LA MARCHA DE LA PANDEMIA

¿Cuántos casos activos de COVID-19 hay en tu barrio? Mirá este mapa interactivo de Montevideo

En todos los barrios de Montevideo hay diez o más personas que cursan la enfermedad del COVID-19. El municipio B es el que concentra más casos activos en relación al tamaño de su población.

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El virus que causa la enfermedad del COVID-19 está extendido por todo Montevideo. Literal. En cualquiera de los barrios de la capital residen diez o más personas que están cursando la infección. Pero mientras en algunos de estos barrios hay más de 80 casos constatados (como sucede en Pocitos, Cordón, La Paloma y Casabó), en otros no llegan a la quincena (Parque Rodó, Paso de las Duranas, Atahualpa y Jacinto Vera).

Antes de continuar, vale una advertencia: el Área de Información del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), que es quien ubica en el mapa el lugar en que cursa la infección aquella persona que dio positivo, tiene georreferenciadas unos 2.690 activos de más de 4.000 que hay en Montevideo. La diferencia surge por dos motivos: la falta de técnicos abocados a la tarea (el Área de Información cuenta con solo cuatro funcionarios para todo el manejo de datos y visualizaciones), y la mala calidad de la información sobre algunos pacientes que, aunque fueron contactados, todavía resta conocerse con precisión su domicilio.

Los datos que se presentan en esta nota son sobre aquellos casos ya georreferenciados. Eso significa que se trata del cálculo más conservador posible y que, en cualquiera de los barrios o municipios mencionados, podrían haber más positivos.

En este sentido, la división por municipios es, por extensión territorial y densidad de población, una escala que permite acercarse a algunas conclusiones. El Municipio B es el que tiene más incidencia de la infección del COVID-19: al menos 250 personas cursan la enfermedad cada 100.000 habitantes. No solo eso, por tratarse del municipio más pequeño es donde está más concentrada la población que atraviesa la infección: 31 por kilómetro cuadrado.

Parte de este escenario del Municipio B se explica porque, entre sus límites geográficos, nuclea a algunos barrios con alta circulación del virus: Cordón (al menos 99 casos), Ciudad Vieja (66), Centro (59) y una fracción de La Aguada (53). En el resto de barrios de ese municipio hay menos de 50 activos georreferenciados.

La Ciudad Vieja es, en relación al tamaño de su población, el barrio que registra más activos cada 10.000 habitantes: son 53.

En el polo opuesto está el Municipio E. Pese a haber sido la zona donde se detectaron los primeros positivos del país -tras el famoso casamiento de marzo-, hoy tiene la menor incidencia de la capital: 143 personan cursando el COVID-19 cada 100.000 habitantes. No solo eso, Carrasco y Punta Gorda, esos barrios que habían sido señalados con el dedo por haber ostentado el título de “zona de mayor circulación viral” en las primeras semanas de pandemia, ahora cuentan con 19 y 16 activos respectivamente.

Dentro del municipio E, que tiene unas ocho personas transitando la infección por kilómetro cuadrado, la Unión es el barrio con más casos: 62. Le siguen Malvín (50), Las Canteras (34), Tres Cruces (33) y Malvín Norte (31). Todo el resto tiene menos de 30 casos. Al menos entre los ya georreferenciados.

Cómo influye la densidad.

En abril, el virus había cruzado avenida Italia -como se le dice simbólicamente a la zona menos costera y acaudalada de la capital- y se había adentrado en una veintena de barrios. Todavía eran casos “salpicados”, que se explicaban por brotes, y no existía la transmisión comunitaria.

Así fueron pasando los meses -incluido junio cuando se pensó que Uruguay iría a vencer al COVID-19 porque hubo varios días consecutivos en los que reportaba cero casos- hasta que en el último trimestre de 2020 empezó el crecimiento de la movilidad y la transmisión.

Tanto es así que, para diciembre, había activos diseminados por todos los barrios. Fue entonces que el director del Sinae, el coronel retirado Sergio Rico, construyó una hipótesis: “en este momento, donde más se concentra la población sería donde hay más personas transitando la infección”.

La distribución geográfica de los activos a la que accedió El País muestra que la hipótesis del jerarca no se podría confirmar del todo: si bien es verdad que el barrio con más habitantes es el que reúne más casos (Pocitos, con al menos 102), el municipio CH, que es el más densamente poblado, es el segundo municipio con menos incidencia: 157 activos cada 100.000 habitantes. También es el segundo con menos casos en números absolutos.

Punta Carretas, uno de los barrios de este municipio y que tiene solo georreferenciados 23 activos, es, según el tamaño de su población, la zona con menos incidencia de personas cursando la enfermedad: son 10 cada 10.000 habitantes.

Según Lercy Barros, responsable del Área de Información del Sinae, “un parámetro clave en la tasa de contagios es el número de contactos entre la población susceptible y la infectada. Es ese sentido, es muy importante tener información acerca de la estructura de contactos de la población. ¿Cuántos contactos tenemos por día? ¿Depende eso de nuestra edad? ¿De nuestra actividad laboral? ¿De nuestro nivel socioeconómico? La lista sería muy extensa. La distribución demográfica es clave, también la composición de los hogares”.

La literatura científica internacional sugiere que, en tiempos de transmisión comunitaria del virus, el hacinamiento adentro de los hogares o el uso masivo del transporte público podría tener más peso que la densidad poblacional del barrio. Así se comprobó en la ciudad de Nueva York, donde el COVID-19 fue especialmente duro con los más vulnerables.

Uno de los datos más “preocupantes” de la diseminación del virus en Montevideo es que en Casavalle, el barrio en que seis de cada diez tienen al menos una necesidad básica insatisfecha, hay al menos 71 personas cursando la infección.

La Paloma y Tomkinson, otra de las zonas con más porcentaje de población con al menos una necesidad básica insatisfecha (47,4% según el censo de 2011), existen 88 casos. Y en Casabó, Pajas Blancas, también en contexto crítico, hay 84.

Un trabajador de la salud en las inmediaciones del Palacio Legislativo muestra un test diagnóstico de COVID. Foto: Estefanía Leal
Un trabajador de la salud en las inmediaciones del Palacio Legislativo muestra un test diagnóstico de COVID. Foto: Estefanía Leal

En el Municipio A, que el más grande en población y en territorio (en ese sentido es menos densamente poblado que el Municipio CH), son al menos 483 las personas que cursan la infección. Pero el área territorial es tan amplia (más de 144 kilómetros cuadrados) que, si se divide a los activos por kilómetros cuadrado solo quedan tres.

El Cerro, allí donde está la elevación que le da nombre a la ciudad, tiene 75 activos (es el sexto barrio con más casos en cifras absolutas). Mas al oeste de la fortaleza, en Casabó, los activos trepan a 84 (el cuarto barrio más alto).

Pero más que un ranking, esta foto es una muestra más de que el virus no reconoce fronteras y que en Montevideo está extendido a todos los barrios.

Producción infográfica: Faustina Bartaburu y Valentina Caredio

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