PUNTO DE VISTA

Más igualdad y libertad para el futuro

Uruguay está 56 de 149 en el reporte de brecha de género del WEF, con un gran debe en materia de política y oportunidades.

Día de la mujer. Foto: Gerardo Pérez.
Día de la mujer. Foto: Gerardo Pérez.

Hace dos días, El País de Madrid lanzaba un video del periodista Iñaki Gabilondo diciendo “yo también soy feminazi”. Nada muy lejano a la frase conocida y popular que da título a la charla TED convertida en libro de la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie: “Todos deberíamos ser feministas”. En ambos casos, los autores exponen datos de avances en el mundo gracias a los movimientos de mujeres, pero todavía hay estancamientos, puntos que necesitan trabajarse, metas que sí o sí deberíamos conseguir y que, por alguna razón, no lo estamos logrando.

En cuanto al video de Gabilondo, hay un dato fuerte para España, y que en Uruguay se repite: en población, somos más mujeres que hombres en tierra oriental (51,6% de población femenina), y sin embargo se nos sigue viendo como una minoría. También podríamos dedicar líneas al asunto de que ser más o menos demográficamente, no nos hace menos ni humana ni socialmente, pero por ahora, a otra cosa: ¿Nos disminuyen por el simple hecho de ser mujeres?

“Gender Gap” o “Brecha de género”, es un concepto que es tan básico como que ya por el hecho de haber nacido con un género determinado tendremos menos chance de ganar buenos sueldos u ocupar puestos de decisión.

Según el último informe del World Economic Forum (WEF), Uruguay está en el puesto 56 en términos de brecha de género entre los 149 de los que evalúa el reporte. Uruguay -país en el que nacimos y vivimos quienes escribimos esta columna-, está por detrás de los sudamericanos Argentina (36), Colombia (40), Ecuador (41), Perú (52) y Chile (54), en un ranking que lideran los nórdicos en el siguiente orden Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia.

Solo basta mirar el parlamento uruguayo, donde el 80% son hombres, o la carrera presidencial donde únicamente dos de los 23 candidatos son mujeres. Lo mismo sucede a nivel empresarial, ¿cuántas directoras de empresa son féminas? Solo el 4% de los cargos recaen en ellas.

Sí, es más fácil ser mujer en 2019 que hace 100 años, pero aún queda mucho camino por recorrer. Reconocemos que las brechas de género se han ido acortando, pero falta mucho para tener una sociedad de igualdad.

Retomando a Chimamanda Ngozi Adichie planteamos, ¿qué quiere decir en esencia ser feminista?: pensar que hombres y mujeres deben tener igualdad de derechos y oportunidades en todos los ámbitos y ejercer esos derechos libremente sin necesidad de ser juzgados.

La brecha de género se manifiesta en muchos ámbitos, aunque Uruguay lidera en acceso a la salud y la educación, estamos muy mal en política y participación económica. Ayer, las mujeres que se sumaron a la consigna de El País #mujeresdelfuturo pidieron en esencia lo mismo: una sociedad más igualitaria, justa, segura y libre para las mujeres de mañana.

Nosotras como mujeres, que además somos millennials, uruguayas y con educación terciaria, pensamos que es parte de nuestro deber reclamar por nuestros derechos y los de todas. Reconocer la labor de la feministas que a principios del siglo XX lucharon porque pudiéramos votar hasta las que con cada femicidio salen a marchar a las calles, y junto a las miles que ayer marchamos por 18 de julio, cantando, riendo o en silencio, pero todas pidiendo un mundo más igualitario y con las mismas oportunidades.

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