INSEGURIDAD

Confirman el riesgo de una explosión en el Hospital Vilardebó

Venció plazo de Bomberos, la IMM intimó a ASSE y el sindicato ocupará si no se eliminan vetustos calefactores.

Fachada y entrada del Hospital Vilardebó. Foto: Darwin Borrelli
ASSE promete equipos de aire acondicionado, pero hay demoras de proveedores. Foto: Darwin Borrelli

Los funcionarios del Vilardebó ocuparán el hospital de la avenida Millán si no se soluciona rápidamente un problema gravísimo confirmado por la Dirección Nacional de Bomberos. Hay riesgo de incendio o explosión en el edificio debido al mal estado del sistema de calefacción a gas. Se detectó un desgaste general, fugas y obsolescencia del quemador.

Las autoridades del centro de salud recibieron un cedulón con la advertencia del riesgo y tuvieron 15 días para presentar a Bomberos un informe que diera cuenta de una solución, de arreglos, nuevos equipos a instalar y trámite de habilitación.

Pero nada de eso se cumplió y por lo tanto Bomberos, después de efectuar la advertencia y vencido el plazo legal, informó a la Intendencia de Montevideo, que ya intimó a las autoridades de Salud Pública.

Mientras tanto, la única medida para reducir a cero la posibilidad de un incendio o incluso de que todo el gas arda a la vez produciendo una explosión o una deflagración es cortar la llave del sistema, dijo a El País el vocero de Bomberos Pablo Benítez.

Sin embargo, ante los fríos reinantes, la llave sigue abierta, porque de algún modo hay que calentar a decenas de pacientes internados.

El dirigente del sindicato de trabajadores del hospital, Pablo Silva, dijo a El País que la preocupación continúa instalada desde el 26 de marzo, cuando Bomberos certificó los peligros.

Al inicio de esta semana, los funcionarios recibieron una respuesta por escrito en donde consta que en los próximos días quedarán instalados once equipos de aire acondicionado en las salas afectadas y que las demoras se han debido a inconvenientes con los proveedores. Pero para el sindicato, ese comunicado no es suficiente; se aspira a una reunión con la dirección de Salud Mental de ASSE.

Ya pasó un mes y veinte días desde que la Intendencia solicitara el retiro del vetusto sistema de calefacción a gas, que también fue evaluado por técnicos del propio centro de salud.

Para los funcionarios, en la medida que no hubo nunca una orden de no encender los calefactores de parte de la administración del Vilardebó, la responsabilidad está actualmente en sus manos, y eso los coloca frente a una disyuntiva delicadísima.

Hay más de cinco salas claramente afectadas, pero el peligro podría extenderse a nueve. Y son más de 170 las personas internadas allí, en un total de 300 internados. El dirigente Pablo Silva comentó que las diferencias mayores se dan con la gestión desarrollada durante este gobierno por la dirección de Salud Mental y Poblaciones Vulnerables, y no con la administración del Vilardebó, que ha cambiado de responsable en cuatro oportunidades. Silva agregó que todas las reivindicaciones que hoy están sobre la mesa se relacionan con la asistencia a los usuarios. Al riesgo de incendio se suma la falta de agua caliente, la crisis en el área de la enfermería y algunos inconvenientes con la alimentación, puesto que hace unos diez días debió racionarse el pan.

Patrimonio y vidas.

Dentro del Hospital Vilardebó funciona un museo que recrea la historia de la institución desde su fundación en 1880, con una ambientación de época, realizada por los usuarios del taller Sala 12. Junto al mobiliario y diversas piezas del equipamiento de época hay un rico acervo documental para recuperar la memoria de la institución, desde que al edificio se derivaban no solo pacientes psiquiátricos sino también inmigrantes calificados clínicamente como “melancólicos” y mujeres “de vida desarreglada", como se definía a las meretrices.

Ese espacio llamado de Recuperación Patrimonial, inaugurado en 2016, también tiene por objetivo rescatar identidades y lazos familiares, una tarea irrenunciable como la de salvar vidas o prevenir incendios.

Un hospital colapsado por pacientes judiciales

El centro de atención psiquiátrica que más preocupa a los especialistas de Uruguay es el Hospital Vilardebó. A comienzos de este año 2019 ya aparecía desbordado de pacientes y tal realidad se vincula estrechamente con el nuevo Código de Proceso Penal que entró en vigencia en noviembre de 2017 y condujo a que se incrementara el número de pacientes judiciales. Entre un 70% y un 80% de los pacientes que ingresan al Hospital Vilardebó provienen de la Justicia.

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