Daniel Añón

"Voy a trabajar y no sé si regreso vivo a casa"

El presidente de la Unión de Vendedores de Nafta afirmó que trabaja con “miedo”, ya que las estaciones de servicio son rapiñadas casi todos los días. El asalto y la muerte, el pasado abril, de un empresario que se dirigía a hacer un depósito en un banco, lo afectó. “Me podía haber pasado a mí”, dijo.

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Añon: "No hemos logrado nada del gobierno para dejar de vender en efectivo". Foto: D. Borrelli

Añón indicó que la solución pasa por un decreto que obligue a las gasolineras a trabajar sólo con tarjetas.

—Algunos pisteros dicen que besan a su familia porque no saben si regresan vivos a sus casas. ¿A los empresarios les pasa lo mismo?

—Totalmente.

—¿Usted se despide de su familia pensando que podría ser la última vez?

—Sí. Es así. Lamentablemente vengo a la empresa a trabajar y es triste pensar que uno no regresa. A mí me tocó muy profundamente lo que le ocurrió en abril a este empresario que iba de su estación de servicios al banco y lo balearon por el camino. Podría haber sido yo, podría haber sido cualquiera. Lo pueden estar estudiando frente a la estación de servicio y no se da cuenta por el movimiento de la empresa.

—Entonces usted trabaja con miedo.

—Sí. Se trabaja con miedo. También trabajan con miedo los empleados. Hay que apuntar a vender combustible sin dinero. Si no hay dinero, no se va a robar a una estación.

—Esta situación de miedo tiene dos caras: hay empresarios que piensen cambiar de rubro y pisteros que no desean trabajar de noche.

—Puede ser. Y ya hay empresas que cierran de noche. También hay problemas para conseguir gente que trabaje en el turno nocturno. Si alguien acepta, necesita que le coloquen un guardia. Todo eso ha hecho que nuestros márgenes cayeran de manera bestial.

—¿Cuántas muertes de empresarios y pisteros deberán ocurrir para que se saque el efectivo de las estaciones de servicios?

—Hoy, después de los robos sucedidos el fin de semana pasado, de nuevo salieron las estaciones al tapete. Creo que todos los días roban estaciones de servicio. Voy a ser muy concreto, porque de esto he hablado demasiado en la prensa y con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi. También lo ha hablado una comisión que tenemos exclusivamente sobre este tema. Y por ahora no hemos logrado nada. Siempre digo que acá tenemos tres patas: una es el tema de seguridad en sí que la tiene que brindar el Ministerio del Interior pero se ve sobrepasado. También deberían actuar el Ministerio de Economía y Ancap.

—¿Por que se ve sobrepasado el Ministerio del Interior?

—La seguridad no es solo un problema de las estaciones de servicio aunque estamos en el primer lugar sin ninguna dudas. Tenemos muertes de empleados y de dueños de las estaciones, heridos, gente que ha sido seguida hasta su casa, gente a la que le han robado cuando iban a entrar al banco. La seguridad que tendría que brindar el Ministerio del Interior se hace imposible. Cuando uno habla con Bonomi le dice que quiere un policía en cada estación de servicios. Pero eso es imposible porque lo quiere el ferretero, el carnicero, lo quieren todos.

—La gran discusión es si venden con dinero o solo con tarjeta de crédito. ¿Es así?

—Ese tema también se lo dejamos al ministro del Interior; él iba a hablar con Economía y con Presidencia. Esto no es de ahora. Para sacar el dinero tiene que venir algo que sea ley o decreto del gobierno.

—¿Por qué?

—Si se plantea por qué no se reúnen las estaciones de servicio y no despachan más combustible de noche, solo 100 de las 479 estaciones van a la asamblea. De esas, 70 dicen que sí y 30 que no, porque tienen buena seguridad. Entonces, si no viene de arriba (del gobierno), lamentablemente esto no va a cambiar.

—Usted mencionaba que el problema del efectivo en las estaciones tenía una tercera pata ¿cuál es?

—El dueño de las estaciones de servicio no tiene que tocar el dinero. Esa es una solución que corresponde Ancap. Yo no tengo la libertad de manejar mi margen de ganancia porque el precio del combustible está tarifado por el Estado.

Autoabastecimiento.


—¿Puede llegar el día en que el cliente se autoabastezca, como ocurre en gasolineras de Estados Unidos?

—Nosotros estamos en condiciones de implementar hoy el autoservicio. No lo hacemos porque, primero, pensamos en la mano de obra. En el sector trabajan 8.000 personas. Si esta situación sigue así, muchos empresarios están pensando en instalar este sistema, por lo menos de noche. Otro sistema sería que el cliente pague en el local y el funcionario habilite el surtidor.

—¿La seguridad esta incluida dentro de la paramétrica acordada con Ancap?

—No. La seguridad tendría que estar incluida por varias razones: el 90% de la plata que recaudamos es del Estado y ya tenemos muchas muertes. Debería haber una remesa para las estaciones de servicio que levante el dinero ubicado en un buzón.

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