NEGOCIACIÓN SALARIAL

Discuten ajuste de 8% a domésticas

Liga de Amas de Casa afirma que no se puede pagar y planteó postergar un correctivo. Hay unas 80.000 trabajadoras registradas ante el BPS pero la cifra real sería cercana a las 115.000 personas.

Trabajadora doméstica. Foto: El País.
Foto: El País.

Hay cerca de 80.000 trabajadoras domésticas registradas ante el Banco de Previsión Social (BPS) pero la cifra real es bastante más alta, ya que se sabe que aun hoy existe un alto número de trabajo en negro. El Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas calcula que, en total, son unas 115.000 empleadas en el país. Se trata de uno de los sectores de actividad más importantes y en estos días se aguarda un acuerdo por el aumento salarial retroactivo al 1° de julio, que en principio debería ser cercano al 8%. Habrá una instancia clave para este jueves, pero las dos partes están bastante distanciadas y los delegados del Ministerio de Trabajo no se han pronunciado, según pudo saber El País.

El convenio salarial del sector doméstico rige hasta el 30 de junio de 2021 y establece que las trabajadoras reciben desde el 1° de julio un aumento de 3,5%, que sube a 4,54% en el caso de los salarios que -tras el incremento- no superen en más de un 25% el Salario Mínimo Nacional por 44 horas semanales. Pero, además, el convenio indica que a los 18 meses de vigencia hay un correctivo por la diferencia entre la inflación acumulada durante este período y los ajustes salariales otorgados. Ese correctivo sería de 4,27%, por lo que el aumento total sería de 7,92%.

Sin embargo, las delegadas de la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios del Uruguay -que es la contraparte de las trabajadoras en este consejo de salarios desde que se inició en 2008- transmitieron al Sindicato Única de Trabajadoras Domésticas que en este momento no se puede pagar un ajuste de ese importe y propusieron aplazar o en todo caso fraccionar el correctivo, según dijeron fuentes de la negociación a El País.

Posiciones

Mabel Lorenzo, presidenta de la liga, dijo a El País que “el cimbronazo” producto de la crisis económica debido a la pandemia obliga a replantear la situación y lo firmado en el convenio.

“Vivimos un momento complicado donde debe priorizarse el empleo y el aumento salarial debe tener relación con la realidad del país”, afirmó Lorenzo.

Agregó que lo lógico sería no dar “todo de golpe” y que además la enorme mayoría de los empleadores del sector doméstico a la vez son empleados o jubilados. “En ese sector empleados y empleadores están en los mismos términos”, indicó Lorenzo.

La presidenta de la liga aseguró que se trabaja en una fórmula “amigable” para las dos partes, de la cual no quiso dar detalles. A su juicio, están “bastante adelantadas” las negociaciones salariales.

No opina lo mismo la delegada sindical Yaneth Mazzoleni, quien dijo a El País que “no hay negociación porque la patronal está parada en su postura” y “el sindicato no tiene herramientas para negociar” en este momento. Y siguió: “Presentan propuestas y hay que llevarlas o llevarlas. Eso no es una mesa de negociación”.

Mazzoleni indicó que no sabe cómo terminará la negociación y que incluso hubo dos instancias donde los empleadores faltaron a la cita.

“Los empleadores están parados en que no pueden pagar semejante cosa porque hacen espejo de lo que pasó con otros grupos de los consejos de salarios. Estamos analizando la propuesta porque no hay negociación ni voluntad”, insistió. El Ministerio de Trabajo, en tanto, “no dice nada”, indicó.

El sindicato considera que corresponde otorgar ahora el aumento total, cercano al 8% y retroactivo al 1° de julio.

Hubo cerca de 1.500 despidos

Hasta ahora, según los cálculos del sindicato de trabajadoras domésticas, ha habido entre 1.400 y 1.500 empleadas despedidas en el país debido a la crisis económica por la pandemia. A esa cifra llegan por los registros del Banco de Previsión Social (BPS), sumado a los casos que fueron presentados ante el sindicato, dijo a El País la dirigente gremial Yaneth Mazzoleni.

además

La ronda salarial en marcha

Cerca de 150 convenios salariales vencieron el 30 de junio pasado y se les aplicará una pauta salarial acordada para un período “puente” de un año. Los únicos tres consejos de salarios en los que se discutirá por fuera de esos lineamientos son los de la construcción, la salud privada y el transporte de pasajeros. Y, de hecho, a fines de julio se conoció el acuerdo entre los integrantes del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) y las cámaras del sector. Fue el primer convenio en el nuevo gobierno y abarca a unos 43.000 trabajadores del sector. El acuerdo rige desde el 1° de mayo de este año hasta el 31 de marzo de 2023. El primer aumento es un correctivo de 3,71% y a su vez se otorga una partida extraordinaria por única vez equivalente a 12 tickets de alimentación. También hubo un aumento retroactivo a junio del 4,20%. El siguiente ajuste es en abril de 2021. Además, se creó un “fondo de contingencia” pensado para “los trabajadores en situación crítica alimenticia y de vivienda”, que podrá implicar “una canasta solidaria de alimentos, refacción de viviendas dañadas por catástrofes”, entre otros.

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