SALUD

Aumentan consultas en emergencias tras bajas temperaturas

Las primeras jornadas con bajas temperaturas ya están generando un aumento en las consultas en emergencias móviles.

Se opta por la telemedicina o consultas virtuales para la atención médica. Foto: Reuters
Se opta por la telemedicina o consultas virtuales para la atención médica. Foto: Reuters

Junto a la situación sanitaria de la frontera, el advenimiento de los primeros fríos constituye hoy una de las mayores preocupaciones del gobierno que combate hace ya casi tres meses la propagación del coronavirus.

Las primeras jornadas con bajas temperaturas ya están generando un aumento en las consultas en emergencias móviles, aunque, la cifra tiende a ser menor que en años anteriores como consecuencia del confinamiento, informaron a El País en el Ministerio de Salud Pública (MSP).

El integrante de las Cámaras de Emergencias Móviles, Daniel Bulla, dijo El País que las llamadas crecieron alrededor de un 5%, “mucho menos que años anteriores”.

Explicó que “el temor por el COVID-19 sigue siendo alto, y la gente tiene mucho temor de los equipos asistenciales”. Por otro lado, contó que los pacientes aceptan “de muy buena forma la resolución de los servicios por telemedicina o por llamada telefónica”.

Con cada invierno, las consultas en puertas de emergencia y móviles tienden a aumentar, sobre todo por afecciones de las vías respiratorias de los adultos mayores.

Las autoridades aspiran a que no se saturen los centros de salud en plena emergencia sanitaria por el coronavirus, sobre todo los CTI, procurando así camas para eventuales contagiados por COVID-19.

Para ello, el gobierno dispuso la cancelación de todo acto médico que no fuera urgente, postergando las cirugías que eran de coordinación y suspendiendo las consultas en policlínicas. Sin embargo, recientemente Salud Pública dispuso el regreso en la atención de policlínicas en mutualistas y hospitales de todo el país.

Es que en la transición hacia la “nueva normalidad”, el gobierno no solo se propone el retorno de la actividad por sectores, también busca que los pacientes puedan volver a consultar al médico por sus dolencias o, incluso, someterse a cirugías que no se pueden posponer.

En caso de que el paciente esté de acuerdo con realizarse la intervención quirúrgica, será sometido a “una serie de exigencias”, según establece el protocolo de Salud Pública. Por un lado, se le va a realizar “un triage estructurado COVID-19”, que es una “encuesta sistematizada, con una serie de ítems, de puntajes, y que en función del resultado de esa encuesta el profesional actuante va a descartar la existencia de síntomas, de contacto, de noción epidemiológica, que va a prácticamente descartar que ese paciente pueda ser un portador de COVID-19”.

En tanto, si se descarta esa posibilidad, se le fijará la fecha de la intervención, y “a partir de ello el paciente tiene que asumir el compromiso de mantener a partir de ese momento un aislamiento domiciliario, obligatorio por diez días”.

En una entrevista reciente con El País la científica Adriana Heguy, directora del Centro de Tecnología Genómica de la Universidad Langone Health de Nueva York, señaló que “con los fríos es posible un brote mayor del COVID-19 (...) Espero que en Uruguay no pase lo que pasó acá, que se hayan tomado las medidas justas, que no se abra demasiado rápido, que se sigan usando (se pierde conexión) porque ahora cuando empiecen los fríos es posible que haya un brote mayor”, dijo la uruguaya que reside en Nueva York.

En abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que en América todavía lo peor no se había registrado. “El epicentro de la epidemia se está moviendo de Europa hacia las Américas, lo que nos ha dado tiempo de prepararnos para lo que viene”, dijo Cristian Morales, representante en México de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud.

“Lo que no es tan benéfico, y de lo que no podemos escapar es que estamos por vivir el peor momento de la epidemia en la región”, agregó.

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