SALUD

Piden aplicar decreto a alimentos importados

Cambadu exige aplicarles la medida sobre las grasas trans

El Poder Ejecutivo decretó disminución de las grasas trans. Foto: AFP
El Poder Ejecutivo decretó disminución de las grasas trans. Foto: AFP

El combate a las enfermedades no transmisibles es una de las banderas del presidente de la República Tabaré Vázquez. Por eso, el consumo de alimentos saludables, libres de grasas trans, es la nueva apuesta del gobierno, que aprobó en abril un decreto que busca disminuir las grasas en los comestibles. Sin embargo, la medida ya genera polémica porque supone el control de los alimentos que se producen en Uruguay y no de aquellos que son importados.

El presidente del Centro de Almaceneros, Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu), Daniel Fernández, dijo a El País que "Uruguay está invadido de productos importados, ellos no van a bajar y tampoco van a producir diferentes fórmulas para un mercado pequeño como el nuestro". Fernández señaló que el decreto "es una medida que en los papeles es magnífica pero que en la realidad después hay que ver porque tenemos fronteras con Argentina y Brasil que nos han invadido con productos". Sin embargo, en el artículo 4 del decreto se especifica que la normativa regirá no solo para los elaboradores sino también para los importadores y fraccionadores.

El decreto dispone la "disminución progresiva de grasas trans de producción industrial como ingrediente en los alimentos a ser librados al consumo en el territorio nacional". Por otro lado, establece "un plazo máximo de 18 meses a la industria alimentaria para la reducción de las grasas trans de producción industrial, estableciéndose que el contenido no podrá ser mayor a 2% del contenido total de las grasas en aceites vegetales y margarinas destinadas al consumo directo, y mayor a 5% del total de grasas en el resto de los alimentos".

Para su cumplimiento, el Poder Ejecutivo concede cuatro años a la industria alimentaria para que el contenido de grasas trans no sea mayor a 2% del total de grasa, tanto en alimentos de consumo directo como en ingredientes de uso industrial. A su vez, el incumplimiento de lo establecido por el Ejecutivo "dará lugar a la aplicación de las sanciones que correspondan".

Cambadu entiende que "las fallas del Estado son siempre las mismas, es la falta de controles". Fernández dijo a El País que en Uruguay "la industria se irá adaptando lentamente y es algo que les exigen aunque no es fácil". Pero consideró positivo el anuncio porque va "en beneficio de la población".

Por su parte, la asesora en nutrición para el Ministerio de Salud Pública (MSP), Isabel Bove, explicó que el proyecto de disminución de grasas trans ya está vigente en Argentina hace cuatro años. Bove señaló que en la década de los setenta, "se observó que las grasas saturadas elevaban el colesterol, como la vacuna, la del cordero, la manteca y otros aceites vegetales que como la grasa de cacao, producían un riesgo para las enfermedades cardiovasculares".

Como respuesta a esta situación, las empresas comenzaron a elaborar margarinas para sustituir la manteca o aceites vegetales para ocupar el lugar de las frituras, pero finalmente se constató que "la población que consumía más grasa, tenía más riesgo de enfermedad".

En Uruguay las enfermedades cardiovasculares causan el 28% de las muertes. Por eso, se impulsa una política de salud con la que se busca disminuir los factores de riesgo que causan las Enfermedades No Transmisibles (ENT) como las cardiovasculares, cáncer, diabetes, y las respiratorias, entre otras.

Uruguay no solo aprobó varias medidas de lucha antitabaco, sino que se distinguió por otras tendientes a la alimentación saludable como las que buscan la reducción del uso de sal en bares y restaurantes o aquellas que promueven la práctica de alguna actividad física. Bove señaló que gracias a la medida "el ciudadano no tendrá que preocuparse por que las grasas trans estén en los alimentos". El año pasado Uruguay fue la sede mundial de una conferencia sobre las ENT. En ese ámbito, Vázquez hizo especial énfasis en el impacto económico que tienen las enfermedades no transmisibles en América Latina y el Caribe. "Se destinan US$ 50.000 millones por año para tratar las enfermedades y sus consecuencias, dinero que puede volcarse a otras políticas públicas", dijo.

"No habrá impacto muy importante"

El presidente de la Cámara Industrial de Alimentos (Ciali), Fernando Pache, indicó a El País que si bien la medida significa que las empresas deban modificar la composición de los alimentos, estas ya estaban enteradas hace más de seis años de que este cambio sucedería. "La Ciali así como los elaboradores de materias primas para la industria, hace seis, siete u ocho años estaban prevenidos de este cambio que iba a adoptar el MSP", indicó. El titular de la cámara agregó que "en principio entendemos que no habrá un impacto muy importante a nivel comercial de la industria". Hoy se reunirá el Departamento Técnico de la Ciali para abordar el tema.

También en el Ministerio de Salud Pública se informó a El País que la industria ya estaba enterada desde hace tiempo de la nueva reglamentación del gobierno que apunta a reducir el componente de grasas trans en los alimentos.

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