ESCENARIO SANITARIO

COVID-19: en cuatro días hubo contagios de niños en 36 escuelas públicas

“Los niños tendrían que estar vacunados, sí o sí, antes del comienzo del próximo año lectivo”, dice María Catalina Pírez, catedrática de Pediatría y presidenta de la Lucha Antituberculosa.

Una maestra desinfectando un salón de clases en una escuela pública. Foto: Leonardo Mainé (Archivo)
Una maestra desinfectando un salón de clases en una escuela pública. Foto: Leonardo Mainé (Archivo)

Los niños antes estaban al final de la cadena de contagios, pero ahora concentran la propagación del coronavirus en Uruguay. Al menos 36 escuelas públicas reportaron nuevos casos positivos de COVID-19 en los últimos cuatro días. Y Primaria -que nuclea a la población en que la vacunación no ha sido autorizada- reúne el 80% de los infectados que notifica el sistema educativo. Ante este “nuevo escenario de la enfermedad”, algunos pediatras entienden que “el terreno está allanado” para la vacunación a menores de 12 años.

La escuela N° 180 de Progreso, la Simón Bolívar de Pocitos, la 172 de La Paz, la Estados Unidos, y la 159 de Paso de la Arena son algunas de las instituciones públicas que han reportado brotes esta semana y en las cuales algunos padres pidieron el cese temporal de las actividades presenciales. En otros colegios privados, como el Seminario, los brotes significaron el cierre de un nivel completo en Primaria (aunque Codicen no lleva esa estadística). En este contexto la ANEP exhortó a que no vayan a la escuela los niños que tengan algún familiar en cuarentena o a la espera de un resultado del test diagnóstico.

Según el pediatra e infectólogo Álvaro Galiana, Uruguay asiste a un “cambio de paradigma: el niño pasó a enfermarse en la escuela y ya no en el seno de su hogar”. ¿Por qué? “Casi toda la comunidad está vacunada y los niños pasaron a ser el nuevo reservorio”.

Eso se ve reflejado en la dinámica escolar: más de 200 escolares en centros públicos dieron positivo al coronavirus en lo que va de octubre y se les suman “miles” de cuarentenas preventivas de los contactos directos.

Pero el incremento de los contagios en niños no se ve expresado en un aumento de las internaciones a causa de esta enfermedad. Hasta el mediodía de ayer, por ejemplo, el hospital pediátrico Pereira Rossell no tenía siquiera un niño hospitalizado con COVID-19. En este sentido, dice Galiana, “esta sigue siendo una enfermedad leve en la mayoría de los niños y eso ejerce menos presión para la autorización de la vacunación en menores de 12 años, aunque es muy probable que los niños vayan a estar dentro de la población vacunable antes de marzo”.

María Catalina Pírez, catedrática de Pediatría y presidenta de la Lucha Antituberculosa, da un paso más: “Los niños tendrían que estar vacunados, sí o sí, antes del comienzo del próximo año lectivo”. En una ponencia que brindó ayer en las jornadas científicas de Infectología, Pírez aseguró que “para los pediatras esta es una decisión sencilla: cada vez hay más evidencia de que los beneficios de la vacunación son muchos más que los eventuales efectos secundarios que puedan existir y todavía muchísimos más que las consecuencias post-Covid”. Galiana coincide.

Chile, el primer país en América Latina que dio inicio a la vacunación en niños, ya ha administrado 926.511 dosis a la población entre seis y 11 años. Según una fuente de la sanidad de ese país, “no ha habido ninguna bandera roja (como les llaman a los efectos graves o fuera de la norma a causa de la vacunación)”.

China notificó solo 1.779 casos adversos (incluyendo simples dolores de brazo o de cabeza) en más de 40 millones de niños y adolescentes que habían sido vacunados.

Vacunación: ¿cuándo?

Si bien hay ocho países que ya están vacunando a niños, ninguna de las prestigiosas agencias reguladoras de medicamentos ha dado su autorización. El próximo martes se reunirá la agencia de gobierno estadounidense (FDA) y eso podría marcar un punto de inflexión en la toma de decisión a escala planetaria.

Vacunación contra el COVID-19. Foto: Leonardo Mainé.
Vacunación contra el COVID-19. Foto: Leonardo Mainé.

La American Academy of Pediatrics está presionando a la FDA para que acelere la habilitación de la vacunación en niños, en un país en que el 27% de los contagios se concentra en los menores de 12 años.

