SANCIONES EN EL CAMINO

El cazainfractores del Sucive cometió 5 faltas de tránsito en Tomás Gomensoro

Debería pagar $ 25.000 a la alcaldía de la localidad de Artigas.

Camioneta con la que el Sucive fiscaliza faltas en el tránsito. Foto: Fernando Ponzetto
Camioneta con la que el Sucive fiscaliza faltas en el tránsito. Foto: Fernando Ponzetto

El Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares (Sucive) envió a su camioneta con cámaras a fiscalizar en la localidad de Tomás Gomensoro, en Artigas. La pequeña población, de unos 3.500 habitantes se vio sorprendida ante la presencia de ese vehículo tan particular.

Los inspectores de Tránsito del Municipio notaron su andar extraño y prestaron atención a sus movimientos. Resolvieron seguirlo unas cuadras y vieon que el móvil oficial cometió al menos cinco infracciones a la normativa de circulación del departamento de Artigas.

Si fuera a pagar, el infractor debería haber abonado una multa cercana a los $ 25.000, según precisó a El País el alcalde de Gomensoro, Luis Gutiérrez. Sin embargo, por esta vez, no hubo sanción al vehículo contratado por el Congreso Nacional de Intendentes.

“El auto anduvo por el pueblo infringiendo algunas normas de tránsito. Circuló con las luces del caminero encendidas. Como andaba sacando fotos a los vehículos, se cruzó delante del tránsito. Estacionó en zonas prohibidas y en las esquinas. Paró a más de un metro del cordón. Por eso los inspectores lo pararon y le pidieron que respetara las normas de tránsito”, explicó el alcalde.

De acuerdo a lo que pudo averiguar Gutiérrez, al funcionario del Sucive “no le gustó mucho que lo pararan y no le contestó de buena manera a los municipales pero después bajó los decibeles, nunca les faltó el respeto a los muchachos”.

El chofer no llegó a hablar con Gutiérrez. No obstante, el jerarca consignó que si los inspectores municipales hubiesen aplicado la multa correspondiente, su respuesta sería la misma que para el resto de los ciudadanos: “aquí la ley es pareja para todos”.

Dentro de Tomás Gomensoro se toleran determinadas infracciones, otras se castigan de manera automática. De hecho, primero se advierte y luego se aplica la sanción.

“El hombre estaba trabajando y acá no se multa de una. Si andan sin casco sí se multa porque todo el mundo lo sabe. Ahora, si uno está mal estacionado el inspector se acerca y pide que se retire y lo hace y no se multa. En este caso se habló con el hombre para que siguiera trabajando y que cumpliera con las normas”, contó.

El alcalde subrayó que las infracciones que cometió el vehículo oficial “no eran tan graves”. Por otro lado, Gutiérrez admitió que si se aplicaba la multa correspondiente podría haber facturado una cifra muy cercana a los $ 25.000, lo que en el presupuesto municipal representa el salario mensual, promedio, de un funcionario.

“El hombre estaba trabajando para nosotros, eso puede servir para cobrar a algunos que están morosos, nos entran unos pesos. Le dimos la oportunidad de que recapacitara, si después lo agarramos de vuelta, le arrancamos la cabeza”, señaló a El País el alcalde.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)