FUERTE IMPACTO EN EL EMPLEO

El Pit-Cnt celebra la creación de empleos que generará la segunda planta de UPM

Negociarán un convenio colectivo en términos similares a los ya suscritos con otras empresas.

Marcelo Abdala y Fernando Pereira ingresan a la Torre Ejecutiva. Foto: Marcelo Bonjour
Abdala y Pereira destacaron el beneficio de que se creen nuevos empleos. Foto: Marcelo Bonjour

Los máximos dirigentes del Pit-Cnt celebraron la decisión de la finlandesa UPM de levantar su segunda planta en territorio uruguayo por los efectos positivos que tendrá sobre la creación de empleo. Al mismo tiempo anunciaron que seguirán de cerca que la protección al medio ambiente por parte de la empresa sea la adecuada.

Fernando Pereira, presidente de la central sindical, admitió que “desde el punto de vista del empleo nadie puede decir que no va a generar un impacto fuerte”.

El sindicalista sostuvo que “en el pico de la construcción estará en el entorno de los 6.000 trabajadores. Después hay una etapa de montaje industrial lo que supone tener trabajadores calificados”.

“Luego de que finalice la parte de esta obra empieza el funcionamiento de la cadena de valor de la celulosa que implica varios miles de puestos de trabajo. Algunos estiman 8.000 y otros 10.000 (...) Claro está que cuando perdemos 300 puestos de trabajo, nos quejamos y generamos la protesta natural que hay que generar y el intento de reinserción, cuando se generan miles de puestos de trabajo no hay otra cosa que decir que es positivo”, agregó.

Pereira explicó que el Pit-Cnt consultará a organizaciones no gubernamentales para definir si la protección del medio ambiente es la adecuada para la producción de celulosa en el Río Negro.

Por otro lado, Pereira aclaró que “UPM se puede ocupar igual que cualquier empresa del Uruguay, cumpliendo las reglas de la ocupación”. Si bien explicó que es solo una herramienta gremial el objetivo “es tener convenios colectivos que permitan salarios adecuados, condiciones de trabajo adecuadas y sobre todo un convenio de salud y seguridad en el trabajo que permita tener una obra de esa magnitud con accidente cero”.

Convenio laboral.

Pereira explicó que el próximo paso que los sindicatos -el Sunca (construcción) y el Untmra (metalúrgicos)- llevarán adelante con la empresa finlandesa será negociar un convenio laboral que determine las condiciones de trabajo y las normas de prevención de conflictos.

Gonzalo Giambruno, director de desarrollo de negocios de UPM dijo en conferencia de prensa en Pueblo Centenario, donde se levantará la segunda planta de la finlandesa en Uruguay, que la empresa “no busca una afectación de los derechos de los trabajadores” y que nunca “aspiró” a tener una “cláusula de paz”, pero sí una “herramienta clara de cómo se gestiona” un eventual conflicto. La idea es “prevenir que los temas pasen de 0 a 100. Prevenir los conflictos en la fase temprana”.

El gobierno acordó con UPM la instalación de una oficina de la Dirección de Trabajo y de la Inspección General de Trabajo y Seguridad Social en la planta o las proximidades de la segunda planta a construirse en Durazno con el fin de hacer un “seguimiento diario” del proyecto que permita “intervenir directa e inmediatamente a instancia de cualquiera de las partes, en las consultas, diferendos y conflictos” que se generen.

La dependencia que instalará el gobierno en la planta deberá “encauzar procedimientos y resolver en el menor tiempo posible los diferendos que los motivaren” desde el inicio de las obras (durante la etapa de construcción y montaje electromecánico de la planta de UPM) y hasta su finalización.

Con esto el gobierno prevé minimizar los conflictos en la etapa de construcción de la planta. Pese a ello, Pereira afirmó hoy en “Así Nos Va” de radio Carve que “UPM se puede ocupar igual que cualquier empresa del Uruguay”.

Fernando Pereira, presidente del Pit-Cnt. Foto: Fernando Ponzetto.
Fernando Pereira, presidente del Pit-Cnt. Foto: Fernando Ponzetto.

Según la resolución, el objetivo es “lograr la mejor solución de los problemas y evitar el desencadenamiento de conflictos”. El texto deja expresamente establecido que “no deberán adoptarse medidas por las partes que afecten la regularidad del trabajo o el normal desarrollo de las actividades antes de haber finalizado total y formalmente, todas las instancias de conciliación y mediaciones previstas”.

En caso de diferendos se llamará a instancias bipartitas y en caso de no acuerdo a instancias tripartitas para lograr la conciliación. “Si en esta instancia tampoco se arribara a resultados satisfactorios para las partes, el Ministerio pondrá el conflicto a consideración de la Comisión Tripartita de Seguimiento de la obra”. Así “transcurridas las instancias de conciliación y mediación sin acuerdo, las partes quedarán en libertad de emprender las acciones o adoptar las medidas sindicales o empresariales que crean convenientes”.

La Comisión Tripartita de Seguimiento de la obra de construcción de la planta deberá “garantizar las herramientas de mediación y conciliación en los conflictos que puedan generarse en las empresas proveedoras de los bienes y servicios, con la participación directa de los jerarcas de los órganos y organismos con competencia en la materia, de representantes de UPM y de las organizaciones sociales”.

Las repercusiones en Twitter.

Impulso sobre la actividad

La consultora CPA Ferrere publicó ayer en su cuenta de Twitter una primera evaluación de los principales impactos que tendrá la construcción y puesta en marcha de la segunda planta de UPM en territorio uruguayo.

En su fase de construcción, que se extenderá hasta mediados de 2022, considerando las obras de la planta de celulosa e infraestructura, tendrá un efecto incremental sobre el crecimiento que ascendería aproximadamente a 4,5 puntos del PIB durante los próximos tres años y se crearían unos 4.500 empleos en promedio. Cuando la empresa empiece a operar tendría impacto permanente de dos puntos del PIB y generaría 10 mil puestos de trabajo directos e indirectos. La consultora agrega que el proyecto tendrá efectos significativos sobre el crecimiento esperado en los próximos años hasta 2023, amortiguando el ciclo de desaceleración, caída de la inversión y contracción del empleo que viene experimentando Uruguay desde 2015 (con más intensidad en los últimos 12 meses). No obstante, sostiene que el escenario de actividad continúa desafiante a mediano plazo y el déficit fiscal requiere corrección a corto plazo. El impulso esperado sobre la actividad en 2020/23 permitiría compensar, al menos parcialmente, eventuales efectos recesivos del ajuste que deberá ejecutarse, sostiene.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)