Para cerrar la ceremonia de apertura de la nueva legislatura, la Comedia Nacional convocó el sábado a todas y todos los trabajadores de la cultura. La cita era a la hora 19 en el IPA, a dos cuadras del Palacio Legislativo. "Esperamos que vengan unas mil personas", dijo a El País una vocera de la organización.
A las 19, no más de 200 artistas se reunían frente al IPA, en Avenida del Libertador. Unos pocos actores y actrices caracterizados, y media docena de malabaristas y zanqueros se destacaban en un grupo mayormente vestido de calle.
Junto al vallado, frente al Palacio, la impaciencia ganaba a un par de miles de personas.
"Los pequeños deudores en U$S queremos una solución", "No más leyes de dictadura" y "Delincuentes cultos" (escrito junto a las fotos de los hermanos Peirano) se leía en algunos de los carteles que se elevaban por encima de las cabezas. Todos querían robar cámara con sus reclamos. Cámara de televisión, de fotos, de diputados y de senadores.
"Qué rabia, tendría que haber mucha más gente", se quejaba una de las organizadoras frente al IPA a las 19.30. Pepe Vázquez muy maquillado, Laura Sánchez, Margarita Musto, Alejandra Wolff y Petru Valenski a cara lavada, el cineasta Ricardo Casas y la música René Pietrafesa integraban el grupo. Ya en marcha, en la esquina de Acuña de Figueroa y Ramón Escobar buenas noticias: llega la Reina de La Teja, con los colores de Progreso, y anima un poco a la troupe entonando su retirada 2005 y la Retirada del Gran Tuleque.
Otra murga pone más color. Es Colombina Che, que nutre a un grupo cada vez más compacto y resuelto a cumplir con lo que se propusieron: "que la cultura invada el Parlamento". Por fin, Mujica baja las escaleras. Los soldados se cuadran. La gente celebra, festeja. ¿Quién se hubiera imaginado?.
Una señal musical da la entrada a los artistas, que corren hasta la escalinata, suben y se distribuyen por los escalones. Tres acróbatas trepan por cintas de colores que cuelgan entre las columnas parlamentarias. Desde el techo caen más telas como serpentinas gigantes y en las ventanas de la fachada aparecen banderas y parejas de baile. La "intervención" se cierra con el Himno Nacional. Todo fue muy rápido. Mujica, en su día de gloria, protagonizó el último show de la noche recorriendo todo el vallado para dejarse ver y tocar.