EL AVANCE DEL CORONAVIRUS

Iglesias aceptan "con dolor" suspensión de ceremonias y buscan alternativas para captar feligreses

En la previa de Navidad, el gobierno resolvió suspender hasta el 10 de enero las celebraciones religiosas presenciales debido al aumento de casos de coronavirus.

El gobierno anunció ayer la suspensión de las celebraciones religiosas por la pandemia. Foto: Fernando Ponzetto
El gobierno anunció ayer la suspensión de las celebraciones religiosas por la pandemia. Foto: Fernando Ponzetto

Las celebraciones religiosas presenciales quedarán suspendidas por el aumento de los casos de coronavirus. El anuncio llegó ayer en medio de las nuevas disposiciones del gobierno en busca de evitar las reuniones y aglomeraciones, y tras el cierre de las fronteras.

El secretario de la Presidencia de la República, Álvaro Delgado, junto al ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, y representantes de las diferentes religiones en Uruguay, coincidieron ayer en un encuentro virtual en la necesidad de suspender las celebraciones hasta el 10 de enero.

La medida era esperada en las diferentes iglesias que hace tiempo exploran algunas de las alternativas digitales disponibles para que no se discontinúe el contacto con sus fieles. No existen cifras oficiales de fieles en Uruguay, sí se sabe que hay unos 170.000 católicos.

La Iglesia hace meses que lleva adelante actividades que son transmitidas por redes sociales o por canales de YouTube, y ahora no descarta potenciar aún más estos medios de comunicación de cara a la Navidad, una de las celebraciones más importantes para la fe católica.

En una conferencia de prensa tras el anuncio -que lo hizo Delgado a través de la red social Twitter-, el vocero de la Conferencia Episcopal del Uruguay, el obispo de Maldonado, Milton Tróccoli, leyó una declaración en la que señaló que los obispos aceptaron “el pedido” del gobierno “con mucho dolor”.

Tróccoli explicó, además, que en las misas celebradas desde el 19 de junio “no hubo ningún caso de contagio” y que “la cercanía de la Navidad hace doblemente dolorosa esta decisión”.

La Iglesia Católica ya había suspendido varias actividades este año como consecuencia de la pandemia, entre ellas, campamentos, misiones juveniles y recorridas por los barrios.

En el final de la declaración, los obispos advirtieron que “la libertad de cultos es un derecho consagrado en la Constitución”.

El pasado domingo en una entrevista con El País, el cardenal y arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, aseguró que fue “muy duro” haber cancelado las celebraciones, especialmente durante la Semana Santa.

“Pensar que pasamos la Semana Santa sin celebraciones, con actividades sin fieles, fue muy duro”, opinó el representante máximo de la Iglesia Católica en el país. Sturla señaló que, por otro lado, “hubo una explosión” de fieles en el uso de los medios de comunicación alternativos.

Otros medios.

Pedro Lapachian, de la Iglesia Evangélica Armenia y de la red de pastores del Uruguay, explicó a El País que ya se esperaba el anuncio realizado ayer por el gobierno. “En el caso nuestro y de varias (instituciones) del país, ya anticipábamos el cierre de iglesias”, detalló el pastor, quien llamó a las religiones a “contribuir” para “bajar la circulación del virus y evitar la aglomeración de personas”.

También contó que este año, al utilizar mecanismos alternativos de comunicación, como redes sociales con transmisiones en vivo, detectaron que las misas eran seguidas por más personas que las que acostumbraban asistir a ellas.

En la colectividad judía también apoyaron la iniciativa del gobierno. El rabino Daniel Dolinsky, de la Nueva Congregación Israelita, dijo a El País en cuanto a la reunión con Delgado y Salidas que se trató de una muy buena reunión, “ardua”, pero de trabajo para “construir consensos y aportar para tratar de atravesar lo mejor posible la situación”.

El representante de la colectividad judía contó que la decisión del gobierno también llama a la “creatividad”, dado que habilita a pensar sobre otros medios para acercar a los fieles a las diferentes celebraciones.

“La gravedad del momento que estamos viviendo lo amerita. Tenemos que sumar nuestro aporte a la realidad”, señaló Dolinsky.

Defensa pide no convocar a las playas por Iemanja

El ministro de Defensa Nacional, Javier García, pidió ayer a los afroumbandistas no convocar a la tradicional fiesta de Iemanja que se celebra en las playas cada día 2 de enero. La Institución Federada Afroumbandista del Uruguay (IFA) informó que el secretario de Estado recomendó no convocar a las playas dado que “está limitado el derecho a reunión y suspendidas las aglomeraciones”. En su lugar, la organización recolectará alimentos no perecederos para ollas populares.

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