La investigadora dejó una herida

Sendic culpa a Economía por costos que absorbió Ancap

Explicó US$ 800 millones de déficit por suba salarial a estaciones de servicio.

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Sendic defendió su gestión al frente de Ancap y cargó contra el equipo astorista. Foto: G. Pérez.

Raúl Sendic dijo ayer su verdad sobre el origen del déficit de Ancap y los negocios que investiga una comisión multipartidaria en el Senado. Aseguró que la empresa tuvo un aumento de costos de US$ 800 millones en cinco años (en pago de salarios a trabajadores de estaciones de servicios, incrementos de sueldos y regularización de funcionarios del ente) que nunca fueron reconocidos por el Ministerio de Economía, que en ese período se encontraba bajo la órbita del exvicepresidente y actual ministro de Economía Danilo Astori. En ningún momento hizo mención a la suba del dólar y su impacto en las deudas del ente, argumento que había sido utilizado por él y otros jerarcas en otras oportunidades.

Según dijo Sendic en conferencia de prensa, la razón fundamental del déficit, y no re- conocida por el MEF, fue un acuerdo salarial para 8.000 trabajadores de las estaciones de servicios en 2011. "Los trabajadores que ganaban $ 4.000 pasaron a cobrar un salario mínimo de $ 10.000", dijo. A eso se suma una resolución del Ministerio de Trabajo que estableció que las estaciones se regían por el convenio del comercio y no de la industria, esto implicó que se pagaran horas extras los fines de semana.

Dentro de la comisión, Sendic afirmó que Astori no le permitió trasladar a los precios los costos del pago a los estacioneros y sostuvo que el problema crecía a un ritmo de aproximadamente US$ 50 millones por año. Ayer, el presidente de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu), Daniel Añón, dijo a El País que efectivamente hubo en 2011 un nuevo convenio que aumentó el salario de los empleados de la estaciones de servicio. "Ese aumento en la paramétrica fue directamente para los empleados, no para los propietarios que no tocaron un peso. Incluso, hemos tenido aumentos de costos y nunca fuimos contemplados", indicó.

El expresidente de Unvenu, Héctor Parrella, dudó del impacto de esos aumentos salariales en las cuentas de Ancap. "En su momento alcanzaba con aumentar treinta centésimos el precio del litro de combustible para financiarlo. No entiendo cómo se llegó a ese déficit", dijo a El País.

A los US$ 50 millones por año que representaba el aumento de costos para el pago de los trabajadores de las estaciones de servicios, se deben sumar otros costos que, aclaró Sendic, tampoco fueron reconocidos por Economía. En esta lista están: el aumento de la masa salarial de los trabajadores de Ancap (equivalente al 37%) y la regularización de nuevos ingresos de trabajadores que el ente estaba obligado a incorporar por la ley de Presupuesto. Esto representó un 12% más de costos.

En todo momento Sendic dijo que estos US$ 800 millones de déficit acumulado "nunca se pudieron incorporar a la tarifa de combustible" por decisión de Economía. Incluso, presentó un mail de 2011 donde Ancap ponía en conocimiento del MEF toda la paramétrica del acuerdo con los estacioneros que motivaba aumento importante de los costos de distribución. "No cuestiono la decisión del equipo económico, lo que digo es que estos costos existieron. El equipo económico dijo en la comisión investigadora que son 800 millones de dólares en cinco años", señaló Sendic. Luego de eximirse de culpa, el vicepresidente argumentó que "no hay empresa en el Uruguay ni en América Latina que pueda resistir a este tipo de costos no reconocidos. Si cualquier empresa tiene US$ 800 millones que no los puede incorporar, efectivamente, la empresa tiene problemas", insistió. En ese marco, subrayó que la falta de reconocimiento de esos costos afectó directamente al patrimonio de la empresa que cayó a US$ 200 millones.

"No estoy diciendo que soy brillante gestionando, pero si uno tiene costos que se le incrementaron por determinados compromisos legales y no tiene ingresos que puedan asegurar el cobro, se puede decir que estamos en dificultades y al gobierno central le pasó lo mismo con el déficit", aseguró Sendic.

