Montevideo

Arte en nueve cortinas comerciales de 18 de Julio

Fueron intervenidas durante el clásico del último sábado.

La niña de pelo azul que pintó Mariel está enojada con la invasión publicitaria en la calle. Foto: Leonardo Mainé
La niña de pelo azul que pintó Mariel está enojada con la invasión publicitaria en la calle. Foto: Leonardo Mainé

El equipo de Movida Joven realizó una convocatoria a través de Grupo Centro dirigida a los dueños de negocios de la zona interesados en que nueve artistas callejeros decoraran sus cortinas comerciales con diseños dedicados a la juventud.

Quince muralistas que concursan en la categoría Visual de este encuentro anual organizado por la Secretaría de la Juventud presentaron sus bocetos y un jurado seleccionó a nueve.

El fin de semana pasado hubo clásico, pero el fútbol no frenó a estos muralistas que se dieron cita a las 14:00 del sábado para pintar nueve cortinas ubicadas en 18 de Julio entre Germán Barbato y Vázquez.

A Mariel Garbarino le tocó intervenir la de la tienda de ropa Creisy, y ni siquiera estaba enterada del partido.

Fabián Colman se encargó de la cortina de La hora exacta, y también fue indiferente al partido. "Ni sé cómo salió, ¿vos sabés?", pregunta. Y se entera del empate por teléfono.

Colorido.

Tomó las primeras clases de pintura con 10 años, y a los 15 se lanzó a la calle. Fabián Colman dibujó las caras de los Beatles en su debut muralista. Ese diseño sobrevive en su Pando natal.

Para este concurso repitió dos personajes de estilo chibi que viven en las paredes de Ciudad Vieja y Pando. Estos niños japoneses surgieron de bocetar en alguno de sus tantos cuadernos. Y para que no sean siempre iguales les cambia la ropa. El trabajo le llevó nueve horas entre sábado y domingo. Usó una paleta abierta: 20 aerosoles de colores distintos.

Fabián combina el muralismo con publicidad para poder sobrevivir. "Siempre intento meter un poco de arte", dice.

En la Blanqueada, su exbarrio, dejó algunos recuerdos: un grafiti de Mmm-ra (personaje de los Thunder Cats), unos monitos psicodélicos en Monte Caseros, y el retrato de un rapero por Pedro Vidal.

Reacciones.

Mariel supo qué cortina le tocaba en suerte el viernes y pasó esa misma noche para ver en qué condiciones estaba y cuál era su tamaño. La consigna era "Juventudes" y ella eligió hacer una niña o adolescente de pelo azul con cara enfadada.

"Está enojada con las imágenes publicitarias que invaden las calles y nadie nos pregunta si queremos que estén o no. Sin embargo, cuando uno hace un dibujo se quejan de que pintamos", explica sobre el concepto.

Y agrega que el refresco y las papas fritas a los costados de la joven simbolizan el capitalismo de esta época.

Su percepción no está tan errada de la realidad. La avenida principal de Montevideo estaba casi vacía el sábado porque la mayoría de la gente se encontraba atenta al partido entre Nacional y Peñarol, pero el domingo creció el movimiento y muchos se acercaron porque les llamaba la atención las nuevas obras.

La mayoría lo hacían con buena onda, pero Fabián presenció un momento poco feliz. "Pasó una señora enojada porque todas las persianas tenían dibujos y ella quería algunas lisas. Estaba mal con la vida y se la agarró con los artistas que estábamos ahí. Fue más gracioso que otra cosa", relata.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados