La crisis de gobierno

Réplica de Astori a Mujica: "A mí tampoco me llevan con el poncho"

Le recordó que sus planteos fueron “inútiles” bajo el gobierno anterior.

El enfrentamiento en el gobierno y el Frente Amplio por los números rojos de Ancap tuvo ayer un nuevo round: la respuesta del ministro de Economía, Danilo Astori, al expresidente José Mujica, que lo había responsabilizado por el déficit de esa empresa pública.

Astori no solo le dice a Mujica que su enfoque sobre Ancap es "totalmente equivocado" y que las inversiones de esa empresa fueron "muy malas", sino que le recuerda que junto al ex- ministro de Economía, Fernando Lorenzo, le advirtieron en varias oportunidades sobre la situación "fuera de control". "Lamentablemente, nuestros planteos fueron inútiles", afirma Astori en una carta que divulgó ayer sábado, en reacción a otra de Mujica del viernes.

El caso Ancap se suma a otros temas que el presidente Tabaré Vázquez heredó de Mujica y que todavía no se han resuelto y que han provocado varias divisiones en el Frente Amplio.

Astori comienza su respuesta a Mujica con un dejo de ironía. "Recibí la carta abierta que me enviaste a través de todos los medios", escribe, y califica de "lamentable" el debate en torno a Ancap. Agrega que él no inició este debate, sino primero el vicepresidente Raúl Sendic, luego autoridades de Ancap y finalmente el propio Mujica, con un enfoque "totalmente equivocado" al responsabilizar al Ministerio de Economía por la crisis de la empresa pública.

Luego señala que parece que Mujica ha "olvidado" que tanto él como Lorenzo plantearon en más de una vez la situación de Ancap y de otras empresas públicas que estaban "fuera de control".

"Te pido recuerdes una tensa sesión realizada en 2012, durante la cual Fernando y yo hicimos una extensa e intensa argumentación al respecto. Lamentablemente, nuestros planteos fueron inútiles. No obtuvimos ninguna respuesta ni percibimos la más mínima reacción, ni tuya ni de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto que, te recuerdo, es la institución especializada en el seguimiento y control de las empresas públicas", dice Astori.

Además, reconoce de hecho que en el gobierno de Mujica funcionaron dos equipos económicos paralelos. Astori dice que "es verdad" que tuvo incidencia en la designación de los ministros de Economía, no así en la integración de la OPP, que bajo el gobierno de Mujica estuvo dirigida por Gabriel Frugoni, del MPP. "No solo no la tuve, sino que sus cargos de dirección fueron ocupados durante todo el período pasado por compañeros que no compartían la visión del Ministerio de Economía, en particular sobre las empresas públicas", sostiene Astori.

"En cuanto a tu actitud —agrega—, la has venido a explicar tú mismo con recientes declaraciones en las que has admitido que invitaste a las empresas públicas a que inviertan todo lo que quisieran. Te aseguro que no sonó a programa ordenado y coordinado".

En otro pasaje de su carta, Astori apunta directamente a las inversiones en Ancap. "Nadie niega que había que invertir, como nadie puede desconocer que las inversiones de Ancap fueron, en general, muy malas (...). Hasta ahora, los evidentes problemas de gestión que existen no han sido corregidos", afirma el ministro.

Al final de su carta Astori hace referencia a la frase de Mujica de que no se lo van a "llevar con el poncho".

"Con el mayor respeto te digo que a mí tampoco", le responde Astori.

"Regalos" de Mujica.

Ancap es la herencia más pesada para Vázquez en materia de empresas públicas. Un plan de inversiones acelerado durante la gestión de Raúl Sendic, obras que costaron más de lo previsto y deudas contraídas en dólares en años de apreciación del billete verde, generaron que el ente acumulase un déficit de US$ 600 millones en cuatro años. Vázquez se apresta a remover a José Coya (Lista 711 de Sendic) de la presidencia de Ancap y a disponer la capitalización de la empresa por una cifra que puede llegar a los US$ 1.400 millones. Ancap tiene una deuda de US$ 2.300 millones.

Los otros temas que Mujica le dejó a Vázquez no son menos importantes.

