COMUNICADO

Trabajadora filtró datos sensibles y gremio del Casmu reconoció "haber inducido" a cometer "grave irregularidad"

La funcionaria de 55 años trabajaba desde hace casi 30 en el laboratorio del centro hospitalario. El cuaderno contenía información confidencial del laboratorio y funcionarios.

Sanatorio del Casmu en Montevideo. Foto: Francisco Flores (Archivo)
Sanatorio del Casmu en Montevideo. Foto: Francisco Flores (Archivo)

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La semana pasada las autoridades del Casmu despidieron a una funcionaria del centro por haber filtrado información confidencial de la mutualista al gremio de los trabajadores (AfCasmu), sindicato del que ella forma parte.

Según supo El País, el hecho fue corroborado a través de las cámaras de seguridad, que muestran cómo una funcionaria abre un cuaderno para que otra persona no identificada saque fotos con un celular. El cuaderno contiene “información sensible para la institución”.

La funcionaria de 55 años trabajaba desde hace casi 30 en el laboratorio del centro hospitalario. El cuaderno contenía información confidencial del laboratorio del Casmu, como ser resultados de análisis y también datos de otros trabajadores del sector.

Tras ver el accionar de la funcionaria en las cámaras, las autoridades de la mutualista le enviaron un “telegrama de cese”. Este no incluyó el motivo específico de la desvinculación. Sin embargo, el hecho se hizo conocido entre los trabajadores del Casmu.

En primera instancia, el gremio emitió un comunicado expresando su “profundo repudio por la desvinculación laboral” de la funcionaria, que había sido ejecutada de forma “arbitraria e injustificada”.

Pero tres días más tarde, el mismo gremio cambió su postura y emitió un segundo comunicado en el que se hizo cargo del comportamiento de la trabajadora de la mutualista.

“A partir de la conducta de la funcionaria, de la cual resultaron consecuencias gravemente perjudiciales para la misma y para el Casmu, (las autoridades de AfCasmu) reconocen personal y gremialmente, haber inducido a la funcionaria a cometer una grave irregularidad, lo que resultó en la resolución tomada por la institución”, explica una carta pública del sindicato dirigida al presidente del Casmu, Raúl Rodríguez.

En la carta también solicitan “eximir de culpa” a la trabajadora que filtró la información, porque los hechos fueron “de absoluta y total responsabilidad” del gremio y no de ella.

Una fuente del Casmu dijo a El País que existe “una lucha política” con el gremio y que el “relacionamiento en los últimos años ha sido muy malo”.

A partir de que AfCasmu se responsabilizó de los hechos públicamente, “se llegó a un acuerdo para volver a contratar a la funcionaria” que se reintegró ayer a sus funciones.

“Eso políticamente es importante porque es un gremio que nos vive haciendo paro y diciendo que somos represores. Consideramos importante que hayan admitido que (ella) actuó guiada por ellos”, sostuvo la fuente.

Pese a todo, hoy los sindicalistas sostienen que en realidad no fue la cúpula del gremio la que pidió sacarle fotos a ese cuaderno. Una fuente de AfCasmu consultada por El País dijo que todo el gremio asumió la responsabilidad, “pero se sabe que fue una dirigente en particular la que le pidió a esa funcionaria que tome el cuaderno con la información que esta quería obtener”.

En videos de las cámaras a los que accedió El País, se puede ver que la funcionaria que fue despedida abre el cuaderno y a la otra persona, que queda por fuera del plano, sacar las fotografías. “La dirigente se puso debajo de la cámara porque sabía exactamente dónde estaba ubicada”, indicaron desde la mutualista.

Supuestamente, a partir de que la dirigente sindical no asumió su responsabilidad frente a las autoridades de la institución una vez que se cesó a la funcionaria implicada, el gremio salió a dar la cara para que la trabajadora que accedió sí a abrir el cuaderno, pudiera recuperar su puesto. La dirigente no asumió el hecho porque entendió que era una “falta menor”, según dijeron desde el sindicato.

“Las fotos no se las pidió nadie, no sé qué quería sacar, posiblemente algo vinculado a la cantidad de horas extras o a algún otro despido de otro compañero”, continuó.

Ahora, en la interna de AfCasmu, la dirigente que supuestamente fue la ideóloga de la maniobra, está por ser desvinculada, al igual que la agrupación que la respalda, según supo El País.

Por su parte, la presidenta del gremio de funcionarios del Casmu, Sonia González, prefirió no brindar declaraciones al respecto.

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