El pasado de los parques públicos

Espacios públicos de ayer y hoy

Exponen imágenes históricas en el Centro de Fotografía sobre parques de Montevideo.

Inauguración del Pabellón de la Música. Parque Rodó. Año 1931. Foto: CDF
Juego Paso de gigante. Plaza de deportes nº 3. Parque Urbano. Foto: CDF
Avenida Central (actual Avenida Luis Morquio). Parque de los Aliados. Año 1926. Foto: CDF
Parque Capurro. Año 1917. Foto: CDF

El Parque Batlle como lugar de cosecha de frutas y verduras, el Parque Capurro como pista de patinaje y de baile para personas de traje y corbata y el Parque Rodó con un juego que fue retirado por su peligrosidad.

Éstas son algunas de las imágenes que se pueden ver hasta el próximo 8 de septiembre en el Centro de Fotografía de Montevideo (CDF). Forman parte de "La ciudad apropiada. Los inicios de los parques públicos de Montevideo", una muestra que indaga sobre cómo se originaron los principales pulmones de la ciudad.

En 1891, a pedido del gobierno municipal, el paisajista Édouard André presentó el "Plan de embellecimiento y ensanche de Montevideo" con el objetivo de que la ciudad creciera de forma planificada y con estos espacios verdes. "Había una visión de largo plazo", acotó el coordinador de la exposición, Gabriel García.

El Prado (1889) fue el primero que se pensó en la ciudad cuando la viuda del empresario José Buschental liberó parte de los terrenos de su quinta, señala el texto que acompaña una de las series fotográficas.

El Parque Rodó (1901) fue muy concurrido por las clases más populares de la ciudad. Sus primeros 16 años se llamó Parque Urbano, pero luego lo bautizaron José Enrique Rodó en honor al escritor uruguayo.

El José Batlle y Ordóñez (1907) fue construido luego de que Antonio Gabriel Pereira dejara una donación testamentaria de 11 hectáreas. A esa superficie se sumaron otras 38 más expropiadas por el municipio para mejorar el espacio. Antes de llamarse Batlle, fue denominado Parque de los Aliados y también Gran Parque Pereira en homenaje a quien colaboró en su construcción.

El Parque Capurro (1910) estuvo inspirado en los grandes balnearios de Europa. Impulsado por la sociedad tranviaria La Transatlántica, era muy concurrido por los montevideanos de alto poder adquisitivo.

Un estudio de la Facultad de Arquitectura elaborado por Victoria Murieda sobre los primeros parques (o paseos como se los denominaba en aquella época) explica que estos lugares forman parte de "un nuevo escenario para el desenvolvimiento de la vida social de la burguesía local, pero también de las clases populares".

Ese rol de "nivelación social" también está explicado por los historiadores del CDF. Con la llegada de José Batlle y Ordóñez al poder a principios del siglo XX, la idea de mejorar estos sitios tiene un objetivo claro: valorizar la calidad de vida de los sectores más populares.

Así lo explica el coordinador de la exposición del CDF: "Hay una política explícita de guardar espacios verdes que tuvieran una connotación social y también tuvieran una función urbanística".

Historias.

En el ingreso a la exposición se ve una imagen en la que un grupo de niños se balancean en el "Paso de gigante".

"Es una suerte de torre que giraba en torno de agarraderas y, por la fuerza de la rotación, los niños se empezaban a elevar", comentó García.

Este entretenimiento, ubicado en la actual Plaza de Deportes Nº 3 donde hoy hay canchas de tenis, fue retirado porque podía lastimar a las personas que estuvieran circulando por el lugar. La imagen retratada en 1916 por un fotógrafo de ese entonces muestra al fondo el Museo Nacional de Bellas Artes.

La vestimenta estrictamente formal de los ciudadanos es transversal a la mayoría de las fotografías de la muestra. Tanto que los montevideanos que iban a las pistas de baile y patinaje del Parque Capurro no se sacaban ni hasta el sombrero para deslizarse.

Las enormes hectáreas de campo que el corazón de Montevideo tenía a comienzos del siglo pasado llaman la atención de los curiosos que se acercan a la exposición. La Avenida Central (actual Avenida Luis Morquio), en Parque de los Aliados de 1926, muestra a lo lejos una de las pocas edificaciones hasta el momento: la residencia del embajador de Reino Unido que sigue existiendo hasta el día de hoy.

Los fotógrafos de ese momento registraban momentos históricos del barrio. Uno de ellos fue la inauguración del Pabellón de la Música en el lago del Parque Rodó, "que rinde homenaje a las grandes cumbres musicales germanas", cuenta un estudio académico divulgado por la Facultad de Arquitectura.

El trabajo.

Durante cinco meses, el Centro de Fotografía armó esta exposición que busca sacar a la luz las formas de esparcimiento y de desarrollo urbanístico de la capital.

El trabajo fue por dos caminos. Por un lado, historiadores que indagaron sobre cómo fue que se desarrollaron esos espacios públicos y por otro, fotógrafos y archivólogos hurgaron en decenas de imágenes sobre los comienzos de esos sitios.

El grupo de trabajo multidisciplinario enriqueció la muestra final, indicó su coordinador. "Cada uno aportó lo suyo. Yo, por ejemplo, que vengo de la parte de la fotografía, a medida que empiezo a ver los trabajos de investigación y empiezo a entender las políticas públicas para la creación de los parques, logro comprender mejor cada una de las imágenes", explicó García.

Luego de la selección, realizaron el armado de la exposición final, en el que intervinieron expertos en tipografía, curaduría y montaje.

Más de 30 mil fotos históricas de la ciudad

El Centro de Fotografía de Montevideo (CDF) dispone de un acervo de 30.000 fotografías pertenecientes al grupo de "Series Históricas" que muestran cómo se desarrolló la ciudad a lo largo del siglo XX.

Versiones taquigráficas de comienzos del siglo halladas por los investigadores del CDF muestran que había interés de los dirigentes políticos de la ciudad "de crear imágenes para el futuro". Es decir, consideraban importante la contratación de fotógrafos que registraran momentos históricos y permitieran a futuras generaciones aprender cómo se construyó Montevideo.

También tenían una función de promoción: al principio con un enfoque en las playas y fiestas de Carnaval.

Luego, cuando en la década del 20 y del 30 la capital empezó a tener grandes transformaciones arquitectónicas y urbanísticas —con obras monumentales como el Estadio Centenario, el Palacio Legislativo, la Rambla Sur o el Palacio Salvo— la Intendencia de Montevideo intensificó la idea de registrar fotos con un objetivo más documental.

"Este número va ampliándose a medida que pasa el tiempo porque, además de las propias, recibimos muchas donaciones", comentó García.

Crearán un libro sobre los espacios públicos

La cadena de trabajo del CDF está basada en la conservación, documentación, digitalización y la puesta en acceso de estas imágenes.

Bajo la idea de ampliar el acercamiento a estas fotos, su dirección busca nuevas plataformas. El acceso más tradicional es a través del sitio web, seguido por la realización de muestras y fotogalerías en los barrios de Montevideo.

Otra forma de acceso es una colección, denominada "Gelatina y plata" en honor al proceso fotográfico utilizado en esta época, en la que llevan ya tres libros publicadas.

El primero fue "Ciudad Vieja. Lo perdido, lo conservado y lo transformado", en segundo lugar la construcción del Estadio Centenario y la organización del Mundial de 1930 y por último la realización de la Rambla Sur.

El tema del próximo libro aún se está discutiendo. "Podría por ser el tema de parques y de la utilización de los espacios públicos", comentó Gabriel García, coordinador del CDF.

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