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En Punta, Fucvam pidió alza de 50% en impuesto al patrimonio

Los cientos de manifestantes protestaron en el balneario, pero también aprovecharon para pasear y comprar. Foto: R. Figueredo

MOVILIZACIÓN EN MALDONADO

Unos 2.500 militantes llegan al balneario y reclaman en avenida Gorlero.

Con cánticos y gritos en la avenida Gorlero, en pleno centro de Punta del Este, la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por ayuda Mutua (Fucvam) reclamó ayer una rebaja de la tasa de interés que se aplica a los préstamos cooperativos, entre otros planteos.

Unos 2.500 militantes arribaron en las primeras horas del domingo al balneario esteño en unos 50 ómnibus contratados para su traslado. Y se encontraron con los 120 "caminantes" que marcharon desde Montevideo durante varios días, con banderas de Uruguay y de la federación.

Entre los reclamos, Fucvam pidió un incremento del 50% del Impuesto al Patrimonio a las personas físicas y empresas, con el objetivo de aumentar los recursos del fondo a 350 millones de dólares, para la construcción de viviendas.

Además, exigió el repago del 2% de los intereses de los préstamos concedidos por el gobierno a la construcción de viviendas por este mecanismo. Los dirigentes de Fucvam también pidieron la devolución del IVA a la compra de materiales de construcción, como tienen las empresas que construyen las viviendas de interés social.

La caminata.

Los participantes marcharon, en promedio, entre 20 y 30 kilómetros diarios respetando una serie de instrucciones contenidas en una cartilla entregada a cada caminante.

La caminata comenzó en Montevideo el jueves y culminó en las primeras horas de la tarde de ayer en la céntrica plaza General José Artigas del balneario esteño, donde está la tradicional feria de artesanos.

Los caminantes recibieron el apoyo de otros integrantes de la organización, que se desplazaron en unos 30 vehículos, entre motos, automóviles y camiones. La marcha fue abierta por una camioneta embanderada con los símbolos de Fucvam y que tiraba un trailer donde fue colocada una suerte de casa rodante.

Además, en el mismo trailer fueron colocados dos baños químicos para el empleo de los caminantes durante la marcha que duró alrededor de cien horas, según informó la federación de cooperativistas.

Hasta en la calle 20.

La marcha llegó en la mañana del domingo al complejo de verano del gremio de los funcionarios de salud pública, donde los caminantes pararon para descansar un rato y luego retomar el último tramo.

Luego pasaron frente al hotel Enjoy en la playa Mansa. Mientras, los ómnibus arribaron a la parada 1 de la playa Brava y la Policía de Maldonado cortó el tránsito en algunos puntos de la península, tanto en la avenida Gorlero como en otras calles de la zona. Los más de cien caminantes fueron recibidos por los restantes participantes de la movilización a la altura de la terminal de ómnibus de Maldonado.

Desde allí tomaron por la avenida Gorlero hacia la plaza Artigas, donde fueron leídas las proclamas en reclamo por una rebaja de los intereses cobrados en los préstamos concedidos por el gobierno al sector cooperativo de construcción de viviendas.

Luego, los manifestantes optaron por regresar al estacionamiento de la playa Brava, donde estaban los ómnibus que llegaron desde Montevideo.

En la esquina de Gorlero y calle 27, algunos manifestantes ingresaron al local de McDonalds para comprar alimentos y bebidas. Otros aprovechando los descuentos de fin de temporada en varios locales.

Y no faltaron los que, portando las banderas amarillas que identifican a Fucvam, regresaron por la calle 20, donde se encuentran las tiendas de ropas de marcas exclusivas.

Al final todos se encontraron frente a la popular escultura de La Mano. En ese emblemático sitio del balneario tomaron fotos y compartieron las vivencias de esta nueva marcha a Punta del Este.

También se sacaron algunas fotos en los populares “Dedos” de la Brava.. Foto: Ricardo Figueredo
También se sacaron algunas fotos en los populares “Dedos” de la Brava.. Foto: Ricardo Figueredo

Muchos turistas miraron la movilización con cierta curiosidad. "Nosotros tenemos a los nuestros que son un poquito más complicados", comentó un argentino, mientras pasaba la movilización. "Fijate que estos vinieron con el tamboril", bromeó después.

Esta fue la tercera marcha a Punta del Este en algo más de 15 años. La anterior caminata hacia el balneario ocurrió el 13 de enero de 2015 con una fuerte movilización que culminó en la plaza Artigas del balneario.

La primera protesta fue en enero de 2003, cuando el presidente era Jorge Batlle. Esa vez estuvo rodeada de un amplio operativo policial dispuesto por las autoridades de la época. En esa ocasión la marcha llegó hasta Punta Ballena, donde fue detenida y no pudo continuar. Pero el titular de Fucvam de la época, Víctor Fernández, burló el cerco policial y pudo llegar hasta la plaza, donde realizó un acto que en aquel entonces calificó como "simbólico".

Las recomendaciones: sin ojotas y con zapatos viejos

Una cartilla entregada por la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam) a los "caminantes" en el arranque de la marcha a Punta del Este advertía que el servicio médico de la federación podía recomendar abandonar la caminata por motivos de salud. Eso "no se discute", advierten en esa cartilla. "No buscamos mártires en la marcha", agregaba la federación.

Las recomendaciones incluían llevar dos pares de championes "y no a estrenar durante la marcha". También, que "no es conveniente caminar con ojotas" y además pedían "llevar protector solar y spray o cremas contra los mosquitos", teniendo en cuenta que la movilización partía el jueves y llevaría varios días hasta llegar al balneario.

¿Y por qué Punta del Este? Sergio Segredo, dirigente de Fucvam, dijo al diario El Observador que se eligió el balneario como destino final porque "es un lugar donde está la burguesía y el capital". El intendente de Maldonado, Enrique Antía, sugirió que el acto se realizara en Piedras del Chileno, en la parada 42 de La Mansa, "donde pueden expresar sus legítimas manifestaciones sin interferir ni vulnerar el legítimo derecho al trabajo" de otros uruguayos. Pero su reclamo no fue escuchado.

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