En 2011 quedó sin ser resuelto 28% de los asesinatos; en 2015 es el 47%

Sigue cayendo la eficacia de la policía para aclarar homicidios

En 2011, el 28% de los homicidios que se cometieron en todo el país no fue aclarado. Al año siguiente ese porcentaje de asesinatos que quedó impune creció al 31%, en 2013 fue el 43%, en 2014 el 46% y en lo que va del 2015 siguió creciendo para situarse en 47%. Es decir, uno de cada dos homicidios no es resuelto.

El año pasado cerró con un récord de asesinatos; hubo 262 por lo que no se resolvieron 121. Entre el 1° de enero y el 31 de marzo de 2015 hubo 83 asesinatos de los que 39 no fueron aclarados. Los datos son oficiales y surgen de los boletines del Observatorio sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, los últimos, correspondientes a 2014 y 2015, fueron publicados el pasado viernes.

A mediados de marzo, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Chediak, lamentó que uno de cada dos homicidios no sea esclarecido, y consideró que la situación era "preocupante".

El caso de la joven argentina Lola Chomnalez, de 15 años, es, seguramente, el más representativo de esa masa de homicidios no resueltos este año. Tras más de una decena de detenidos y testimonios recabados por la Justicia, y varias pruebas de ADN realizadas, la policía se encuentra a foja cero a más de 100 días de cometido el crimen en la playa de Valizas. La última pista, que apuntaba a un cuidacoches de Rivera, se desvaneció el viernes cuando se confirmó que su ADN no coincide con el rastro de sangre encontrado en la mochila de la víctima.

Un informe del observatorio de Fundación Propuestas (Fundapro), al que accedió El País, consideró que el deterioro de la eficacia policial constituye un problema "neurálgico" de la seguridad pública porque, según afirma, el homicidio "es un indicador universalmente utilizado para evaluar la inseguridad y señalar la violencia interpersonal en la sociedad". "Esta situación plantea no solo una injusticia para con las víctimas, sino que significa que los homicidas continúan en libres y por ende con impunidad. Sensación de impotencia, de injusticia, de impunidad, de inseguridad, de violencia, que resulta ser muy preocupante y peligrosa", sostiene.

Agrega que en los últimos años se puede constatar que el promedio de esclarecimiento de los homicidios en otros países ha sido muy superior al de Uruguay.

A modo de ejemplo, Fundapro cita que en Canadá se resuelve el 76% de los asesinatos, en Ecuador el 67% y en Francia el 89%. El Ministerio del Interior asocia el aumento de los homicidios sin resolver con los ajustes de cuenta. Según sus estadísticas, en 2012 el 29% de los asesinatos se identificó como "ajuste de cuentas", mientras que en 2013 subió al 31% y el año pasado fue el 35%. Sostiene que en estos casos resulta muy difícil encontrar a los culpables porque el entorno de la víctima y los eventuales testigos del crimen se niegan a hablar, en una suerte de "omertá" que rige en ese submundo delictivo.

Sin embargo, varios de los homicidios cometidos este año y que siguen sin ser resueltos no están vinculados a los ajustes de cuenta. Al caso de Lola Chomnalez se suma el del economista y exfuncionario del BID, Alfredo Echegaray, asesinado a quemarropa en la puerta de su domicilio en Pocitos el pasado 15 de enero. Tampoco fueron resueltos los crímenes de repartidores y víctimas de rapiñas, que suman el 20% del total. No obstante, este trimestre los homicidios cayeron un 6,7% con relación al mismo período de 2014. La caída se explica por Montevideo, donde hubo 49 contra 56 del año pasado, mientras que en el interior hubo 34 contra 33.

En Montevideo, la mitad de los asesinatos se cometió en la zona oeste. Los menores participaron en uno de cada diez homicidios.

DATOS.

Se roban ocho autos por día en todo el país.

En todo el país se cometen más de dos rapiñas por hora, según los datos del Ministerio del Interior correspondientes al primer trimestre de 2015. La incidencia de rapiñas de Montevideo sobre el total es del 82%, por lo que la frecuencia por hora prácticamente se mantiene. Pero cuando este delito se discrimina por barrio, la realidad es muy diferente según la zona. En Casavalle se comete una rapiña cada nueve horas, en el Cerro cada 12 y en Piedras Blancas cada 17; mientras que en Pocitos ocurre cada 25 horas y en Colón cada 30. Entre el 1° de enero y el 31 de marzo hubo 11.296 hurtos, es decir, se cometió uno cada cinco horas. Así como Pocitos tiene pocas rapiñas, lidera la tabla en materia de hurtos por hora. En ese barrio se comete este delito cada cuatro horas, al igual que en la Unión. En Buceo y Cordón la frecuencia es un hurto cada cinco horas y en Centro, Tres Cruces, Malvín o Prado cada seis. Más raros son los hurtos en Ciudad Vieja o Carrasco, donde la frecuencia es de uno cada trece horas, o en Cerrito, La Comercial o Piedras Blancas, donde se denuncia uno cada 15 horas.

La estadística del Ministerio del Interior señala que hubo en el primer trimestre del año 4.460 rapiñas, pero agrupa 1.107 de ellas en una categoría "otros barrios" por lo que no es posible determinar la frecuencia de horas con que se cometieron. Algo similar ocurre con los hurtos, que en ese rubro sumaron 2.739.

Si se toma el mapa de todo el Uruguay, en Canelones hubo 662 en el trimestre, seguido por Maldonado con 72 y San José con 40. Los departamentos más seguros son Flores, Treinta y Tres y Durazno.

Casi el 50% de las rapiñas se cometen contra transeúntes, seguido por comercios y motociclistas. Lo que más ha aumentado en este trimestre con relación al mismo período del año anterior son los ataques a taximetristas y casas de familia.

Por otra parte, en el primer trimestre del año fueron robados más de ocho autos por día.

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