—El gobierno anterior había apostado fuerte a la construcción de una regasificadora en Puntas de Sayago. La idea era atractiva, pero todo salió mal. La obra está parada, Gas Sayago (la empresa estatal a cargo del proyecto) rescindió el contrato y el gobierno se dio hasta marzo para decidir qué hacer.

—Mujica impulsó la aprobación de la ley de minería de gran porte. Y lo consiguió. La idea era viabilizar la instalación de la empresa Aratirí del grupo indio Zamin Ferrous que extraería hierro en yacimientos cercanos a Valentines y Cerro Chato. Pero no se llegó a tiempo con la aprobación de los estudios de impacto ambiental, el precio del hierro se desplomó y se venció el plazo que el gobierno se había fijado para firmar un contrato con Zamin Ferrous.

—El puerto de aguas profundas en Rocha se vinculaba en buena medida a Aratirí y también se diluyó.

—La implementación de la ley que liberalizó el comercio de marihuana avanza lentamente. En agosto de 2016 se cosecharía la primera marihuana que será vendida en farmacias.

—En 2014 llegó un primer grupo de refugiados de Siria. Mujica se había comprometido con ONU a que Uruguay recibiría un segundo grupo de 70 personas en febrero de 2015. Sin embargo, todo cambió y ahora se maneja mediados de 2016.

—El polideportivo Antel Arena se definió bajo el gobierno de Mujica, pero Vázquez suspendió las obras dada la situación económica. La presión de sectores del Frente Amplio y del Pit-Cnt forzó a retomar las negociaciones y acordar un fideicomiso para que la obra se reanude en enero próximo.

—Mujica dijo primero que no estaba de acuerdo con que existiese una ley de medios, pero luego el Frente Amplio la aprobó en el Parlamento, pese a advertencias de que contenía aspectos inconstitucionales. El presidente Vázquez optó por dejar en suspenso su aplicación hasta que la Suprema Corte de Justicia se expida sobre la posible inconstitucionalidad de algunos de sus artículos.

—Aunque Mujica no había prometido mejoras drásticas en materia de vialidad e infraestructura ferrocarrilera, lo cier-to es que el crecimiento productivo produjo un deterioro importante en las carreteras que fue tema de campaña electoral y que ahora la actual administración pretende revertir con instrumentos como los proyectos PPP.

ANALISTAS.

Vázquez postergó lo que no comparte.

Para Eduardo Bottinelli, de la consultora Factum, los temas que quedaron pendientes del gobierno de José Mujica y no se resolvieron en lo que va de la nueva administración, es porque el presidente Tabaré Vázquez no los comparte, como la ley que habilitó la plantación y comercialización de marihuana y la ley de medios.

Bottinelli marca como un hecho significativo que la gente que venía trabajando estos temas con Mujica no quedó con Vázquez, en particular en el caso de la ley de medios. "Es clara muestra de que no hay continuidad", dijo Bottinelli.

"También pasó algo similar con los refugiados sirios, que se entremezcla con las dificultades de reinserción. El Antel Arena es otro elemento, muy menor porque no es una política a largo plazo sino una inversión, pero el anuncio que se hizo era frenar una obra emblemática de Mujica. El inicio del gobierno de Vázquez fue en la línea de frenar lo que venía de Mujica y después se dio marcha atrás", señaló Bottinelli a El País.

Adriana Raga, de Cifra, dijo por su parte que ninguno de los temas que dejó pendiente Mujica son temas centrales para la población. "Las cuestiones de este gobierno de Vázquez pasan por otro lado, por la economía, por la educación. Seguramente quiere marcar distancia, y puede patear la pelota para adelante sin demasiado riesgo político. Tiene que pelear las batallas importantes y no estas que no son tan decisivas; postergar estos temas o poner parches no le cuesta políticamente", sostuvo Raga.

En tanto, Juan Carlos Doyenart, de Interconsult, coincide con Raga en que ninguno de los tema que dejó Mujica son de interés de Vázquez. "Son temas que no encajan en el estilo de Vázquez. O sea, es claro que para un médico como Vázquez con la imagen que tiene en el mundo, el tema de la marihuana le cae muy mal. Casi que se le hace imposible de manejar. Este tema de la marihuana fue un capricho de Mujica para destacarse en el mundo. La impresión que tengo es que hubo un montón de improvisaciones del estilo Mujica".

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