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La sinuosa ruta de la basura

Los montevideanos generan 1.200 toneladas de residuos por día en sus domicilios.

A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores
A las plantas de clasificación solo le sirve un 30% de lo que reciben. Foto: F. Flores

Unas 2.600 toneladas de residuos llegan cada día al vertedero de Felipe Cardoso. La Intendencia de Montevideo atribuye el crecimiento del volumen de basura al incremento del Producto Bruto Interno y a una falta de cultura de la gente para clasificar.

Son 1.200 las toneladas de residuos originados en los hogares y 1.400 en comercios, hospitales y otros establecimientos, que terminan a diario en la usina.

Fernando Puntigliano, el director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, habló del tiempo de vida que le queda al vertedero. "Serían dos años si no hiciéramos nada. Pero efectivamente estamos haciendo los planes, y ahí estamos hablando de muchos años más", manifestó.

El "plan A" de la Intendencia es mejorar la compactación de residuos. Para ello, el jerarca contó que a partir de septiembre empezarán a analizar un sistema junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). "Los detalles técnicos estarán más adelante", indicó el jerarca, que lucía la típica indumentaria naranja de los funcionarios municipales durante la recorrida que hizo con la prensa.

La comuna también está pensando en realizar una ampliación en áreas cercanas para tener más lugares en donde depositar los residuos.

"En la medida que el producto bruto interno se ha duplicado en un período de tiempo, se ha duplicado también la cantidad de residuos que se está produciendo por persona en el país. Es de esperar que el producto bruto interno siga creciendo, y eso va a terminar haciendo que nosotros tengamos que gestionar una cantidad creciente de residuos", agregó Puntigliano.

Consultado sobre el resultado de la colocación de contenedores naranjas, el responsable del cuidado ambiental de Montevideo dijo que no fue el ideal. "Hay lecciones aprendidas, hay cosas que se pueden mejorar", expresó a la prensa.

Plantas.

Ayer, la comuna capitalina mostró cuál es la "Ruta de la Basura". Empezó en una de las cuatro plantas de clasificación de residuos, que emplea a aquellos que antiguamente utilizaban los carritos para llevar a cabo esta tarea. En estos lugares trabajan 128 personas, que representan a solo el 4% de los clasificadores. Según cifras de la comuna, apenas el 30% de los residuos es clasificado y luego vendido a empresas.

Para lograr una verdadera clasificación, dirigentes de la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos (Ucrus) indicaron hace dos meses a El País que se necesitan unas 30 plantas más.

Walter Susunday, coordinador del turno matutino de la Planta Durán, contó que hay un problema cultural no resuelto.

"Recibimos cualquier cosa", indicó, mientras funcionarios trabajaban en una cinta desechando restos de mandarina, yerba y colocando papel, cartón y plásticos en diferentes bolsones blancos.

Fernando Puntigliano indicó ayer que se "deberían" estar implementando tareas de educación a nivel escolar. "Uno trae un arraigo cultural y cuesta tiempo acostumbrarse", opinó.

En esta planta, así como en las otras tres, hay al menos dos contenedores con botellas de vidrio de refrescos, cervezas y vino desde hace seis meses.

—¿Cuál es el motivo?

—La empresa que lo compraba "stockeó" y ya no está interesada en el producto.

"Las tenemos ahí por si en algún momento podemos hacer algo con ellas", indicó el coordinador de la planta.

En los últimos meses, avisó a la Intendencia y aguardan una resolución sobre qué hacer con este material.

Consultado sobre este tema, Puntigliano indicó: "No sé cuál es exactamente la situación. Me han informado del tema, tenemos reuniones regulares todos los jueves".

Desde la planta valoraron que estos clasificadores, antiguamente en la calle, hoy trabajen bajo techo, con un sueldo nominal de 18.000 pesos y talleres de inserción social "que les han cambiado la vida". De hecho, algunos terminaron el ciclo de estudios escolar.

Más plantas.

La ruta propuesta por la comuna continuó en la Planta de Tratamiento de Residuos Orgánicos (Tresor). En 2016, allí se recibieron 15.000 toneladas de basura procedente de las industrias, lo que permitió obtener 4.000 toneladas de fertilizante. Una parte fue para la Intendencia que lo usa en las áreas verdes, y la otra parte se donó a 82 escuelas que cuentan con huertas orgánicas.

Según un estudio hecho en 2004 por una empresa alemana, el predio de Tresor está apto para recibir 100.000 toneladas. "Como todo, necesita inversiones", indicó Daniel Basile, encargado de esta planta.

La comuna cuenta con otras plantas que están ubicadas en Felipe Cardoso —también llamado Servicio de Disposición Final de Residuos. Una es la planta de lixiviados, que filtra el líquido contaminante de color negro y con olor penetrante que sale de los residuos. Esta planta, existente desde 2013, permite que esos líquidos no contaminen los ríos y terminan en la red de saneamiento.

Otra es la planta de captura de biogás. Al acumularse y descomponerse, los residuos producen gases de efecto invernadero. Los expertos contaron en la recorrida que las maquinarias queman esos gases y no afectan el medio ambiente.

En la sinuosa "Ruta de la Basura" se gastan 64 millones de dólares anuales en funcionamiento y recursos humanos para recolectar residuos y su disposición final.

Limpieza.

El vertedero de basura de Felipe Cardoso está desbordado; en dos años habría que tener elegido otro lugar, si es que no aparece alguna solución alternativa en el propio espacio. Otra situación compleja es el exceso de vidrio, por ejemplo de botellas, que están depositadas en plantas de reciclaje sin que nadie vaya a comprar. En las tareas de limpieza de Montevideo participan más de 1.000 funcionarios municipales y otros contratados con organizaciones no gubernamentales, como el movimiento salesiano Tacurú.

BASURA EN CASA.

Intendencia estudia la rotación de volquetas.

El director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, Fernando Puntigliano, dijo ayer que "tal vez" los períodos de rotación de los contenedores "sean muy largos".

El jerarca reconoció que hay ciudadanos que están pidiendo esa rotación porque tienen los contenedores pegados a sus domicilios; los técnicos de su departamento están preparando una propuesta.

Desde el área de Desarrollo Ambiental indicaron que cada municipio tiene una dinámica propia. "No es lo mismo rotar en el CH, que en el C, cuyo territorio es más amplio", indicaron. Se están ajustando detalles.

Puntigliano declaró que está "considerando" la idea del edil nacionalista Diego Rodríguez, quien propuso la semana pasada otorgar una rebaja de Contribución Inmobiliaria de un 50 a un 100%, a aquellos vecinos que tengan un contenedor de basura frente a sus viviendas.

Para el edil Rodríguez "no existe un sistema justo ni equitativo" con la ubicación de contenedores. La alternativa que sugiere es que aquellos que tengan exoneración ayuden a mantenerlos, por lo que deberían avisar cuando existan situaciones de desborde de basura o faltas que se cometan.

En Montevideo existen 14.500 contenedores en donde caben 500 kilogramos de residuos domiciliarios. La actual administración adquirió 4.000 nuevos que reemplazaron a aquellos que estaban en mal estado o que fueron vandalizados. Para el final de esta administración de la IMM se terminará de renovar unos 8.000 contenedores en toda la ciudad.

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