REINO ANIMAL

Leo murió cuando querían curarle la uña encarnada

Le dieron calmantes pero sufrió paro cardíaco por forcejeo.

El león fallecido aparece al fondo, a la derecha. Foto: Captura YouTube
El león fallecido aparece al fondo, a la derecha. Foto: Captura YouTube

De modo inesperado murió uno de los dos leones que residía en cautiverio en el Bioparque de la ciudad de Durazno. Se trataba de un ejemplar macho allí nacido, llamado Leo, castrado y por eso sin melena, de 16 años de edad y unos doscientos kilogramos de peso, que compartía el prado con otro león (entero) y dos leonas, en un espacio similar pero separado del que ocupan los 9 tigres, machos y hembras.

El animal venía siendo atendido desde el pasado mes por una infección en una pata debido a una uña encarnada, al quedar herido en una de las constantes peleas con el otro león macho, más joven.

En una de las tantas intervenciones sanitarias, el viernes pasado, los funcionarios, junto a la médico veterinaria encargada del lugar, aplicaron un tranquilizante al felino, por vía oral, para poder realizar las maniobras sanitarias, y luego lo sujetaron con una soga.

En medio de un forcejeo para poder curarlo, la cuerda se deslizó y de pronto comenzó a faltarle aire al león, hasta que sufrió un paro cardíaco. Las maniobras de reanimación fueron infructuosas.

Las autoridades sanitarias del bioparque elevaron un informe detallado al ejecutivo local, dando cuenta de la situación y de cómo se produjo el incidente, catalogado de accidental, estimándose que en breve se informará públicamente qué sucedió.

La veterinaria Mónica Acuña explicó a El País que el tranquilizante no hizo mucho efecto y el animal, si bien se manifestaba siempre muy dócil, era pesado, estaba muy gordo, con exceso de grasa, debilitado por la infección y abichado.

Imprevistos.

"Hubo mala suerte, fue una fatalidad. Dejó de respirar en un momento, hizo un paro y no se lo pudo reanimar. Era un león veterano, que nació acá en Durazno, en el antiguo zoológico, y fue criado por uno de los directores, Ricardo Ayala".

"Le di un tranquilizante vía oral, para disminuirle un poco los estímulos, no se iba a dormir tampoco. Y a la media hora fue que se intentó agarrar al animal; la anestesia no me pareció adecuada por la edad del animal, para eso además había que inyectarlo, era complicado", agregó la doctora Acuña, que hace 16 años trabaja con la fauna en cautiverio en Durazno y nunca antes, según confiesa, se había visto tan afectada.

"Trabajar con este tipo de animales a veces es impredecible. Pero, bueno, me dio mucha pena. El león tenía su edad pero podía haber vivido un poco más",

Entre los felinos, además de los leones y tigres, en el bioparque de Durazno hay 3 pumas y 2 jaguares.

Una de cal y otra de arena

La veterinaria Mónica Acuña, que hoy lamenta el destino del león Leo, crió desde bebé a la tigresa Babulai, nacida en el Bioparque de Durazno pero rechazada por su madre. El animal fue reinsertado en el ex zoológico en enero y recién ahora está adaptándose y volviendo a alimentarse, porque extrañó mucho la casa de la doctora.

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