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Sitian, disparan y apedrean el destacamento de Santa Catalina

Otra vez en el barrio Santa Catalina hubo enfrentamientos entre la Policía y vecinos. Molestos por la detención de dos adolescentes, una treintena de jóvenes rodeó la subcomisaría del barrio donde se parapetaron ocho efectivos policiales.

Foto: M.Bonjour.
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Ingagan el trasfondo de cortes y saqueos en Santa Catalina. Foto: M.Bonjour.
Ingagan el trasfondo de cortes y saqueos en Santa Catalina. Foto: M.Bonjour.
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Hubo tiros y pedreas hasta que llegaron más efectivos en patrulleros para rescatar a sus compañeros sitiados.

La Policía solicitó apoyo a la unidad antidisturbios de la Prefectura, ubicada a poca distancia, para evitar ser agredidos, indicaron a El País fuentes del Ministerio del Interior.

La jueza penal de 16° Turno, Julia Staricco solicitó al Comando de la Zona IV (Cerro y barrios aledaños) que identificaran a las personas que participaron en los incidentes.

Revuelta.

A las 14:00 horas de ayer, el barrio Santa Catalina estaba tranquillo. Un peatón, que caminaba por la calle Víctor Hugo, la principal entrada al barrio, fue rapiñado por dos menores.

Minutos más tarde, un móvil policial detuvo a dos adolescentes, cuya descripción coincidía con la de los rapiñeros.

Fue como prender una mecha. Un grupo de personas colocó cubiertas en las dos entradas que tiene Santa Catalina y las incendió. También pusieron enormes troncos para evitar el paso de autos. De esa manera, los vehículos no podían ingresar al barrio por la calle Víctor Hugo ni por el camino que une Santa Catalina con Punta Yeguas.

En ese momento, habían solo tres policías en el destacamento ubicado en Santa Catalina. Al ver que la situación tomaba otro cariz, cinco efectivos de la Seccional 24° (Cerro) se dirigieron hacia Santa Catalina para brindar apoyo a sus compañeros, quienes se vieron sobrepasados por la rápida evolución de la situación violenta. En lugar de desestimular a los movilizados la presencia de más personal policial, ello incrementó su furia. La turba se dirigió hacia los policías. Estos se parapetaron dentro del destacamento. "Fuimos rodeados. Se escucharon tiros, tiraron piedras", relató a El País uno de los efectivos rodeados.

Una información similar fue trasmitida a la jueza Staricco, según informó una fuente del caso a El País.

El incidente duró pocos minutos. La llegada de varias unidades del Grupo de Respuesta Táctica (GRT) de la Jefatura de Montevideo obligó a los vándalos a dispersarse. Poco minutos más tarde, arribaron a Santa Catalina móviles de la Guardia Republicana y de la Zona IV. También concurrieron efectivos de dicha zona.

Alrededor de 100 policías "saturaron" el lugar en poco tiempo para evitar nuevos conatos de violencia en el barrio.

A las 17:00 horas de ayer, la Justicia de Adolescentes dejó en libertad a los dos menores detenidos. No fueron reconocidos por la víctima de la rapiña. La tensión bajó en el barrio.

La subcomisaría de Santa Catalina está ubicada en la avenida Burdeos y Víctor Hugo, a la entrada del barrio.

El 7 de noviembre del año pasado, ese destacamento fue incendiado por un grupo de vecinos, quienes protestaban contra el abuso policial. Once meses más tarde, esa subcomisaría fue reinaugurada.

Sorpresa.

A las 18 horas de ayer, los ómnibus que circulaban por la avenida Burdeos venían llenos de trabajadores.

La mayoría de ellos no estaban enterados de los incidentes con la Policía.

"Me sorprendió la gran concentración de policías en el destacamento. Todavía quedan restos de los dos cortes de rutas que hicieron en las entradas al barrio. Los autos no podían entrar ni salir del barrio", señaló a El País la vecina María B.

Julio M. expresó que los incidentes de ayer "son algo aislado. No tiene nada que ver con la protesta hecha hace dos años porque ahí se movió todo el barrio. Todos sabíamos lo que había pasado con Sergio Lemos".

