LA MARCHA DE LA PANDEMIA

Plantean uso de plasma de recuperados ya vacunados contra el COVID-19

La propuesta, que será planteada hoy por el director del Hemocentro de Maldonado, Jorge Curbelo, en un comité de ASSE, reúne ya la aceptación de algunos expertos.

Comité de ASSE analiza hoy si modifica los criterios para ser donante de plasma. Foto: Ricardo Figueredo
Comité de ASSE analiza hoy si modifica los criterios para ser donante de plasma. Foto: Ricardo Figueredo

El 28% de las personas que se infectaron con coronavirus tiene posibilidades de donar plasma a pacientes contagiados. A un año de implementado el sistema en Uruguay, los expertos buscan nuevas alternativas para obtener anticuerpos que permitan a las personas superar la enfermedad.

Actualmente, una persona para poder donar debe haberse recuperado del COVID-19 hace más de 14 días y encontrarse antes de los tres meses del alta. También debe presentar una prueba de haber cursado la enfermedad, y tener entre 18 y 65 años, entre otras cosas.

Infectólogos, inmunólogos, hematólogos y hemoterapeutas, entre otros profesionales que integran un comité bajo la órbita de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), comenzarán a estudiar hoy si es posible que aquellos pacientes recuperados y que ya se vacunaron contra el COVID-19 (es decir, que tienen el alta hace más de tres meses), también sean donantes de plasma.

La propuesta, que será planteada por el director del Hemocentro de Maldonado, Jorge Curbelo, que integra este grupo, reúne ya la aceptación de algunos expertos. Sin embargo, algunos prefieren aún esperar la evidencia científica que así lo respalde.

Curbelo señaló a El País que “potencialmente podría ser una fuente muy buena de obtención de anticuerpos” aunque, admitió, “podría ser cuestionable desde el punto de vista ético”, dado que el tratamiento en un vacunado supone estimular por un lado y extraer por el otro, al momento de donar.

Incluso contó que en el centro que dirige hay varios pacientes que están dispuestos a donar plasma, pero no lo pueden hacer dado que ya se agendaron su primera dosis.

Los profesionales entienden que para ello es necesario que los infectólogos se expidan.

En el Ministerio de Salud Pública (MSP) explicaron ayer a El País que la propuesta es pertinente. Fuentes no oficiales consultadas indicaron que “en el vacunado, los títulos de anticuerpo son muy altos”.

Donación de plasma de recuperado de coronavirus en el Hemocentro de Maldonado. Foto: Ricardo Figueredo
Donación de plasma de recuperado de coronavirus en el Hemocentro de Maldonado. Foto: Ricardo Figueredo

De todas maneras, los informantes entienden que si bien se suelen medir los denominados títulos, también hay una segunda variable a considerar que es la “inmunidad celular” programada para activarse cuando se detecte el virus. “Hay mucha incertidumbre y aprendizaje sobre esto”, apuntó la fuente.

Para el inmunólogo Álvaro Díaz, “lo esperable es que quien tuvo COVID y se vacunó, llegue a niveles más altos , porque tendrá por dos vías anticuerpos generados”. El médico contó que justamente ayer el tema estuvo planteado en varios grupos de colegas.

“Es una duda muy válida. Yo no veo la razón teórica por la cual no se les pida a los recuperados y vacunados, porque los vacunados con Pfizer tienen niveles muy altos de anticuerpos”, señaló el experto.

Incluso contó que está demostrado que las vacunas de Pfizer son las que generan más títulos de anticuerpos, aunque aclaró que, por ejemplo, las dosis de Sinovac no están contempladas en esos estudios.

Por su parte, el hemoterapeuta Felipe Lemos, quien aún no tiene una posición tomada al respecto, subrayó la importancia de la utilización de plasma convaleciente en personas infectadas, principalmente “en pacientes mayores de 65 años con comorbilidades que desarrollan la enfermedad”.

De hecho, el experto citó un reciente estudio argentino con el que “se demostró que un alto (nivel de) plasma convaleciente con un alto título de anticuerpos, reduce la progresión de la enfermedad en un 48% con respecto a los tratados versus los no tratados”. También subrayó que la utilización del plasma ha demostrado disminuir “la progresión de la enfermedad a enfermedad grave, que era de un 31% en los no tratados, a un 16% en los tratados”. Esto en aquellos pacientes con inicio de síntomas en menos de 72 horas.

Seguimiento de los estudios.

En ASSE las autoridades siguen con atención los avances con respecto a los eventuales usos del plasma convaleciente dado que en el tema hay dos bibliotecas.

“Hay dos versiones: una que dice que (el plasma) sirve mucho -los argentinos dicen eso-, que sirve por lo menos igual que los anticuerpos que tuvo la enfermedad; y otros que dicen que no es lo mismo, que no se reponen los anticuerpos”, señaló una fuente del organismo a El País.

Desde ASSE detallaron que esperan los avances de una serie de informes que pretenden puedan indagar en la cantidad de títulos de anticuerpos que genera una persona que se vacunó con Pfizer o Sinovac.

Donación de plasma de recuperado de coronavirus en el Hemocentro de Maldonado. Foto: Ricardo Figueredo
Foto: Ricardo Figueredo

En ASSE aguardan poder evacuar todas estas interrogantes hoy, cuando se reúnan distintos especialistas que vienen analizando el tema.

En la reunión de esta jornada también estará sobre la mesa el uso de plasma de pacientes que aún no fueron inmunizados, e incluso las distintas condicionantes para ser un donante, entre ellas, no tener enfermedades transmisibles.

El grupo fue creado en enero luego de que la Fundación Infant de Argentina publicara un estudio randomizado doble-ciego y contraplacebo, que evaluó la eficacia de la administración de plasma con altos títulos de anticuerpos en adultos mayores con enfermedad leve. El estudio demostró que su aplicación disminuye un 60% la posibilidad de que los pacientes requieran oxígeno durante la enfermedad.

La investigación, a cargo del director de la fundación, Fernando Polack, evidenció que a través del empleo del plasma es posible evitar que el COVID-19 se transforme en una enfermedad respiratoria grave, siempre que se administre dentro de las primeras 72 horas de la aparición de los síntomas. Estos estudios son seguidos de cerca por los expertos uruguayos que promueven la donación de plasma convaleciente.

El plasma es uno de los componentes de la sangre, un líquido amarillento que representa el 55% del volumen de la sangre. En él se encuentran los anticuerpos generados por una persona tras superar el coronavirus.

Cómo y dónde donar plasma

En Uruguay se realiza el tratamiento con plasma de recuperados en personas de 65 a 74 años con una o dos comorbilidades y en personas de más de 75 años. Se puede donar en el Hemocentro de Maldonado, que además cuenta con la posibilidad de movilizarse a los departamentos en los que haya posibles donantes. También se puede aportar mediante el Servicio Nacional de Sangre. La duración del proceso es de unos 40 minutos y de lo que dona una persona se pueden sacar dos dosis para tratar a personas infectadas con coronavirus.

Entre 20% y 30% de las personas recuperadas de COVID presentan una cantidad suficiente de anticuerpos para ser donantes. Esto se comprueba tras la extracción y análisis de una muestra en la que también se descartan enfermedades transmisibles. Estas muestras se toman a domicilio y en todos los departamentos donde hay posibles donantes.

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