LA MARCHA DE LA PANDEMIA

Casamientos y cumpleaños de 15 sin pistas de baile y con tapabocas toda la noche

El protocolo presentado por los empresarios al Poder Ejecutivo plantea medidas para evitar la propagación del coronavirus y así reactivar el sector.

La Terraza: es una de las fiestas electrónicas más grandes que se organiza mes a mes en Uruguay. Foto: S. Orellano
El Poder Ejecutivo analiza la propuesta elevada por los empresarios que organizan eventos que buscan volver a trabajar en la pandemia. Foto: Archivo

Sin pistas de baile y con tapabocas toda la noche. Así podrían ser de ahora en más los casamientos y cumpleaños de 15, si el gobierno le acepta a la Cámara de Empresas de Servicios para Eventos, Fiestas y Afines (Cesefa) las medidas que propone para evitar la propagación del coronavirus y así reactivar el sector.

El protocolo de cinco fases presentado por los empresarios al Poder Ejecutivo plantea, en una primera etapa, el uso de tapabocas por parte del personal e invitados durante todo el evento, prohíbe las pistas de baile, establece la distancia (dos metros) entre mesa y mesa, y un aforo del 30% que, con el correr de las semanas va en aumento.

El planteo fue hecho la semana pasada por representantes de la cámara al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, en una reunión en la que además de reclamar la apertura del sector, transmitieron la compleja situación que atraviesan trabajadores y empresarios.

El presidente de la Cesefa, Roberto Barcos, dijo a El País que “estamos sin percibir nada de nada desde marzo y eso implica no solo la no actividad”, sino que “tenemos mucha gente sin trabajo, de los cuales, capaz, el 50% o más no tiene derecho al seguro de desempleo”.

Barcos también señaló que “tenemos todas las empresas paradas, las empresas de catering y los salones, que quieras o no, el salón cerrado se deteriora, hay que hacerle mejoras”.

La industria de eventos y fiestas facturó en los últimos 12 meses (antes de la pandemia) más de US$ 73 millones. El dato se desprende de un detallado informe que la cámara presentó al gobierno la semana pasada con el que buscaba demostrar lo que representa el sector para la economía nacional.

De acuerdo a ese estudio, el sector generó puestos de trabajo para más de 5.800 personas, quienes completaron en el año unos 450.000 jornales, entre los que se encuentran mozos, animadores, fotógrafos, camarógrafos y recepcionistas, entre muchos otros.

El informe señala que toda esta actividad está hoy “en cero”, lo que “revela una muy difícil situación para un sector de casi 300 empresas y sus respectivos proveedores”.

En paralelo, también hay gestiones que realiza la Asociación de Salones de Fiestas del Uruguay (ASFU) que busca la reactivación del sector. Búsqueda informó la semana pasada que el gobierno rechazó un protocolo que fue presentado por esta organización, que, entre otras cosas, establece un momento de baile reducido en dos bloques.

En la propuesta elevada por la Cesefa, se autorizan “las pistas de baile alejadas del área de comedor, con buena ventilación y circulación de aire o al aire libre”, recién a los 30 días de implementado el protocolo. Antes, permiten el uso de barras de tragos, bufetes y similares con medidas de protección o distanciamiento.

Con respecto al aforo, los empresarios proponen que se comience con el 30% y que a los 15 días, se aumente a 50%, al mes y medio a 75%, y a los dos meses se alcance a la totalidad de la capacidad de los salones.

Exigencias para los salones.

El plan de contingencia de la cámara que reúne a más de 40 empresas del área metropolitana también prevé algunas exigencias generales para los salones. Al personal se le exigirá “cambiarse de ropa, habilitar un espacio que permita también asegurar dicha distancia interpersonal o establecer el aforo máximo de los vestuarios del personal”.

También quedan planteadas disposiciones generales como el establecimiento de normas de uso de las instalaciones y ventilación de las mismas. En este caso se propone “proceder a la ventilación, al menos una vez por turno o espacio de cinco minutos y con mayor frecuencia siempre que sea posible, de los distintos espacios del establecimiento”.

Al personal que atienda a los invitados se le pedirá evitar el saludo con contacto físico incluido el dar la mano, tanto al resto de personal como a clientes, lavarse minuciosamente las manos después de tocar una superficie potencialmente contaminada y tirar todos desechos de higiene personal, especialmente los pañuelos desechables. También quedaría prohibido el uso de los teléfonos celulares durante el horario de trabajo, “por ser una fuente de gérmenes conocida”.

La industria de los eventos será de los últimos sectores en abrir

La apertura del sector de eventos es “de los más difíciles de resolver”, entiende una fuente que asesora a Presidencia en la toma de este tipo de decisiones. Incluso, sostiene que se tratará de las últimas aperturas, tras el reciente movimiento de perillas para el regreso a la actividad de los teatros y museos.

La fuente indicó que se trata de las decisiones más difíciles de resolver en virtud de que los eventos poseen “características propias de las fiestas”, por ejemplo, el contacto estrecho entre los presentes. Sin embargo, en Cesefa son más optimistas y esperan una pronta respuesta por parte de Presidencia que, estiman se demoró tras la aparición de un nuevo brote de coronavirus en una mutualista de la capital. Barcos consideró que el gobierno “va a estudiar el tema, quedamos en stand by, se había parado todo. Estamos en una etapa de que si no tenemos alguna novedad a fin de año, hay empresas que no pueden bancar más”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados