"TENEMOS MIEDO"

Funcionario y militante gremial del Vilardebó suma denuncias de abuso sexual y sigue trabajando

Sigue desempeñándose en el hospital debido a una política de ASSE.

Hospital Vilardebó. Foto: Fernando Ponzetto.
Hospital Vilardebó. Foto: Fernando Ponzetto.

Un funcionario del Hospital Vilardebó tiene ocho denuncias dentro de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y una de ellas fue derivada a la Justicia, según informaron fuentes del organismo a El País.

El trabajador fue denunciado dos veces por abusar sexualmente de pacientes, otras dos veces por malos tratos a usuarios del hospital y el resto de las denuncias se dividen entre otros motivos como inasistencias reiteradas a trabajar.

Más allá de la cantidad de reclamos en contra del mismo funcionario, este continúa desempeñándose en el hospital. Esto tiene que ver con la política de la ASSE, porque hasta que no haya una resolución de la Justicia y se compruebe que es culpable, no se lo puede desvincular del organismo público.

De las ocho denuncias que recibió el hombre, solamente dos investigaciones siguen abiertas. El resto, según pudo constatar El País a través de fuentes de ASSE, figuran como “retenidas” en la dirección del Hospital Vilardebó. Además, el archivo con los antecedentes del funcionario “nunca llegó” a la cúpula de la Administración, a pesar de que la primera denuncia en su contra data de 2018, según los ocho expedientes a los que accedió El País.

Los motivos de la retención de las denuncias en la dirección del hospital no están claros. Es posible que el abogado del centro esté analizándolas.

“Tenemos miedo y es importante que se sepa que él sigue trabajando aquí a pesar de la cantidad de denuncias”, dijo una fuente del hospital al respecto.

Al igual que la fuente, otros funcionarios con los que se contactó El País están preocupados por la presencia del funcionario denunciado en el centro de salud. Sin embargo, el trabajador no tiene motivos justificados para irse ni tampoco ASSE tiene las herramientas para desvincularlo o apartarlo del cargo hasta que haya una resolución.

El País intentó ponerse en contacto con el director del Hospital Vilardebó, Federico Sacchi, pero este no deseó hacer declaraciones al respecto. De todas maneras, fuentes de ASSE comunicaron lo siguiente con respecto al caso: “El trabajador fue suspendido por el máximo tiempo que establece la normativa que son 180 días y también intervino la Justicia, estando la denuncia en las etapas finales. Vencido el plazo máximo de suspensión, como medida precautoria se le asignó funciones ajenas al contacto con pacientes. Las demás denuncias están en curso y bajo secreto de sumario”.

Los 180 días en los que el funcionario estuvo apartado del cargo ocurrieron en el 2018, tras la primera denuncia en su contra, que fue por un supuesto abuso sexual a una paciente de la sala 23 del hospital.

Al regresar a sus funciones, tal como indicaron desde ASSE, el trabajador que originalmente se desempeñaba como enfermero pasó a otra oficina del Hospital Vilardebó.

Además, se desconoce cuál de las ocho denuncias es la que fue derivada a la Justicia y estaría “en las etapas finales”.

La espalda del sindicato

El funcionario en cuestión es uno de 800 trabajadores del Vilardebó que pertenece a la Federación de Funcionarios de la Salud Pública (FFSP).

Según supo El País, tras haber recibido la primera denuncia en su contra, el trabajador “se acercó” al sindicato en búsqueda de asesoramiento legal, pero no tuvo el respaldo de sus compañeros.

“Como sindicato queremos dejar claro que no defendemos nada vinculado a este tipo de causas, sobre todo tratándose de maltratos o abusos a pacientes”, subrayó el dirigente de la FFSP, Pablo Silva, quien además es trabajador del Vilardebó.

A pesar de que el sindicato de base le dio la espalda, el funcionario actualmente sigue militando en la Federación, que depende de la Confederación Obrera de Funcionarios del Estado (COFE).

“Honestamente, no lo conozco”, dijo a El País el secretario general de COFE, Martín Pereira.

Según Pereira, desde la agrupación se está “esperando” para ver si las denuncias en su contra son ciertas o no “para evaluar qué medidas tomar”.

El gremialista enfatizó en que el trabajador del Vilardebó “no es dirigente” de la FFSP y “simplemente sirve de apoyo a la Secretaría”. “Le he dicho ‘hola’ y ‘chau’ cuando nos cruzamos, pero nada más”, sostuvo el vocero de COFE.

Por su parte, el representante de la FFSP para el hospital psiquiátrico, Pablo Silva, explicó: “Nosotros no intervenimos en su caso en el 2018 y tampoco lo defendimos, por lo tanto, es posible que por eso no vino más a hablar con nosotros y directamente va a la central”. Para Silva “todo esto desprestigia la gran labor” que hacen los trabajadores del Vilardebó.

“Nosotros no vamos a defender nada que sea en contra de los pacientes. Incluso estamos en una lucha constante para que este hospital no cierre y queremos buenos funcionarios que quieran a los pacientes porque nosotros tenemos que brindarles la mejor atención posible. Es simple: todos nosotros comemos gracias a los usuarios”, dijo el dirigente sindical.

En total, cuatro de las denuncias en contra del funcionario se formalizaron en 2018, tres en 2021 y una en 2022.

Para el representante de la FFSP “tiene poco sentido” que “las investigaciones administrativas tengan un nivel de demora tan grande”. “Es necesario que den garantías a todos y deben tener una celeridad como para tener la verdad en el menor lapso de tiempo. Estamos hablando de cosas muy delicadas y por eso es necesario saber qué hacer con los funcionarios”, remarcó Silva.

La carta firmada por pacientes de sala 11

La sala 11 del Vilardebó es una de las más temidas por los funcionarios del hospital. Allí se recibe a los privados de libertad que tienen una “condición psiquiátrica pertinente” como para estar internados en el lugar, según explicó una fuente del centro de salud.

Con fecha al 19 de abril del 2018, un licenciado en enfermería elevó a la entonces directora del centro, Alejandra Caputi, una carta firmada por más de 15 pacientes internados en la sala 11 del hospital con el fin de solicitar que el funcionario que luego fue denunciado ocho veces dejara de realizar las guardias nocturnas en ese lugar.

“En el turno de la noche él nos da medicación de más, nos prepotea y hace enredo con los pacientes para que nos peleemos entre nosotros”, dice la carta a la que accedió El País. Además de la supuesta sobremedicación, los usuarios de la sala 11 remarcan en la carta que el trabajador “como enfermero no sirve para la sala”. “No lo queremos más acá”, finaliza el texto escrito en lapicera negra y mayúsculas.

Antecedentes

Por qué se repite en la salud mental

Más allá de que el funcionario del Hospital Vilardebó solamente fue denunciado y aún no resultó condenado, en los últimos años ha habido cierta repetición de casos de abuso y maltrato a pacientes de salud mental, sobre todo en el sector público, tanto entre usuarios como de parte de funcionarios.

En agosto de 2015 se constató un caso de violación en el Hospital Viladerbó a un paciente de 29 años que había sido derivado esa semana desde el Cotolengo Don Orione.

Un enfermero encontró al joven que estaba atado y además presentaba signos de haber sido sometido sexualmente en reiteradas oportunidades.

El joven señaló a otro interno, recluido por hechos delictivos, como el autor de la violación. La instrucción del presumario dejó en evidencia algunas fallas en el sistema de alarma del hospital. Entre ellas, las cámaras de seguridad sin funcionar, el libre acceso a la víctima que tuvo el violador y el procedimiento seguido una vez conocido el incidente.

Otro caso ocurrió en 2016, cuando la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) destituyó a un funcionario y sumarió a dos por casos de abuso y acoso sexual en el Vilardebó y también en la Colonia Etchepare y Santín Carlos Rossi. Uno de los funcionarios que fue sumariado en ese momento “incurrió en una desviación de conductas con pacientes del Pabellón 9, dirigiéndose a los mismos con expresiones inapropiadas de tenor sexual, así como utilizando una linterna-picana y por haber mantenido relaciones sexuales con un paciente que allí se aloja”, de acuerdo con lo que establecía una resolución interna de ASSE.

El entonces director de salud mental de ASSE, Horacio Porciúncula, expresó en su momento que se estaban llevando a cabo “mayores controles del personal” para que no vuelvan a suceder situaciones similares. “Estos son aprendizajes para que cosas como estas no vuelvan a pasar nunca más”, agregó allí el jerarca.

Además, en febrero de 2021 la dirección del Vilardebó decidió iniciar una investigación administrativa luego de que se formalizó una denuncia por un paciente que había sido atado a una cama sin un colchón debajo y sin explicación justificada para hacerlo.Una foto que se divulgó en las redes sociales en ese momento mostraba al paciente del centro psiquiátrico atado a la cama con una única sábana colocada entre la parrilla de la cama y su cuerpo. Se desconoce cuáles fueron los resultados de la investigación.


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