Familia y amigos asistieron ayer a una conmovedora ceremonia

Un sentido poema para Lola en su despedida

El recogimiento, el dolor, el silencio y la discreción signaron el último adiós en Buenos Aires a Lola Luna Chomnalez, la adolescente asesinada en Valizas. Una procesión conformada por decenas de familiares y amigos la despidió en el barrio porteño de Recoleta. Sobre las 13 horas su círculo más cercano participó de una breve misa íntima en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, sobre en la calle Junín al 1800, para luego trasladarse al tradicional cementerio de la Recoleta.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Beatriz Chomnalez, abuela de Lola, ayer en el Cementerio de la Recoleta. Foto: Gentileza D y N

Se trata de una iglesia y cementerio contiguos que poseen una puerta que los comunica, por la que tras el oficio religioso los concurrentes recorrieron en procesión el traslado de los restos de Lola para su inhumación en el panteón familiar.

Los padres de Lola, Adriana Belmonte y Diego Chomnalez; y su abuela, la reconocida chef argentina Beatriz Chomnalez, encabezaron la marcha. La escena sumió en silencio al lugar que, al igual que el templo, no fue cerrado a los turistas que regularmente se dan cita allí. De hecho, la cantidad de gente que no formaba parte de la comitiva y la presencia periodística tuvo en vilo al personal de seguridad del camposanto. Por pedido de la familia los medios televisivos que hacían guardia desde horas de la mañana y que emitieron móviles en vivo no ingresaron y sólo se habilitó la presencia de algunos fotógrafos que registraron el cortejo.

La fuerte presencia de los medios en las inmediaciones llamó la atención de los visitantes que se acercaban a los periodistas y al personal de seguridad para saber lo que pasaba. Una vez en el panteón, los padres, familiares y compañeros de la chica recibieron también muestras de cariño y saludos de gente que se encontraba de forma espontánea en el lugar o que tras enterarse se acercó a demostrarles su apoyo.

"No soy familiar, pero soy mamá y vine a transmitirle a los padres mi abrazo", expuso a El País una mujer de mediana edad en las afueras de la Recoleta. En sus manos llevaba una fotocopia con la foto de joven y con la letra de una canción titulada "Lola Luna" firmada por "mesmar". Explicó que la misma había sido creada por el profesor de canto de la muchacha y que los presentes en la ceremonia de despedida la habían entonado.

"Yo no sé en qué idioma cantar / La poesía para expresar tanto espanto. No hay remedio, sólo contemplar / a tu luz, ilusión y encanto. / Algún lugar donde recordar todas las canciones / que quedaron sin cantar… / Animarás desde donde estés. / Brilla en destello, tu sonrisa singular / Luna angelical / Tu canción se oirá en el cielo…/ Alguna vez supimos estar y esos momentos / que no se olvidan jamás…/ Niña flor serás…/ Eterna misión de humanidad. / Lola Luna…/ Lolita Luna…/ Lola Lunita…/ Lola Luna".

Sobre las 15 horas, la abuela de Lola se retiró en taxi acompañada por familiares. En tanto, los padres de la chica se fueron por una de las salidas contiguas y lejos de la mirada de la prensa. La misma discreción tuvo lugar a la salida por parte de los concurrentes, muchos de ellos adolescentes compañeros de colegio o amigos de la víctima, que se negaron o evitaron hacer declaraciones sobre el caso que se encuentra en plena investigación por parte de la Justicia uruguaya. Apostados en un espacio verde frente a las columnas que indican el ingreso al cementerio, los cronistas, cámaras y asistentes esperaban incómodos la culminación de la ceremonia.

Los padres de Lola se encontraban en Buenos Aires desde el viernes por la mañana, cuando regresaron de Uruguay para establecerse en el lugar donde residía la joven, un apartamento ubicado en la zona de la Plaza Irlanda en el barrio porteño de Caballito. En tanto, el cuerpo de la joven llegó a Buenos Aires durante la mañana del sábado.

"Mi hijo es un perejil, no tiene nada que ver con esto"


"Mi hijo es un perejil, no tiene nada que ver", expresó ayer el padre del marido de la madrina de Lola Luna Chomnalez, quien estuvo detenido durante un día y medio como posible sospechoso de la muerte de la adolescente de 15 años, hasta que la jueza Rocha, Marcela López Moroy, ordenó su liberación por falta de pruebas en la madrugada del viernes 2.

Jorge Tuzinkevich, padre del hombre indagado por la Justicia de Rocha, dijo ayer en declaraciones al canal argentino Todo Noticias (TN): "Apenas salió en libertad mi hijo, a las 4 de la mañana (del viernes 2 de enero) habló conmigo. Me dijo que no podía creer lo que le estaba pasando".

Tuzinkevich, de profesión abogado, dijo que es de estilo que las personas del ámbito familiar de Lola fueran indagadas. "Pero no esperábamos que se lo fuera a acusar antes de que hubiera pruebas", indicó el padre del hombre indagado. "Mi hijo es inocente, ténganlo por seguro", afirmó.

Por otra parte, Tuzinkevich se refirió a las palabras del padre de Lola, Diego Chomnalez, que en declaraciones a medios de prensa sembró dudas sobre el marido de la madrina de su hija, a quien definió como un "examigo".

"A lo mejor dentro del dolor pudo salir algo del inconsciente. Tanto Diego como Adriana (la madre de la joven fallecida) tenían un concepto de mi hijo de primera. Lola ha estado en mi casa, yo la conozco personalmente. Sabe el dolor que tenemos por lo que le ha pasado a esta chica, es impresionante", agregó Jorge Tuzinkevich, quien señaló que "hay que respetar el dolor que está sintiendo" la familia de Lola.

El padre del hombre que está siendo investigado por el crimen de la adolescente indicó que su hijo ha recibido el apoyo de las personas que lo conocen. "Es respetado y querido en todos los ámbitos. Mi hijo ha recibido el apoyo de todos sus compañeros de trabajo, de la empresa, de sus amigos, familia, de todos", concluyó.

LA DESAPARICIÓN DE LA JOVEN LOLA CHOMNALEZ


Denuncia


En la noche del domingo 28, la madrina de la joven argentina Lola Chomnalez denunció en la Prefectura que su ahijada había desaparecido tras un paseo por la playa de Valizas. Señaló que la adolescente llevaba un libro y una mochila rosada y que había dejado el celular porque no tenía cobertura.

Aparición del cuerpo


El martes 30, un lugareño de Valizas y su hijo encontraron el cadáver de Lola a unos cuatro kilómetros del balneario camino a Aguas Dulces, en una zona de dunas bajas y frondosa vegetación. Apenas sobresalía de la arena un pequeño trozo del short de la joven.

Contradicciones


El martes la pareja de la madrina de Lola y su hijo de 14 años quedaron detenidos y en calidad de indagados a disposición de la jueza de Rocha, Marcela López, tras inconsistencias en sus declaraciones primarias sobre la hora de la desaparición de la joven. La madrina también fue indagada por el caso.

Testigos


Más de 12 testigos declararon ante la Justicia sobre la desaparición de la joven, entre ellos los que encontraron el cuerpo y un carpintero que dijo que vio a una persona canosa y de 1.6 metros de estatura siguiendo a Lola por la playa. La declaración de este testigo fue desechada.

Nueva investigación


A las 3.30 horas del viernes 2, la jueza López dispuso la libertad del detenido y de su hijo. El caso volvió a fojas cero. El Ministerio del Interior dispuso que una unidad especial de la Jefatura de Montevideo reinicie las investigaciones. En la tarde de ayer, este equipo realizó nuevas detenciones en Rocha.

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