PRESUPUESTO

Crisis en el Inisa: no hay fondos para mudar la Colonia Berro

El Frente Amplio iba a cerrar la Colonia Berro; no lo hizo y ahora la coalición le sacó el dinero para construir otro centro.

Colonia Berro. Foto: Archivo El País.
Se llevaron adelante tres proyectos distintos para mudar la Berro, pero la burocracia los hizo fracasar a todos. Foto: Archivo El País.

El Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) cerrará el 2020 con un déficit de $ 62 millones. Y el crédito que les asignarían para este quinquenio es un 12% menor que en el anterior. Así lo señaló días atrás Sandra Etcheverry, directora en representación del Partido Nacional, ante la Comisión de Presupuestos de la Cámara de Diputados.

Además, la ley de Presupuesto establece que el dinero que el gobierno del Frente Amplio le había entregado al Inisa para mudar la Colonia Berro, le será retirado. Esto pese a que la situación edilicia de las construcciones -ubicadas en el enorme predio de la localidad de Joaquín Suárez, departamento de Canelones- es, a decir de su presidenta, Rosanna de Olivera, “muy compleja”.

“En Colonia Berro, como es sabido, las edificaciones son del 1900 y no han tenido mejoras. El mantenimiento fue poco. Y esto ha sido así a pesar de que la anterior gestión tuvo créditos suficientes”, señala la jerarca del Inisa, quien pertenece a Cabildo Abierto, a El País.

Antecedentes.

“Cierran Colonia Berro; van a hacer hogar con 180 plazas”. Ese era el título de una nota de El País publicada el 13 de marzo de 2018. Un día antes, otro artículo informaba sobre una serie de casos de extorsión, golpizas, abuso, tortura y hasta una muerte dentro de los hogares del Inisa.

Lo expuesto allí se desprendía de 1.300 páginas de un pedido de acceso a la información pública realizado por El País, que develaban el horror que allí padecían los jóvenes, el cual era relatado a lo largo de 52 investigaciones que se habían abierto desde 2014.

Pero tras la publicación, Gabriela Fulco, entonces directora del organismo, advertía que la ley de Presupuesto ya les había otorgado $ 600 millones para la construcción de dos módulos en el mismo predio y que dos meses después, en mayo de 2018, ya se haría el llamado a licitación. Hogares nuevos para una realidad nueva, explicaba.

Sin embargo, esto no se efectivizó durante los siguientes dos años -hasta marzo de 2020- en que Fulco ostentó allí el poder. Y el borrador de la ley de Presupuesto que el Poder Ejecutivo envió al Legislativo incluye un artículo, el 565, que ya fue votado en Comisión de Diputados por todos los miembros de la coalición de gobierno, por el cual se retiran estos $ 600 millones, lo que implica que la obra se suspende de manera definitiva.

Colonia Berro. Foto: Archivo El País.
Fulco dice que su administración fue la mejor. Foto: Archivo El País.

Explicaciones.

Para Fulco, su trabajo en el Inisa ha sido impecable. “El período de gestión culminado el 13 de abril de 2020, se podrá recordar como el mejor de la historia de la institución”, dice a El País. Sin embargo, cuando se le cuestiona sobre la situación edilicia, y concretamente sobre su promesa incumplida de cerrar la Berro, enumera una serie de errores burocráticos.

La exjerarca advierte que eran $ 630 millones los que tenía asignados y que “se resolvió que la administración” de ese dinero estuviera en manos de la Cooperación Nacional para el Desarrollo (CND). Lo que se quería hacer era un Campus Socioeducativo. En primera instancia la obra se proyectó en un predio vecino al área que ocupa el ex Centro de Reclusión de la Tablada, en Camino Melilla.

Al año de haberse terminado el proyecto y, según Fulco, cuando estaba todo “pronto para empezar la demarcación del terreno y llamar a licitación”, la Justicia dispuso una acción de amparo sobre el área de La Tablada ante la presunción de posibles enterramientos allí de desaparecidos.

A la hora de buscar otra solución, pensaron en usar el mismo predio de la Colonia Berro para la construcción del nuevo hogar. “Ello determinó nuevos estudios topográficos por parte de la CND, que culminaron con la elección de una zona alejada de las actuales estructuras”, advierte Fulco.

Se formó una comisión entre miembros de la CND y del departamento de arquitectura del Inisa. Pero, señala la expresidenta, “finalizado el anteproyecto, la CND presentó un plan que duplicaba el monto asignado para el Inisa, y se rechazó por ser inviable”.

