podemos retener. Yo te puedo decir teléfonos de mis primos de cuando yo era chica. Podría decir cinco o seis que sé de memoria. Hoy en día no puedo evocar la misma cantidad de teléfonos actuales. Muchos dicen que estamos perdiendo la memoria. Sí, hay evidencia que eso está ocurriendo. De alguna forma, las personas que creen que están guardando la información en algún lugar donde la van a poder recuperar con facilidad se acuerdan menos que aquellas personas que creen que no van a poder guardar la información.

—¿Qué estudios hay?

—Hay una serie de estudios de (la psicóloga Betsy) Sparrow que estudió a personas que concurrían a la Universidad de Columbia y Harvard. Los experimentos consistían en darles determinadas afirmaciones. A algunos les dijeron que esa información la podían guardar en la computadora y a otros que no se guardarían en ningún sistema de almacenamiento. Después, les preguntaron a ambos la información sin poder recurrir a la computadora. Aquellos que creían que iban a poder acceder a la PC guardaban menos la información que aquellos que fueron advertidos que la información se perdería. Esto se dio a llamar como "el efecto Google". Puede verse como algo apocalíptico de que vamos perdiendo funciones. Pero desde un punto de vista más optimista, el cerebro está descartando aquellas funciones que no son tan importantes. Hoy, los contenidos, los conocimientos enciclopédicos, están disponibles fácilmente. Lo que empieza a ser importante no es guardar esa información como si fuera una caja.

—Sucede con Waze o Google Maps. Muchos dejan que el GPS los guíe hasta el destino y no hacen esfuerzo para memorizar por dónde deben dirigirse. ¿Hay una cierta pereza intelectual?

—Es cierta pereza intelectual, pero es una pereza intelectual relacionada con la evolución.

—¿O sea que no hay una involución cerebral?

—Puede ser que tengamos menos capacidad de orientarnos en lugares nuevos porque hoy nos orienta una tecnología que nos asiste. Nos orientamos menos porque esas áreas empiezan a ser funcionales a lo que sí necesitamos. Es verdad que si no tenés Waze te movilices mucho peor que hace 20 años que estabas más acostumbrado solo y sin nada. Hay otras funciones que son más necesarias.

—¿Por ejemplo?

—Los estudios de Sparrow muestran que la gente se olvida más, pero se acuerda con mucha más facilidad dónde se guarda la información. El contenido no lo recordamos tanto, pero el cómo llegar a la información sí lo recordamos(...) La era digital es otro hito en la evolución y estamos acomodando nuestras mentes a lo que el ambiente nos pide. Lo que tiene la mente humana es la capacidad de adaptabilidad: aprende a hacer aquello que la experiencia le exige.

—¿El cerebro se utiliza todo?

—Se usa todo. No es cierto que se usa solo el 10%. Lo que estamos haciendo es sacar funciones afuera que las pasan a cumplir las prótesis tecnológicas. Así como vamos perdiendo los dedos más chicos, y los caninos se nos están haciendo menos prominentes, vamos perdiendo memoria enciclopédica.

—¿Cuál es la parte negativa de la evolución tecnológica?

—No creo que haya parte negativa en la especie en sí, sino una parte negativa en los individuos. No poder estar nunca desconectado siempre es negativo. Cualquier adicción es negativa. Después está esto que nos pasa a todos: vivir todo el tiempo conectado y la multitarea. Se sabe que esto genera grandes niveles de ansiedad y puede generar depresión. Tiene que haber un equilibrio entre usar la tecnología, poder parar y poder desconectar. Uno de los grandes desafíos que tenemos como sociedad es darle las herramientas a los chicos para poder usar las tecnologías sin que los coma.

—Hay una creencia de que la mujer puede hacer varias cosas a la vez y el hombre no. ¿Qué hay de cierto en esto?

—Hay cierta evidencia a favor de que los hombres tienen mejor atención focalizada y esto tiene que ver con que tenían que salir a cazar y las mujeres tienen mejor atención dividida porque lo que hacían era recoger la verdura y cuidar a los chicos al mismo tiempo. Esto pasaba porque había una diferencia grande de género en estas experiencias. Si el cerebro se cablea a partir de las experiencias por las diferencias de género, el cerebro se iba a cablear diferente. En mi opinión, cada vez esas diferencias van a ser menores ya que se empiezan a diferenciar menos las tareas que hacen hombres y mujeres.

—El neurocientífico Facundo Manes ha dicho que lo que más recordamos es aquello que nos emociona. ¿Es posible recordar cosas que no nos han emocionado?

—Hay una creencia popular que dice que la memoria es como un video de algo que sucedió. Esto no es así. La memoria no es una reproducción exacta de lo que sucedió. Está relacionada con un montón de cuestiones y una de ellas es la emoción. Si no te emocionó algo, y vos no lo recordaste, no es que vas a poder encontrar ese recuerdo.

—¿Se borra? ¿No está más?

—Al menos no está más fielmente. Facundo da un ejemplo que dice que las memorias se van modificando. Se sabe que la memoria se modifica cuando vos la evocás. Cuando vos sacás ese recuerdo, se vuelve lábil para ser modificado. Esa modificación tiene que ver con una reacción. Uno va modificando su propio recuerdo según lo que cause impresión en el otro. Lo que hay que saber es que la memoria no es una cámara de video ni un fiel recuerdo, sino que se modifica por el lenguaje, la experiencia y por lo que contás. Y la mayoría de las cosas se olvidan y eso es bueno.

Perfil.

Nombre: María Roca

Nació: Buenos Aires

Edad: 40 años

Otros datos:
María Roca es coordinadora científica de la Fundación INECO, una organización que busca entender los "complejos procesos cerebrales". La mayoría de sus más de 40 estudios divulgados en revistas internacionales se centran en el rol del lóbulo frontal en diversas funciones cognitivas tales como la Teoría de la Mente, la toma de decisiones y la multitarea, según señala su perfil en el sitio web de la fundación. La especialista fue premiada por la Sociedad de Neuropsicología de Argentina por su trabajo de investigación del rol del cerebelo en las funciones cognitivas. Junto al neurocientíf

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