Una sala de nacer modelo en el Interior

Hospital de Young tiene el más bajo índice de cesáreas del país

El 90% de los nacimientos en el nosocomio se registran por parto vertical.

Foto: Daniel Rojas
Foto: Daniel Rojas

Young cuenta con un hospital modelo en el país. En este centro de ASSE funciona la única sala de maternidad de la localidad, por lo que usuarios de la salud pública y privada reciben la misma calidad de atención bajo el concepto de "parto humanizado".

Pero no es la única particularidad que distingue al nosocomio local, dado que el 90% de los nacimientos se registran por parto vertical, una práctica exitosa que ha derivado en que las cifras de cesáreas sean de las más bajas del país.

"Esto se destaca por el trabajo muy comprometido y responsable de un equipo obstétrico que viene trabajando desde hace tiempo y donde la historia tiene mucho que ver. Todos los niños de la ciudad de Young nacen en el mismo lugar y es algo que se da así desde principios de la década de 1970", explicó Juan Pablo Apollonia, director del centro hospitalario.

La historia se remonta a casi medio siglo. Por ese entonces se cierra el único centro privado que existía en Young, por lo que durante más de 20 años el hospital fue el único centro de atención con servicio de internación para toda la ciudad y su zona de influencia. Ese hecho generó sentido de pertenencia.

"Eso fue generando una cultura en la comunidad en la que el hospital pasa a ser parte de la vida cotidiana y no existe diferencia alguna en la atención", explicó el director.

La gente realizó en forma permanente campañas económicas para mejorar sus instalaciones. El recordado productor Alberto Gramón donó, algunos años antes de morir, la obra completa de la nueva emergencia y hasta las empresas argentinas radicadas en la zona dedicadas al agronegocio sintieron la necesidad de contribuir en la época de bonanza.

"Además tiene que ver con la historia de un grupo de 4 o 5 médicos que en el momento que se comienza a desarrollar el mutualismo, toman la decisión al contrario de lo que sucede en el resto de las ciudades del país, de no construir una infraestructura para el sector privado. Optaron por contratar al hospital los servicios de internación y cirugía", indicó Apollonia.

"Eso le dio una impronta particular al hospital de Young, e instala en el colectivo de la ciudadanía la idea de que pueden atenderse sin diferencia alguna en el sector público, con las mismas condiciones que en el sector privado" explicó.

Posteriormente, en los años 90, la mutualista decide tener su propio sanatorio, pero la gente en su mayoría decidió permanecer como usuaria del hospital. En este momento, el 60% de la población de Young y sus alrededores se atiende en ASSE.

A este servicio concurren además, los centros poblados de Algorta, Menafra, Paso de la Cruz, Mellizos, Sarandí, Pueblo Greco, Sauce, Sánchez y Bellaco. Y hasta de San Javier, con lo que la población usuaria supera las 21 mil personas.

La maternidad del hospital posee una planta física propia desde 1993. Foto: D. Rojas
La maternidad del hospital posee una planta física propia desde 1993. Foto: D. Rojas

Partos en vertical.

Se trata de una vieja tradición, que desde hace medio siglo es defendida con impulso por parte del grupo de obstetricia que volvió a una práctica "ancestral".

"Desde los años 70 en adelante hubo gente muy comprometida trabajando en el área materno-infantil. Esto, quiero decirlo muy claramente, no fue un logro de esta Dirección, ni del equipo obstétrico que está ahora. Hubo mucha gente que nos precedió y que trabajó realmente muy bien", precisó el director del nosocomio.

La maternidad posee una planta física propia desde el año 1993, lo que fue considerado otro "logro importante". Dispone de diez camas de internación y una Sala de Nacer, en la que el parto vertical es la opción elegida por las mujeres en el 90 % de los casos. Las instalaciones del centro incluyen un moderno block quirúrgico para efectuar las cesáreas.

"Además, en 1999 se logra construir la casita para madres rurales donde se les proporciona alojamiento. Y hace unos tres años se creó la Sala de Nacer con todo el desarrollo que teníamos sobre parto en vertical, que es una modalidad muy antigua que el modelo médico fue dejando de lado porque a los efectos de la comodidad del médico, es mejor que la mujer tenga a su hijo en una camilla. Eso pasó en el siglo veinte, la Medicina se posó mucho en el profesional y no en el usuario", recordó Apollonia.

Durante muchos años se utilizó un banquito de madera y posteriormente se compró el equipamiento moderno con el que actualmente se trabaja, que ofrece mayor comodidad.

"Ha dado muy buenos resultados, porque mantenemos un índice de cesáreas que es de los más bajos del país", indicó. El porcentaje alcanza al 22,7% de los nacidos.

Humanizado.

La obstetra Mónica Ruiz explicó a El País que esta modalidad se enmarca en las políticas de humanización del trabajo de parto y del puerperio, donde se respeta la intimidad de la mujer, sus tiempos biológicos y psicológicos, así como las pautas culturales, procurando la menor intervención y medicalización posible.

"En la preparación para el parto que acá tenemos hay mucha concurrencia. Ellas vienen a conocer la Sala de Nacer y eligen de qué forma quieren que ocurra. En el parto vertical ellas tienen el rol protagónico. Tiene el beneficio de la gravedad, pero además la vivencia es diferente, porque la pareja en vez de estar a un costado como observador, se sienta atrás y genera una contención diferente y de recibimiento del bebé", explica Ruiz.

El equipo de profesionales trabaja bajo las mejores recomendaciones científicas, a fin de maximizar los cuidados del niño y de la madre. La obstetra partera realiza una vigilancia materno-fetal y el ginecólogo interviene en caso que el proceso se desvíe de lo fisiológico. Esto ha contribuido notablemente a bajar las cesáreas.

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