El 5 de noviembre de 2013, un policía le disparó 9 tiros por la espalda a Lemos. Dos fueron mortales. (Ver nota aparte).

Los vecinos se quejaron que, por un grupo de vándalos, Santa Catalina queda "escrachada" ante la opinión pública.

"El domingo pasado hubo una fiesta en el barrio organizada por vecinos. Participaron adultos, adolescentes y niños. Sin embargo, eso no sale en la prensa. Si hay incidentes vienen todos", agregó María B.

A 10 meses de la muerte de Sergio Lemos, las heridas siguen abiertas. Jóvenes portaban ayer carteles que decían: "No al abuso policial".

Desde la Policía se cree que las personas que protestan son delincuentes que pretenden que no haya presencia policial en el barrio para poder actuar con impunidad.

Indagan trasfondo de cortes y saqueos

En los últimos dos meses, han ocurrido hechos que llamaron la atención del Comando de la Policía. Esos incidentes son investigados por efectivos de la Dirección Nacional de Inteligencia, ya que se presume que podrían tener un trasfondo político.

El viernes 4, cincuenta personas protestaron en la Ruta 5 a la altura del kilómetro 8,500 pidiendo que la Justicia declarara inocentes a dos detenidos por la muerte del pizzero de Nuevo París, Marcelo Pérez. Los manifestantes también cortaron el puente de la avenida Luis Batlle Berres situado por encima de la Ruta 5 (Barrio Sarandí). Cuando la Policía ordenó la apertura de ambas vías de tránsito, se produjo una refriega entre manifestantes y la Policía.

El 29 de julio pasado, varias decenas de personas cortaron totalmente los accesos a Montevideo, a la altura del kilómetro 4 (barrio Capurro), y quemaron neumáticos. Reclamaban la liberación de dos presos acusados de matar a tiros a un joven en el barrio Tres Ombúes. Hubo intentos de robos a los automovilistas atrapados en la larga fila de autos. El lunes 21, estas personas volvieron a cortar la ruta. Otra vez hubo denuncias de robos. En la noche del 25 de agosto pasado, una horda saqueó un supermercado de Malvín Norte.

HERIDAS ABIERTAS EN SANTA CATALINA


Un barrio en llamas tras crimen


El 5 de noviembre de 2013había llamas y humeaban los neumáticos incendiados por los vecinos molestos por la muerte del joven Sergio Lemos. Por la calle Víctor Hugo, principal entrada al barrio Santa Catalina, también se observaban los restos de la represión policial contra un centenar de vecinos ocurrida a la 1 de la madrugada del dia anterior. Cartuchos de escopeta y de gas lacrimógeno se encontraban dispersos en varias cuadras del barrio.

Quejas por abusos de la Policía


En marzo de 2014, los vecinos se quejaban de los continuos casos de abusos policiales en la zona. Los vecinos recordaron, por ejemplo, un incidente donde dos jóvenes recibieron una paliza de varios policías cuando esperaban un ómnibus en la terminal. "La Policía viene y agarra a los gurises que están en la esquina. No comparto lo que hacen esos muchachos porque el ocio los estropea. Pero ellos no roban; vienen de otros barrios a rapiñar", dijo una vecina.

Policías no ingresan al barrio


Ante las acusaciones de "gatillo fácil", la Policía dejó de entrar en Santa Catalina entre noviembre de 2013 y marzo de 2014. En ese ínterin, hubo asaltos a repartidores. La ola de atracos generó que, en ocasiones, no hubiera leche en comercios del barrio. Los comerciantes armaron una red para avisarse mediante sms sobre la presencia de sospechosos. Vecinos pidieron a jerarcas del Ministerio del Interior que la Policía regresara al barrio.

Ejecutan a un policía por el arma


El 7 de agosto de este año, un policía carcelario fue ultimado de cuatro disparos en una emboscada realizada por dos menores en el barrio Santa Catalina. Los adolescentes le dispararon por la espalda al sargento de 1° Marcos Luis Melo Pérez, quien revistaba en la Unidad N° 4 Santiago Vázquez (ex Comcar). Uno de los menores se agachó y tomó la pistola Glock 9 milímetros del policía. Luego ambos huyeron a pie del lugar.

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