ANTESALA DE LAS INVASIONES INGLESAS

Rescatan dos cañones de famoso barco que partió de Montevideo

Naufragó bajo el mando de uno de los primeros gobernadores de la ciudad.

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El buque estuvo anclado en Montevideo antes de partir hacia su trágico final. Foto: RTVE

Una nueva expedición al sitio del naufragio de la fragata española Nuestra Señora de las Mercedes permitió recuperar dos cañones de 2.000 kilos cada uno y varias piezas de alto valor arqueológico. La historia de este barco, hundido en combate con los ingleses en 1804, tiene al menos tres puntos de contacto con Montevideo. El buque estuvo anclado frente al Cerro antes de partir hacia su trágico final frente a las costas de Portugal; formaba parte de una flota comandada por quien fuera uno de los más conspicuos gobernadores montevideanos, José de Bustamante y Guerra; y su hundimiento se transformó en la antesala de las Invasiones Inglesas al Río de la Plata.

Según informó ayer el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España a través de un comunicado, ya han empezado los trabajos de limpieza, desalinización, conservación y estudios de los cañones y otros restos recuperados del sitio del naufragio, ubicado a 1.300 metros de profundidad

El barco Nuestra Señora de las Mercedes transportaba uno de los tesoros en monedas de plata más fabulosos que se hayan obtenido del mar y fue hallado en 2007 por la empresa norteamericana Odyssey, la que tras una larga batalla legal se vio obligada a devolver lo rescatado a España en 2012.

Un fabuloso tesoro.

A comienzos de 1804, Montevideo era una ciudad adolescente, de poco más de 16.000 habitantes, pero dentro de sus agobiantes murallas soplaban aires de progreso, producto de la creciente actividad mercantil.

Un hombre había conducido muchos de estos avances: el brigadier de la Real Armada José de Bustamante y Guerra, para muchos el mejor gobernador que tuvo la ciudad durante el período de la dominación española, quien a inicios de 1804 sería llamado por la Corona española para utilizar sus servicios en el mar.

Al poco tiempo, Bustamante y Guerra partiría hacia España al mando de una poderosa escuadra de barcos de combate. Su misión: transportar una enorme fortuna procedente de las tesorerías de Lima y Buenos Aires.

La Mercedes, con 282 hombres a bordo, había llegado desde el Callao (Perú) y discretamente estibó en el Río de la Plata uno de los tesoros más formidables de la historia de los viajes transoceánicos.

A su partida, la nave se integró a la flota compuesta por el Medea (buque insignia), el Santa Clara y el Fama.

El combate.

Tras casi dos meses en el Atlántico, la escuadra de Bustamante y Guerra se topó con una flota británica al mando de Graham Moore. Era el despertar del 5 de octubre de 1804. El escenario: la costa de Algarve, frente a Portugal, en la zona del Cabo de Santa María. Un nombre familiar por estos lares, pues durante años se conoció a Punta del Este como "Cabo de Santa María".

Pese a que los británicos estaban en guerra con Francia, había paz entre España e Inglaterra, por lo que Bustamante y Guerra se tomó, en principio, el asunto con calma.

Moore envió un emisario en un bote que le comunicó que su escuadra sería apresada y sus bienes confiscados. Bustamante y Guerra decidió mantener su honor en alto: dirimirían el asunto a fuego de cañón.

Según se cuenta, aún no se había separado el bote británico de la nave de guerra española cuando Moore ordenó atacar.

Un impacto de metralla en la santabárbara (pañol de pólvora) de La Mercedes hizo que la nave explotara por los aires y se fuera a pique sin posibilidad de socorrer a sus hombres o rescatar su cargamento. La escuadra española, compuesta por 1.089 marinos, tuvo 269 bajas. Los ingleses perdieron solo dos hombres de los 1.100 que viajaban en cuatro barcos.

JOSÉ DE BUSTAMANTE Y GUERRA.

Figura.

José de Bustamante y Guerra desembarcó en Montevideo con los más altos honores en su legajo. Había comandado la fragata Atrevida, una de las dos (junto a la Descubierta) que participaron de la célebre expedición de Alejandro Malaspina, realizada con fines "científicos y políticos" entre 1789 y 1794 por todas las posesiones españolas en América. Luego estuvo un tiempo en España, donde presentó el famoso diario de la expedición, y volvió al Río de la Plata para asumir el cargo de conductor político y militar de Montevideo. Apenas asumió como quinto gobernante de la ciudad, en febrero de 1797, reunió a los habitantes en cabildo abierto para conocer sus preocupaciones y poner sobre la mesa sus ideas de progreso y desarrollo.

Blandengues.

En su primer año de gestión se creó el Cuerpo de Blandengues, similar al que ya existía en Buenos Aires, destinado a contener el avance de los indios y resguardar las fronteras de los invasores portugueses. Fue en este escuadrón que comenzaron sus carreras militares José Rondeau y el futuro Jefe de los Orientales, José Artigas. También fue el impulsor de varias mejoras que se hicieron en el puerto de Montevideo.

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