PROYECTO EN MARCHA PARA 2017

Un robot recibirá a los visitantes del Teatro Solís

Será construido por los niños y jóvenes que integran el club de robótica de la Fundación Cienarte.

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Foto: Fundación Cienarte

Dentro de unos meses, aquellas personas que asistan al Teatro Solís a ver algún espectáculo, serán recibidas por un robot. Su labor consistirá en colaborar con la gestión que desarrollan actualmente los pasantes y el personal del teatro; por ejemplo, dar la bienvenida al visitante, anunciar cosas, y facilitar a la gente encontrar los lugares en la sala.

Una de las posibilidades que manejan los creadores es que el robot represente a un personaje de la primera ópera que se realizó en el Teatro Solís hace ya 150 años. Pero aún están trabajando en cuatro prototipos distintos, entre los que se encuentran robots con forma humana y de tamaño real, y otros más pequeños y con forma no humana.

Actualmente el robot se encuentra en proceso de desarrollo y requerirá varios meses de trabajo; se estima que estará pronto a mediados del año que viene. Contrariamente a lo que se podría pensar, el proyecto no será desarrollado por expertos en la materia o por científicos, sino que estará a cargo de niños y jóvenes que integran el club de robótica de la Fundación Cienarte. La creación del robot constituye el desafío principal del club para el año 2017.

La fundación.

Hace trece años un grupo de 30 personas decidieron juntarse y reunir el capital necesario para crear la Fundación Cienarte, con el objetivo de generar oportunidades para jóvenes talentosos en las ciencias o en las artes, que no tenían posibilidades de desarrollar fácilmente ese talento, "fuera por razones socioeconómicas o fuera por falta de ofertas en la educación formal", explicó Raúl Laurenzo, uno de los fundadores de Cienarte.

En lo referido a la ciencia y a la tecnología, crearon en el año 2013 un club de robótica, denominado UCE ("Unos Cracks en Robótica").

"Ese nombre se lo pusieron los primeros integrantes del programa", comentó entre risas Laurenzo. El objetivo del club es "poder acercar a los jóvenes de menores recursos y de zonas periféricas de Montevideo y Canelones, la oportunidad de conocer la robótica, y en la medida en que les interesa, poder profundizar sus conocimientos sobre el tema", indicó uno de los fundadores de Cienarte.

En la actualidad, los integrantes del UCE varían entre 10 y 15 niños y adolescentes por año, que se juntan una vez por semana en la sede de Cienarte ubicada en el Mercado de la Abundancia. Allí desarrollan actividades generalmente basadas en desafíos. Para el próximo año, el principal reto que tendrán será crear el robot para el Teatro Solís, para lo que ya han comenzado a trabajar.

Durante el desarrollo de sus proyectos, los chicos del club UCE cuentan con el apoyo y la colaboración de la Facultad de Ingeniería de la Udelar.

Tango.

En tanto, en el área artística, Cienarte apoya desde el año 2007 a la escuela de tango llamada "Destaoriya".

En esa escuela se enseña de forma gratuita a aquellos jóvenes músicos y cantantes que les interesa aprender interpretación del tango.

La institución cuenta con "un grupo de docentes de primera línea, capitaneado por el director general Raúl Jaurena, maestro de tango y renombrado bandoneonista", dijo el fundador de Cienarte.

Asimismo, cada sábado, el Teatro Solís les presta de forma gratuita la sala de la Filarmónica de Montevideo para que los niños puedan ensayar.

En "Destatoriya" los cursos duran dos años y hay cupos para 45 chicos. Surge en parte, debido a que los creadores de Cienarte detectaron que en el país "no había ninguna escuela universitaria, ni municipal ni ningún conservatorio que brindara enseñanza de interpretación de tango", explicaron.

Un período de ensayo y error.

En los primeros años de Cienarte, los fundadores tuvieron que ir creando todo desde cero. "Tuvimos un largo período de ensayo y error: hicimos cursos de informática y de inglés, apoyamos el movimiento de los clubes de ciencia, entre otras cosas; hasta que en cierto momento nos dimos cuenta de que había que centrarse en esos dos programas específicos: la robótica y el tango", dijo Raúl Laurenzo.

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