Tras esto, y por tercera vez, “se dio inicio a una nueva planificación, volviendo a modificar la localización”. Se decidió hacer el hogar en el predio en donde están las actuales estructuras, esas que datan del 1900.

“El plan inicial -de esta nueva etapa-, tuvo como objetivo, el cierre gradual de los centros Piedras y Sarandí -que funcionan dentro de la Berro-, dejando proyectada la ampliación de nuevas estructuras para el actual período”, concluye Fulco. O sea, esperaban que lo hiciera la nueva administración, sea del partido que fuere, con ese mismo dinero.

Pero el diputado blanco Álvaro Viviano, exdirector del Inisa, sostiene que también lo que pasó fue que “el dinero, por el cambio de la moneda, se fue depreciando; y existieron dudas sobre si en realidad era suficiente como para realizar las obras”. Esos $ 630 millones eran casi US$ 21 millones en 2015, cuando se adjudicó, y no llegan a ser US$ 15 millones ahora.

De Olivera, la actual presidenta, reconoce que “hubiera sido una buena alternativa comenzar ya a dar solución a la realidad edilicia” de la Berro, pero agregó que “por el momento esto no se realizará”.

Otras obras.

En comisión también se habló sobre las polémicas reestructuras del Inisa, por ejemplo, en el hogar de la calle Belloni, que “fue realizada totalmente a nueva en el año 2014 con un costo de US$ 15.000.000 y hoy es una edificación que tiene tantas patologías edilicias que se necesita hacer un diagnóstico para saber qué se puede hacer”, dijo la directora nacionalista, Etcheverry.

Tanto la obra de Belloni como un excentro de ingreso en Bulevar Artigas y Cufré -que fue cerrado en 2018-, fueron objeto de una auditoría, una investigación administrativa y dos denuncias ante la Justicia, una civil y otra penal. “Ello da cuenta -señala Fulco- de la preocupación del directorio -que ella presidió- sobre esos edificios”.

“Son obras en las que se gastó mucha plata y son malas. Por ejemplo, la de Bulevar y Cufré, que a los dos días ya estaba dando problemas. Por eso después de una investigación administrativa se pasó todo a la Justicia”, dice Viviano.

El País habló con el antecesor de Fulco, Rubén Villaverde, quien declinó hacer declaraciones, aunque brevemente recordó que al momento de dejar su cargo mantenía pagos retenidos a las firmas de arquitectura que realizaban las obras por algunos errores que se habían detectado, y que estos casos ya fueron archivados por la Justicia el año pasado.

Polémica por 20 Mercedes Benz

Tanto la presidenta del Inisa, Rosanna de Olivera, como los diputados Eduardo Lust y Álvaro Perrone, todos ellos cabildantes, ocuparon varios minutos de sus alocuciones ante la Comisión de Presupuestos de la Cámara Baja, para denunciar un hecho extraño. El instituto posee unas 20 camionetas Mercedes Benz, heredadas de las anteriores administraciones, que por múltiples razones no sirven para trasladar reclusos.

“No se ajustan a las necesidades de la institución. Desde el punto de vista funcional son muy altas, por lo que no entran en los juzgados ni en Fiscalía. Son vehículos para quince pasajeros y en la mayoría de los viajes no transportan más de cinco. Sumado a ello, los costos de service y mecánica son altos; sería bueno evaluar la posibilidad de cambiarlas progresivamente por vehículos más prácticos, más funcionales y, sobre todo, más ajustados al presupuesto que hoy tenemos”, declaró De Olivera.

Lust dijo que se debería hacer una investigación administrativa sobre la compra de esas camionetas, que según Perrone valen, en total, US$ 1 millón.

Consultada por El País, la expresidenta del Inisa, Gabriela Fulco, dice que la licitación se hizo en 2013 -cuando ella no estaba y el Inisa no existía este como tal, sino que con otro nombre (Sirpa) era administrado por el INAU. “Fue una licitación que no recibió oferentes en modelos de camionetas de hasta 11 pasajeros. Y los vehículos finalmente se recibieron en 2017”, añadió la exjerarca.

Álvaro Viviano, director del Inisa en representación del Partido Nacional, dice, sin embargo, que “esas camionetas se compraron en 2015, por los montos que manifestó Perrone, y en 2017 o 2018 hubo un dispositivos de renovación de flotas que se hizo en los mismos términos que en 2015. Dicen que no sirven. No lo sé. Los balances que hacen sobre los problemas que tienen para ingresar a determinados lugares, son cosas que estoy escuchando por primera vez. Eran los vehículos que siempre se habían usado”.

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