EMPRESA LÁCTEA

El sindicato de Pili planteó a Vázquez su preocupación

El presidente le pidió al ministro Benech que vaya a Paysandú.

Pili y Calcar lidian con consecuencias de pérdida del mercado venezolano. Foto: Archivo
Foto: Archivo El País.

El sindicato de Pili, la empresa láctea de Paysandú, le envió esta semana una carta al presidente Tabaré Vázquez en la que le planteó su preocupación por la compleja situación que atraviesa esta firma en la que trabajan 132 personas.

El sindicalista Marcel Petrib dijo a El País que el presidente Vázquez le pidió al ministro de Ganadería, Enzo Benech, que vaya a Paysandú para interiorizarse de la situación, lo que hará en la próxima semana.

En la carta, de cuyo envío informó el diario sanducero El Telégrafo, se plantea la preocupación del gremio por la situación de la empresa que está produciendo dos o tres días a la semana debido a la falta de materia prima para procesar. Pili está procesan-do entre 90.000 y 100.000 litros diarios y podría llegar a 120.000 el mes próximo pero está lejos de la capacidad de procesamiento de 200.000 litros a la que puede llegar. Esto se debe a que en 2016 varios remitentes dejaron de enviar materia prima a Pili y no hay perspectivas de que regresen, consideró Petrib. El sindicato tendrá una reunión hoy en la sede del Pit-Cnt con fleteros y productores para analizar la situación. El gremio pretende que Conaprole le envíe materia prima, unos 50.000 litros diarios, pero hasta ahora la principal empresa láctea del país ha rechazado esa posibilidad.

La empresa pagará mañana los salarios correspondientes a marzo. Ese mes fueron enviados 42 trabajadores a un seguro de paro parcial; 15 de ellos están sindicalizados y recibirán además del seguro de paro un dinero adicional de parte de la empresa para mitigar el impacto de la situación, señaló Petrib.

A fines de enero Pili llegó a un acuerdo con el "club de acreedores" liderado por el Banco República (les adeuda unos US$ 48 millones) que le dio "oxígeno" financiero por un año.

Pili también vio complicada su situación por la gran inversión de unos US$ 30 millones que realizó en una nueva planta ubicada al lado de la de la cervecera Norteña y la caída del mercado de Venezuela, que pagaba buenos precios. Pili vende ahora quesos en el mercado interno y en Brasil y ha logrado hacer algunos envíos a Cuba y Singapur.

La industria láctea, cuyo consejo de salarios acaba de comenzar, está en una situación todavía frágil. El sector perdió unos 700 empleos desde 2015 cuando cerraron Ecolat (del grupo peruano Gloria) que tenía su planta en Colonia Suiza y la estadounidense Schreiber Foods, en San José. Hoy trabajan en el sector unas 5.000 personas.

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