Cuando Uruguay aprobó la vacunación en adolescentes (que ayer fue calificada por Pírez como “muy exitosa” y que se refleja en menos de 30 contagiados en liceos y UTU en todo octubre), había esperado la validación del FDA. Ahora, con los niños, la expectativa de los científicos uruguayos es similar porque “es muy probable que la vacunación sea con Pfizer, la que resultó ser la vacuna más exitosa hasta el momento, y que con cientos de millones de dosis dadas ya quedó demostrada su seguridad”, dijo Galiana.

Solo Israel está usando esta tecnología de ARN mensajero en niños de cinco a 11 años, específicamente en aquellos con factores de riesgo. Las farmacéuticas Pfizer y BioNTech anunciaron a fines de setiembre que los resultados de las últimas pruebas clínicas habían generado una “robusta” respuesta de anticuerpos.

Los “buenos” resultados toman en cuenta que la dosis usada en niños es tres veces inferior a la de adultos: en vez de 30 microgramos se administran 10. Eso “abarataría los costos” de las vacunas, explicó Galiana.

El resto de países que ya están vacunando a niños han optado por tecnologías que ya se venían aplicando en niños, como el virus inactivado o las proteínas, y con pautas iguales a las de adultos. Sin embargo, el inmunólogo Gualberto González explicó, dado que los niños enferman de manera leve, que lo más relevante en ellos sería una vacuna que “cortara la transmisibilidad”. Y Pfizer ha resultado ser la más eficaz en ese sentido.

Tanto González como Pírez coinciden en que “no sería oportuno” dejar al libre albedrío la chance de que los padres optaran por si quieren vacunar a sus hijos con Pfizer o Coronavac. “La pauta tiene que ser una sola y con un mensaje claro”, dijo la catedrática de Pediatría.

La comisión de vacunas todavía no tiene sobre la mesa el análisis del asunto. El Ministerio de Salud Pública no quiso adelantar posturas, y tampoco la información pública de cuántos de los contagios activos son menores de 12 años.

Claves que inclinan la balanza de vacunación

Variante Delta. De las últimas secuenciaciones del genoma del virus que realizaron los científicos en Uruguay, todas eran de la cepa de preocupación Delta. Se ha comprobado que esta variante es más transmisible en espacios cerrados, entre ellos los centros educativos. Al respecto, la pediatra Catalina Pírez dijo: “La vacunación en niños contribuirá a mitigar la amenaza de las nuevas variantes como Delta. Tenemos la oportunidad de evitar los problemas que han sufrido otros países”.

Efectos adversos. Los niños atraviesan la infección, por lo general, de manera leve. Pero existen casos de enfermedad grave, e incluso Uruguay reportó tres fallecimientos en menores de 15 años. A su vez, el país notificó al menos 40 casos del Síndrome Inflamatorio Multisistémico (MIS-C), una inflamación severa y generalizada que ocurre entre dos y seis semanas luego de haber padecido COVID-19. Según Pírez, “también hay que tener en cuenta que, si bien no es frecuente, el COVID duradero es una realidad en niños”.

Ser niño. “La consideración de la vacunación COVID-19 en niños debe tener en cuenta que han sido afectados en la imposibilidad del aprendizaje presencial debido al cierre de escuelas, junto con la interrupción de los beneficios para el desarrollo que la experiencia social conlleva”, justificó el comité científico chileno que autorizó la vacunación en menores de 12 años.

Opinan los que saben.

Álvaro Galiana | Director del Pereira Rossell
Álvaro Galiana
Sobre la mesa
“Uruguay no está en una situación epidemiológica en la que requiera una decisión inmediata sobre la vacunación en niños, pero sí tiene que estar arriba de la mesa y es muy probable que los niños tengan que estar vacunados antes de marzo”.
María Catalina Pírez | catedrática de Pediatría
María Catalina Pírez
Impacto social
“La vacunación en los niños les otorgará protección individual, contribuirá a disminuir contagios y a mitigar el impacto social. Les permitirá una continuidad en el proceso educativo, la posibilidad de asistir a fiestas y campamentos”.
Gualberto González | Catedrático de Inmunología
Gualberto González
La transmisión
“Los niños se infectan, por lo general, con pocos síntomas. Por eso en esta población sería conveniente pensar en una vacuna que tienda a cortar lo máximo posible la transmisibilidad. Eso les permitiría a los niños mantener lo más posible su vida social, la asistencia a la escuela”.
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