ADULTOS MAYORES EN PANDEMIA

Aislamiento: lo más difícil de tolerar por los mayores

Seis de cada diez respuestas a la pregunta sobre lo que fue más difícil de sobrellevar durante el confinamiento refieren a los conceptos de falta de libertad y la distancia.

Anciana. Foto: Shutterstock.
Anciana. Foto: Shutterstock.

Lo que para mí ha sido más difícil de sobrellevar en esta cuarentena ha sido…”. Para completar esta frase cabe todo tipo de respuesta. Pero entre la población uruguaya mayor de 65 años que participó de un estudio de la Universidad de la República, hay contestaciones que se repiten: el encierro, el distanciamiento y no ver a los seres queridos.

Seis de cada diez respuestas a la pregunta sobre lo que fue más difícil de sobrellevar durante el confinamiento refieren a los conceptos de falta de libertad y la distancia. Bastante más abajo quedaron “los cambios en las rutinas diarias” (18%), los “cambios en los hábitos de limpieza” (8%) y la “soledad” (5%).

El COVID-19 ha sido especialmente duro con la población más mayor: ocho de cada 10 fallecidos por la enfermedad en Uruguay son mayores de 65 años y dos de cada 10 hospitalizados en cuidados intensivos superan los 75 años.

Pero más allá de lo sanitario y el discurso que viene acompañado (“cuidado que te podés enfermar”, “no salgas”...), la población más adulta ha tenido una “afectación de sus redes y vínculos sociales, sus trabajos y la circulación en la vida cotidiana”, comenta el estudio liderado en Uruguay por el Centro Interdisciplinario de Envejecimiento de la Udelar.

¿Por qué? Según el informe, la sociedad suele mirar a los mayores de 65 años como si fueran todos iguales: personas que no pueden valerse por sí mismas. En cambio, explican, es una población heterogénea y que representa a uno de cada cinco uruguayos. Por eso fueron a darle voz a esa gente -al menos a una muestra de esa población y que es capaz de responder a un cuestionario en línea- y se encontraron con que había abuelos que hasta se comunicaban con sus hijos por Instagram (una red social en la cual el promedio de edad de los usuarios es inferior a Facebook o Twitter).

Un 79% de las personas mayores pasó la cuarentena en hogares de uno o dos integrantes y casi un mismo porcentaje se comunicó con familiares o amigos a través del celular o teléfono fijo. En este sentido, “los afectos” fueron lo que más los ayudó a hacer frente a la pandemia. Un tercio lo entendió así, incluso superando a los pasatiempos (17%), la personalidad (13%) o la religión (5%).

Pese a que el miedo haya sido el sentimiento más presente a comienzos de la pandemia en esta población (el 27% respondió que fue así), la demógrafa Mariana Paredes explicó en Canal 10 que “es posible que se haya exagerado con la idea del pánico en los adultos mayores, incluso pueden haber sufrido menos que los adolescentes. En los más adultos influye la experiencia de vida y hay, a veces, menos necesidad de socialización”.

Tal es así que, según el estudio, los mayores de 65 años casi no han cambiado sus rutinas y alimentación. Incluso, según surge de sus declaraciones en la encuesta, no hubo modificaciones relevantes en el horario de sueño, en las muestras de cariño o toma de medicación (solo el 9% dijo que no tomaba remedios). En el único aspecto de funcionalidad en el que hubo un cambio considerable fue en el descenso de la actividad física: 66% bajó la frecuencia.

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