Junta de Maldonado considerará nuevo proyecto

El emblemático "Poseidón" de Punta del Este peligra de nuevo

Mantener la postal del balneario depende de tres ediles del Frente Amplio.

Ícono: la espectacular residencia diseñada por el arquitecto Samuel Flores Flores es una clásica postal de bienvenida a Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.
La espectacular residencia diseñada por el arquitecto Samuel Flores Flores es una clásica postal de bienvenida a Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.

La permanencia en pie de la residencia Poseidón, la icónica obra del arquitecto Samuel Flores Flores en la entrada de Punta del Este, volvió esta semana a ser una incógnita, al saberse que no estarían los 19 votos necesarios en la Junta de Maldonado, para aprobar la excepción que habilita al nuevo proyecto. El emprendimiento a consideración requerirá una inversión de US$ 27 millones y cuenta con el aval de la Intendencia de Maldonado y de la familia Flores.

Según informó a El País el presidente de la Junta Departamental de Maldonado, el nacionalista Rodrigo Blas, al día de hoy el nuevo emprendimiento cuenta con los votos afirmativos de los ediles blancos que suman dieciséis, mientras que los trece representantes del Frente Amplio se inclinarían por negar la autorización. Inútiles resultaron los reiterados intentos de El País por comunicarse con el coordinador de la bancada del Frente Amplio, el edil Eduardo Antonini.

Asimismo, el edil colorado Manuel Galván, uno de los dos legisladores con que cuenta dicho partido, dijo a El País que "no han tomado decisión aún y que seguramente lo harán en el transcurso de la semana entrante". Galván no quiso adelantar su posición personal "hasta tanto no se reúna con su bancada". El nuevo proyecto será considerado por el plenario de la Junta Departamental alrededor del 20 de julio.

La casa y el parque.

Por su parte, Magdalena Flores Arocena, hija del arquitecto Samuel Flores Flores (1933-2017), exhortó a la Junta de Maldonado a que apruebe el nuevo proyecto, porque no solo mantiene en pie la reconocida obra de su padre, sino que respeta también el parque que linda con la Rambla y la Laguna del Diario.

"Sí, apoyo el proyecto. No encuentro mejor solución para evitar que demuelan Poseidón", expresó Flores Arocena a El País desde Estados Unidos, donde vive parte del año.

Añadió que "la casa ya se la expuso a su destrucción con el cambio de normativa de altura realizado hace varios años. Hoy simplemente estamos tratando de alinear a las partes para mantenerla en pie y darle nueva vida.

Recordó que en 2016, la Junta Departamental de Maldonado hizo un homenaje a su padre del que participaron ediles de todos los partidos políticos.

"Tengo los videos del reconocimiento que la Junta Departamental le hizo a mi padre en noviembre del 2016 y también la versión taquigráfica. En esa ocasión, representantes de los tres partidos políticos alabaron la labor profesional y la personalidad de mi padre. Ojalá pongan hoy en hechos lo que hace menos de dos años pusieron en palabras y placas de reconocimiento".

Paso a un complejo.

El domingo 28 de enero, El País informó que la casa Poseidón sería demolida en breve, para levantar en su lugar un complejo de edificios de cinco pisos de altura. La noticia tuvo amplia repercusión en la opinión pública y en las redes sociales, y llevó a la Facultad de Arquitectura y al propio intendente Enrique Antía a tomar cartas en el asunto. Luego de varias reuniones entre los jerarcas municipales y los inversores argentinos, se acordó un nuevo proyecto que respeta la obra de Flores Flores y su parque circundante.

Poseidón fue inaugurada en 1979 y corresponde a la etapa de "arquitectura blanca" de Flores Flores. Está construida sobre un terreno de más de diez mil metros cuadrados, y es considerada uno de los íconos más reconocidos de Punta del Este.

Jorge Fainzaig es integrante del grupo inversor que adquirió Poseidón años atrás, después que la administración del intendente Óscar de los Santos modificó la reglamentación de edificación en altura en la Rambla de Punta del Este. De esta manera, se autorizaron construcciones de hasta cinco pisos. A partir de entonces, los chalets sobre la Mansa y la Brava, que habían sobrevivido a los booms de la construcción de las dé- cadas de 1970 y 1990, fueron reemplazados por edificios de apartamentos. Las obras generaron también varios miles de puestos de trabajo.

Al amparo de la nueva normativa, Fainzaig y sus socios compraron Poseidón por US$ 7 millones. Presentaron a la administración frenteamplista un proyecto que preveía la demolición de la casa de Flores Flores y la construcción de tres edificios de apartamentos de cinco pisos cada uno con amenities de lujo. "Poseidón Laguna", lo denominaron.

Fue aprobado sin observaciones, habilitando la demolición de la casa. La resolución de la pasada administración generó a los inversores un derecho legítimamente adquirido.

"Llevábamos vendidas 17 unidades, hasta que se generó la polémica y nos plantearon que modificáramos el proyecto", dijo Fainzaig a El País y agregó: "Tuvimos que devolver la plata a los compradores y accedimos a cambiar la obra proyectada. Hemos perdido dinero y asumido costos no previstos". El inversor argentino sostuvo que el nuevo proyecto se desarrolla en un espacio de 3.500 metros cuadrados mientras que el anterior ocupaba 11.000 metros, con edificios levantados por delante de donde hoy está la casa. El nuevo proyecto de Poseidón Laguna consta de tres edificios por detrás de la casa, de seis, siete y ocho pisos respectivamente, todos con terrazas, y se mantiene en pie no solo la casa, sino el parque existente.

Flores Arocena, enfatizó que "por parte del estudio (Flores-Flores) y la familia seguimos sosteniendo que la mejor solución es la de aceptar la incorporación de la casa al nuevo proyecto del inversor. De esta forma, se mantendría la postal de entrada a Punta del Este".

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