SALUD PRIVADA

Uno de cada seis usuarios cambiaría de mutualista en febrero

La “demora de especialistas” es la principal motivación para desafiliarse.

Cada febrero de abre el "corralito mutual" que permite cambiar de prestador de salud.
Corralito mutual. Foto: archivo El País

El primer día de febrero, luego de dos veranos de corralito, las compuertas de los prestadores de salud se volverán a abrir.

Casi 1.700.000 usuarios, de esos que están afiliados a una mutualista hace tres años o que fueron registrados de oficio en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), tendrán la chance de cambiarse de institución. Y parece que hay unos cuantos con la valija pronta para la mudanza.

El 17% de los usuarios de Montevideo y el área metropolitana evalúa cambiar de prestador este febrero. Algo más de la mitad de ellos está bastante convencido de la decisión. Así lo muestra el Monitor de Instituciones de Salud de Opción Consultores, a cuyos datos accedió en exclusiva El País.

En la capital y sus alrededores se concentra más de la mitad de la población nacional. Es allí, también, donde se centralizan las instituciones de mayor porte y las que suelen dedicar más recursos a la publicidad.

Son los centros de salud de Montevideo, a la vez, los que pierden comparativamente más dinero. Por eso, el estado de situación de la opinión pública de esta zona es un buen termómetro para evaluar qué podría acontecer entre el 1° y el 28 de febrero, en la apertura del corralito mutual.

“Las personas de edades intermedias (35 a 59 años), las de la región Norte de Montevideo y las de nivel socioeconómico bajo tienen mayor grado de propensión al cambio”, explica la socióloga María Fernanda Souza, la consultora responsable de la investigación.

Por cada afiliado, el Fonasa le paga al prestador de salud un estimando del gasto que ese usuario hará según su sexo y edad (una cápita). Es que el gasto sanitario tiene la forma de “U”: los bebés son los que más gastan (unos $ 7.000), ese valor decrece acorde la persona se desarrolla, tiene una suba en las mujeres en la edad del embarazo ($ 2.400), y un ascenso aún más pronunciado en los adultos mayores (los que superan los 74 años cuestan, en promedio, $ 5.500, un poco más en los varones por la prevalencia de enfermedades cardiovasculares).

“En teoría, si esas cápitas están bien construidas, los prestadores de salud no deberían perder dinero por si en la apertura del corralito captan más viejos o más jóvenes”, dice el economista Gonzalo Boreani, de la consultora CPA.

Herencia

“En este pequeño pueblo, llamado Anatevka, se puede decir que cada uno de nosotros es como un violinista sobre un tejado que trata de arrancar a su instrumento una agradable melodía mientras puede y sin romperse la cabeza. Y esto no es fácil, no crean. Ustedes preguntarán seguramente: ‘¿por qué no mantenemos aquí si es tan peligroso?’ La respuesta la puedo dar en seguida, nos mantenemos aquí porque Anatevka es nuestro hogar. Y ‘cómo mantenemos el equilibrio’, esto puedo contestarlo con una sola palabra: tradición”. Las mutualistas son para los uruguayos como este pueblo retratado por Tevye, el protagonista de la obra El Violinista sobre el Tejado.

No es el precio del ticket de los medicamentos ni la cantidad de camas en la internación lo que hace que un uruguayo se afilie por primera vez a una institución de salud. Es la tradición. El estudio de Opción Consultores muestra que el 54% de los usuarios de Montevideo y alrededores eligió el prestador por “tradición familiar” o porque sus padres los afiliaron ahí.

Pero el Monitor de Opción señala que, a pesar de la tradición, los usuarios sienten cada tanto la necesidad de cambiar de prestador. El estudio revela que el 4% de los encuestados está “insatisfecho” con el servicio brindado por su institución de salud. Pero son todavía más los que ven probable una mudanza este febrero.

¿El motivo? Las “demoras para ver especialistas” y la “superpoblación de afiliados” (que puede sea otra forma de decir lo mismo), son las principales razones que encuentra ese 17% que está evaluando un cambio.

Pero del dicho al hecho hay un gran trecho. En febrero de 2017, la última apertura del corralito, solo el 3,4% de los habilitados se cambió de prestador. Sucede que no todos los que evalúan un cambio, finalmente lo concretan.

Ocurre que “las propias instituciones despliegan estrategias publicitarias con el fin de retener a los usuarios”, cuenta Souza. Y acontece que el tedio de los trámites deja a varios interesados por el camino.

Las "claves" del corralito
Cada vez hay menos movimiento
Corralito mutual. Foto: archivo El País

El mes

La normativa establece que el corralito mutual se abre el 1° de febrero, sin importar que sea sábado, y cierra el 28 del mismo mes, sin tener en cuenta que el 2020 es año bisiesto.

La tendencia

Desde 2009, existe la “movilidad regulada” para cambiar de prestador de salud. Cada año fue en aumento la cantidad de habilitados para irse de una institución y afiliarse en otra, pero la proporción de movimientos registrados viene a la baja. Como en 2018 y 2019 no hubo apertura, hay mayor incertidumbre de qué pasará el próximo febrero.

Los ganadores

En la última apertura del corralito, en 2017, Cosem, Círculo Católico y la Médica Uruguaya, en ese orden, fueron las instituciones de la capital que más afiliados ganaron en relación al tamaño de la mutualista. Las dos primeras aumentaron su matriculación en más del 3%.

Los perdedores

De las 11 instituciones de salud privadas de Montevideo, hubo cinco que cerraron el año con número rojos. De ellas, solo una tuvo un resultado operativo “muy malo”, con pérdidas que superaron el 5% en relación a los ingresos.

Los recursos

De todos los prestadores privados del país, ninguno cuenta siquiera con tres médicos de familia en policlínica cada 10.000 afiliados, una de las metas que tenía el sistema.

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