Conflictividad sindical

Paro en Conaprole dificulta diálogo del Pit con gremiales

Camiones llegaron con leche a planta y no se les dejó descargar ni ir a otra.

No está convencida: a Conaprole no le convence la cláusula de paz que ofrece el gobierno. Foto: Juan Capurro
No está convencida: a Conaprole no le convence la cláusula de paz que ofrece el gobierno. Foto: Juan Capurro

La semana que terminó marcó un punto realmente muy bajo en el relacionamiento entre las cámaras empresariales por un lado y sindicatos y el gobierno por otro y los días que vienen no prometen ser más calmos. Hay muchos Consejos de Salarios trabados (supermercados, tiendas, metalúrgica, rurales, etcétera), la economía está enlentecida, hay pérdida de empleos y el conflicto de Conaprole se replantea con inusitada dureza. El viernes pasado a raíz de medidas gremiales camiones cargados con leche debieron esperar tres horas en la planta del Centro Industrial Montevideo (CIM), y la situación se repitió el sábado, según supo El País. Cuando en agosto se fueron de los Consejos de Salarios las cinco principales gremiales rurales dieron dos motivos: su rechazo a un incremento salarial dispuesto por el gobierno vía decreto que las cámaras entendían que no correspondía y la conflictividad en Conaprole, la principal empresa exportadora de Uruguay. Parecía que en las últimas semanas las aguas en la cooperativa se habían aquietado pero ahora hay nuevamente problemas.

En el Centro Industrial Montevideo, la planta sobre ruta 5 que atiende fundamentalmente al mercado interno, hubo varios paros en la semana. Fuentes de la cooperativa dijeron a El País que el sábado 21 se dio orden a un grupo de trabajadores de lavar una línea de producción que fue incumplida y "se fueron sin cumplir las directivas". "Falta gente, ponemos relevos y gremio no los acepta", dijeron las fuentes.

Las fuentes también señalaron que las autoridades de la cooperativa vienen denunciando la situación ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y que el director, Jorge Mesa, les confesó que no entendía cuales eran las reivindicaciones del gremio.

El viernes camiones de una empresa contratada llegaron a la planta con leche de tamberos de Canelones y debieron esperar tres horas. Militantes sindicales no les dejaron descargar pero tampoco permitieron el retiro de los vehículos para que fueran a otras plantas de la cooperativa como la de San Ramón en Canelones o la de Florida, explicó a El País el directivo de la Gremial de Productores de Canelones, Justino Zavala, un productor de la zona de Aguas Corrientes. Finalmente los camiones pudieron entregar la materia prima pero ya volvieron con mucho atraso a buscar más leche a los tambos lo que generó una distorsión, señaló. En la primavera es cuando los tambos reciben más leche. "Es un año récord de remisión pero estamos todos los días con el Jesús en la boca por los conflictos", dijo Zavala.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Wilson Cabrera, dijo a El País que "Conaprole hace las cosas que tiene que hacer cualquier empresa pero sin ningún escrúpulo siguen parando". Los motivos del paro son "ridículos", señaló. La ANPL pidió durante el desarrollo del extenso conflicto en julio y agosto que Conaprole adoptase una postura dura porque los ingresos de los tamberos están estancados hace cuatro años y en esa lapso ha seguido subiendo el salario real de los trabajadores de la planta de la cooperativa.

Wilson Cabrera de ANPL. Foto: El País
Wilson Cabrera de ANPL. Foto: El País

Cabrera señaló además que el mercado internacional no está ayudando. Hace un año la tonelada de leche en polvo estaba en US$3.300 y hoy ronda los US$2.700. "El mercado está muy trancado. Tiene muy poca fuerza la demanda", advirtió.

"Por un lado el sindicato dice que se opone a que entre leche de Brasil y por otro lado hace paro y facilita la entrada de esa leche. Uno no sabe qué pensar", señaló.

El poder de compra de los lecheros cayó en agosto tanto respecto a julio (3%) como con respecto a agosto de 2017 (12,7%). En los momentos más complicados para las exportaciones, se vuelve fundamental para Conaprole el mercado interno que explica aproximadamente el 40% de su facturación.

El sector lechero está hace años en problemas. La importante empresa Pili de Paysandú comenzó su proceso de liquidación e ingresaron 300.000 litros de leche larga vida desde Brasil, una cantidad que es parte importante del consumo interno. El ingreso fue cuestionado por el sindicato de la industria.

El gerente general del Instituto Nacional de la Leche, Gabriel Bañato, dijo a El País que si la primavera es buena para los productores de Oceanía se generará un excedente de leche que puede afectar el mercado. "Es importante la colocación y la no generación de stock, que trae consigo costos", señaló.

Sindicato denuncia incumplimientos

El dirigente del sindicato de Conaprole, Heber Figuerola, reconoció a El País que "el centro de la cuestión es el mal relacionamiento" con la empresa que incumple acuerdos y aseguró que "todo dependerá de la actitud de Conaprole". Figuerola dijo que los acuerdos laborales vigentes en la cooperativa son claros en el sentido de que ningún mando medio o encargado puede hacer tareas que habitualmente hacen los trabajadores. Todavía no hay ninguna reunión prevista con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, señaló.

Figuerola aseguró que en las medidas que eventualmente se adopten no se afectará el consumo del mercado interno. "Va a haber medidas puntuales", dijo Figuerola. El mes pasado el sindicato y Conaprole habían firmado una "cláusula de paz".

ARU no ve clara una reunión con el Pit
Central: hoy se reúne la Mesa Representativa del Pit-Cnt. Foto: Archivo

El presidente del Pit-Cnt Fernando Pereira había señalado a El País que pidió una reunión reservada y con agenda abierta con la Asociación Rural y las restantes cuatro gremiales del campo que ratificaron la semana pasada que no volverán a los Consejos de Salarios. Pero en el sector empresarial no hay mucho ánimo para una reunión al menos por el momento y la vuelta a la conflictividad en Conaprole enreda aún más el panorama.

Pablo Zerbino, presidente de la Asociación Rural del Uruguay, dijo a El País que "lo que leo y escucho no alienta mucho al diálogo". "Pretendemos buscar el diálogo pero no hay ninguna señal clara. No queremos algo "pour la galerie", acá hay que arremangarse", señaló Zerbino. Es que el jueves pasado, en el acto principal por el paro general parcial que convocó el Pit-Cnt el presidente del sindicato del comercio (Fuecys), Fabio Riverón, llamó "llorones" a los empresarios. El endurecimiento de las posturas es mutuo y las principales gremiales del campo sienten que el Ministerio de Trabajo no está actuando como un "árbitro imparcial".

Las gremiales decidirán seguramente este lunes qué hacer frente al pedido de reunión de Pereira.

La Confederación de Cámaras Empresariales, en la que acaba de asumir como presidente Gerardo García Pintos, hizo una presentación el viernes de sus propuestas para mejorar la competitividad del país en el que señala que el modelo de negociación colectiva es "inadecuado" porque no incorpora las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y porque no toma en cuenta los distintos tamaños y realidades de las empresas. También insistió en que se debe derogar el decreto que permite las ocupaciones de los lugares de trabajo, respetar el derecho al trabajo de los no huelguistas y que las negociaciones tripartitas (o sea con participación del Estado, trabajadores y sindicatos) se utilicen solamente para establecer los salarios mínimos por categoría.

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