SALUD PÚBLICA

Apenas un 4,7% de cardiopatías se diagnostican en el embarazo

Nacen 450 niños al año con malformaciones congénitas del corazón.

Médicos becados (parados); visita de EE.UU. y coordinadora de fundación (sentados). Foto: M. Bonjour
Médicos becados (parados); visita de EE.UU. y coordinadora de fundación (sentados). Foto: M. Bonjour

Mikael tiene nueve meses y desde que nació fue sometido a dos cirugías por una cardiopatía congénita, una malformación de su ventrículo izquierdo en su corazón denominado como "síndrome de ventrículo izquierda hipoplásico". Cerca de 450 niños nacen cada año en el país con cardiopatías graves, que requieren atención especial y hasta cirugías dentro de las primeras 24 horas.

El 95% de las cardiopatías congénitas en Uruguay no se detecta durante el embarazo. Además, constituyen la primera causa de muerte neonatal en Uruguay (dentro de los primeros 27 días de vida). Para la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, se producen 28 muertes diariamente por causas cardíacas, de las que 11 a 14 son muerte súbita. En el caso de las cardiopatías más graves se requieren sucesivas intervenciones acompañadas de largas hospitalizaciones, así como de revisiones periódicas, que se prolongan en ocasiones hasta que los afectados son adultos. Mikael hoy sigue internado, esperando su tercera y última operación, es que su patología es de alta complejidad.

El cirujano cardíaco, Guillermo Touya, dijo a El País que "el niño tiene un ventrículo único funcional que es el encargado de dar la sangre a los pulmones y al resto del organismo, por eso se hace una cirugía especial en tres etapas". El objetivo a largo plazo es que se pueda utilizar el ventrículo para que la sangre circule a todo el organismo y la sangre desoxigenada se conecte con las arterias pulmonares de modo que llegue al pulmón. El médico aseguró que la intervención "es para mejorar la situación fisiológica cardiopulmonar para brindarle al niño la mejor calidad de vida".

Touya fue uno de los siete médicos que viajó a Arizona en Estados Unidos a un congreso de cardiología infantil becado por la fundación Corazoncitosluego de pasar por un internado en la ciudad de Boston: "En Uruguay tenemos muy pocos pacientes entonces esto te exige continuamente a ir al exterior, para aprender de experiencias en países con mayor población". Agregó que "en Uruguay es un país muy difícil para generar una experiencia para tratar pacientes con una patología tan compleja, era una linda oportunidad para aprender sobre pacientes".

En Uruguay, uno de cada 100 niños nace con una cardiopatía congénita. Para la fundación, el diagnóstico y la atención de los niños que nace con alguna de ellas es de vital importancia. La coordinadora de Corazoncitos, Mariana Uriarte, indicó a El País que "es una de las principales razones de muerte neonatal en Uruguay, por eso es que surge Corazoncitos intentando mejorar la calidad de vida, en una problemática que es urgente y que es importante trabajar". La fundación busca atender la detección precoz y las condiciones de tratamiento, son las principales: "Por eso es importante el control en los embarazos con ecografía estructural y los nacidos con controles de oximetría". La institución becó a siete médicos para concurrir al congreso internacional. Actualmente el 4,7% de las cardiopatías congénitas se detectan durante el embarazo, la cifra es muy baja en comparación con otros países. Al igual que Touya, la pediatra Claudia Martínez también participó del viaje al congreso. Ambos resaltaron la visita al paós de Geoffrey L. Bird, médico de la División de Medicina de Cuidados Cardíacos del Hospital de Niños de Filadelfia.

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