El vicepresidente negó que esta versión entrara en contradicción con la del equipo económico conducido por Astori. Durante su comparecencia a la comisión, el senador colorado Pedro Bordaberry le leyó los dichos de Astori y del exministro de Economía Fernando Lorenzo sobre las causas del déficit y le preguntó sobre el Consejo de Ministros de 2012, donde Astori advirtió que las empresas públicas estaban fuera de control. "No me llegó la advertencia de Astori", respondió Sendic en conferencia de prensa con una pequeña sonrisa dibujada en su rostro.

Tanto en la comisión como en la conferencia, Sendic dejó en claro que "nunca" recibió una orden del expresidente José Mujica de invertir deliberadamente. "Nunca nos dijo de ir a una inversión descontrolada. La empresa presentó sus presupuestos de inversiones y después fue realizando un ajuste", explicó. En esas correcciones de las inversiones hubo aumento de precios, por ejemplo en la planta desulfurizadora de La Teja que terminó costando US$ 400 millones. La justificación que dio Sendic para esto fue la suba del precio del acero y la gran cantidad de conflictos sindicales que demoraron la obra.

La versión de Sendic.

El vicepresidente Raúl Sendic admitió ayer que la fiesta de US$ 370.000 que organizó con motivo de la inauguración de la planta desulfurizadora de La Teja tuvo un "costo alto". Además dijo no tener conocimiento de que se gastaron US$ 600.000 en publicidad del evento y aclaró que las facturas las firmó el gerente de Servicios Compartidos y actual presidente del ente, José Coya.

Además esquivó responsabilidades al afirmar que la pauta de publicidad la asignaba la agencia La Diez, y que el directorio del ente resolvió adjudicarle los recursos anuales por unos US$ 10 millones. Desmintió a la gerencia de Relaciones Institucionales de Ancap, cuyo titular aseguró en su momento ante la investigadora que no se controlaba la pauta.

Acerca de Trafigura y el petróleo ecuatoriano, Sendic afirmó que "el negocio era legal" y que todos en el gobierno sabían que Ancap hacia el trading.

Consultado sobre la elección del proyectista para la construcción de un remolcador que nunca ha funcionado, Sendic se alineó a lo informado por el gerente de Logística de Ancap, Eduardo Lurner, en cuanto a que a la empresa RN Consultores la acercó la Armada y no fue idea de Ancap.

En relación al portland, Sendic dejó no muy bien parado al gerente de la División, Juan Romero, al sostener que fue él quien le dio la información de que en Uruguay no había empresas que tuvieran camiones tolva para llevar cal desde la planta de Treinta y Tres a Candiota en Brasil.

"La contratación de Exor fue una decisión de Pdvsa", dijo Sendic.

Con respecto a la vinculación con la empresa intermediaria Exor, que acaba de acordar con Ancap el pago de US$ 3 millones a cambio de no llevarla a juicio por el compromiso no cumplido de utilizar sus servicios en los negocios petroleros con Venezuela, el vicepresidente Raúl Sendic dio una diferente versión a la del gerente de Jurídica Leonardo Bianchi cuando compareció ante la comisión del Senado.

Exor fue representada en sus acuerdos con Ancap —que entiende que luego fueron desconocidos— por el dirigente frenteamplista Alejandro Steineck (dirigente de la Vertiente Artiguista que fue electo diputado suplente en 2005-2010 e integró la comisión de estrategia del Frente Amplio).

Bianchi había declarado que Exor se presentó ante Sendic cuando presidía el ente y que este avaló utilizarla como intermediaria. Pero ayer el vicepresidente dijo otra cosa. Sendic argumentó que a Exor no la acercó él sino Pdvsa y que él recién se enteró cuando Pdvsa le informó. Como prueba, presentó una carta de la compañía de Venezuela.

"Traje la carta de Pdvsa donde ellos designan a Exor como intermediario, no fue Ancap que eligió a Exor y fue Pdvsa que decidió saca a Exor", concluyó.

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